jueves, 9 de agosto de 2012

Arg. Merlo 3 – Excursionistas 4 (3.3.2001)

Aunque para la mayoría de nosotros es historia reciente, muchos de los adolescentes que pueblan hoy nuestras tribunas, no vivieron como se debe el torneo de Primera C 2000/01. Un gran equipo que demostraba una calidad de juego exquisita, dirigido técnicamente por Néstor Rapa, quien logró coronarse campeón del Torneo Clausura 2001. Por esas arbitrariedades históricas que tiene la AFA, un campeonato corto de Primera División significa la gloria, una estrella en el escudo y Copa Libertadores. Pero en el mundo de los mediocres clubes y dirigentes de Primera C, prácticamente no tenía ningún valor. Haber alcanzado aquel titulo solo significó evitar una fase en el torneo octogonal… Increíblemente, ese cuadrazo se quedó afuera en las semifinales del reducido, en dos finales para el infarto con Dep. Laferrere pero esa es otra historia. El partido en cuestión que seguramente quedó en el recuerdo de todos, se llevó a cabo el 3 de marzo con Argentino, en Merlo. Excursio llegaba a disputar la 8va. fecha siendo líder de la tabla de posiciones con 17 unidades, seguido por San Martín de Burzaco con 16. Era una parada difícil, pues el local contaba en sus líneas con elementos experimentados como Pombo, Gallo, Kinaszuk y en la delantera con Adrián Gerry y Caviglia. Muchos hinchas del verde dieron la bienvenida al equipo cuando saltó al campo de juego. Este último se presentaba muy pesado y barroso, por culpa de una lluvia que se había colado para ver el espectáculo pronto a suceder. No acabábamos de ubicarnos cuando Gerry abrió el marcador para los locales a tan solo 6 minutos de iniciado el partido. Sin embargo aun faltaba mucho por jugar. Para sorpresa de todos, el empate no se hizo esperar. Dos minutos después, otro que más tarde vestiría nuestros colores, el arquero Crisitian García le cometió foul penal al “Gordo” Pérez, quien se encargó de marcar la igualdad 1-1. Lentamente el campo de juego comenzó cambiar de color, y el verde césped le cedió lugar al negro barro que comenzó a brotar por las áreas. Los dos equipos se olvidaron de defender y buscaron frenéticamente la victoria. Avellaneda y Cerenza hacían surcos por las bandas, Molini era el abanderado que dibujaba garabatos imposibles, y arriba Pérez y Allende bañados en lodo, eran los encargados de sembrar el terror en el área académica. Pero había alguien más, que con su blonda melena y su casaca número 7 impoluta nos iba a brindar un show difícil de olvidar, era el “E7ERNO” Fabián Della Marchesina. Los 15 minutos de descanso duraron un lustro, en la tribuna los hinchas éramos un manojo de nervios deseando ganar y mantener la punta. Iniciado el segundo tiempo, otra vez Argentino volvió a ponerse en ventaja casi desde los vestuarios con gol de Kinaszuk. Ahí el verde se fue nuevamente a la carga contra viento y marea, y otra vez el “Gordo” Pérez tomó una pelota dentro del área y la mandó a guardar. A los 20 minutos sentenciaba el 2-2. Aún faltaba bastante para el final y, como se presentaba el trámite, podía suceder cualquier cosa. A los 28 minutos se fue expulsado nuestro defensor Juan “el pincha” Risso, y el panorama fue otro, pero esos jinetes vestidos de verde y blanco jamás iban a retroceder. No conocían el significado de “bajar la cortina y aguantar”. Fue así que en la subida número mil de Diego Cerenza, habilitó a Molini quien definió acariciando el balón contra un palo. Un éxtasis total invadió la vieja tribuna visitante de cemento de Merlo Norte. Victoria parcial del verde por 3 a 2 y con un hombre menos, lo que ya era épico pero aun faltaba lo mejor. El desgaste en ambos bandos había sido monstruoso, no solo por la exigencia futbolística sino también por la lluvia que obligaba a un esfuerzo extra. Los de Merlo no estaban dispuestos a conformarse con una derrota digna y continuaban con su asedio incansable. El verde sacudía con algún contraataque. Lamentablemente, a poco del final, luego de una combinación entre Pombo y Gallo, la Academia encontró el empate. Una gran desazón nos invadió a todos pero….. Pese a todo, en la tribuna los hinchas seguíamos alentando, todavía sin entender lo que estaba sucediendo. El premio nos llegó cuando, luego de un corner de Ulises Allende, el mágico “Polaco” Della Marchesina hizo de las suyas y con su melena acomodó la pelota dentro del arco, poniendo números finales a la victoria por 4-3, coronando unos de sus mejores partidos con la casaca albiverde. Los leales que se acercaron al oeste explotaban de alegría. Siendo sinceros, este relato no se acerca ni por asomo a los que fue el trámite real del partido. Un encuentro que lo tuvo todo, emoción, pasión y ficción en los pies del último ídolo del club del Bajo Belgrano. Una de las tantas crónicas se refirió de la siguiente manera acerca de esta obra maestra y a su director Néstor Rapa: “Ahí quedaron flotando las palabras de su técnico, que pregona un fútbol superofensivo y se hicieron carne, en los corazones de diez tipos que lograron hacer dos golazos en inferioridad numérica y remontar el resultado. Y casi emocionó a los más nostálgicos cuando, con el 3-4 en el bolsillo, dejó tres hombres arriba buscando el quinto”. Memorias de una tarde inolvidable para muchos de nosotros, y un homenaje a esos gigantes luchadores que tarde a tarde nos emocionaban a todos.

viernes, 29 de junio de 2012

Banfield 2 – Excursionistas 0 (11.12.1937)

El campeonato de 1937 fue el primer Torneo de Ascenso a Primera División oficial. De ésta forma los dirigentes, que arbitrariamente crearon la liga profesional, encontraron la “solución” a todo ese descalabro generado seis años antes. El campeonato dio inicio recién en el mes de agosto, por lo que se disputó a una sola rueda, donde el campeón ganaría el derecho de ascender a Primera y los últimos tres abandonarían la categoría. Excursionistas había realizado una destacadísima actuación en el Torneo de Preparación de 1937, por lo que los hinchas conocían del poderío del plantel y seguramente iba a ser protagonista. El verde demostró en la cancha lo que se palpitaba en los corazones. Ganó en forma consecutiva los primeros cinco partidos, incluyendo el clásico con Defensores donde se impuso 1-0 con gol de Balparda en un partido muy accidentado, La Prensa comentó que “El arquero Baranzini (Excursionistas), que se aprestaba a detener la pelota fue embestido bruscamente por Galarza, motivando la reacción del guardavalla... Por lo tanto el juez lo expulsó a los 41minutos del primer tiempo. Fue de advertir entonces, la actitud agresiva de algunos parciales de Excursionistas que llegaron a arrojar diversos proyectiles contra el juez... El arco fue cubierto por el jugador De Latantis." Excursionistas era líder del torneo con 10 pts. seguido de cerca por Almagro con 8. Posteriormente, al cabo de algunos resultados adversos, retornó a la senda victoriosa cosechando cinco victorias al hilo nuevamente. Llegando a la 14va. fecha, y con solo tres por disputar, Excursio debía visitar al líder Almagro en el viejo estadio tricolor en Av. Triunvirato 3700, y solo estaban separados por una unidad. Las crónicas dieron cuenta que el encuentro generó una enorme expectativa y que más de 8000 espectadores se dieron cita para ver a los punteros, registrándose la mayor recaudación del campeonato. Mereció ganar Excursionistas ya que no le cobraron un "visible foul penal de Albérico contra Diana, en la primera etapa". Finalmente, la balanza terminó inclinándose en favor del local. Así la parcialidad del Bajo Belgrano veía alejarse la punta del torneo. Pero las esperanzas no estaban perdidas porque el sábado siguiente Almagro quedaba libre y la diferencia de 3 pts. podría reducirse a 1, restando tan solo una jornada. El sábado siguiente el verde goleó a Dock Sud por 4-3 y se puso a tiro de Almagro. Aquí debemos abrir un paréntesis para explicar lo que venía sucediendo en el fondo de la tabla. Sp. Barracas y Sp. Alsina ya estaban descendidos. La otra plaza la estaban peleando entre N. Chicago (13pts) y Banfield (12pts). El club de Mataderos quedaba libre la última fecha, por lo que Banfield estaba obligado a ganar para evitar el descenso. En la última fecha se enfrentarían Banfield – Excursionistas y Dock Sud – Almagro. El tricolor empató con los darseneros 2-2, estirando la diferencia a 2 puntos, lo que obligaba a Excursionistas a obtener un triunfo en el sur para generar un desempate. El verde, dirigido por el eterno Pedro Tilhet, entró a la cancha con: Baranzini, Rodríguez, Navigante, Alvarez, Ruano, Giuliano, Paolini, Balparda, Diana, Ballerio y Ortíz. A pesar de haber salido resuelto a buscar la victoria, Excursio no pudo con los sureños, cayendo por 2-0. Se encontró con un rival que defendió el triunfo con uñas y dientes con el solo objetivo de evitar el descenso, desgracia que finalmente decayó sobre N. Chicago. De esta forma se nos escurrió de las manos una chance histórica. Muchas veces, los destinos y el derrotero de los clubes se definen en estas situaciones impensadas. ¿Que hubiera pasado si el verde subía a Primera en 1937 y lograba mantenerse un par de temporadas en la máxima categoría? Probablemente su historia futura hubiera cambiado… Lamentablemente, Excursionistas (24pts.) finalizó en la segunda posición detrás de Almagro (26pts.) quien se coronó campeón de Segunda División. Pese a no haber logrado el ascenso, en la Memoria y Balance de 1937, se publicó el siguiente extracto: “Creemos que los cálculos más optimistas hechos al comenzar el período, respecto a nuestro desenvolvimiento deportivo, social y económico, se han visto en este lapso cumplidos satisfactoriamente.” Con ese mensaje lacónico del Secretario de Actas del Club, se despedía un año en el que el “verde” pudo haber cambiado su destino…

martes, 19 de junio de 2012

Excursionistas 2 - Sarmiento de Junín 0 (1.6.1986)

Por Marcos Damián Tricarico.
A todo o nada; el tiempo de los cálculos y las especulaciones llegaba a su fin. El margen para el traspié era nulo sabiendo incluso que, un triunfo en la fría mañana del domingo 1º de junio de 1986 ante Sarmiento de Junín, no bastaría para llegar al mano a mano por el ascenso. Argentino de Merlo estaba un punto por encima nuestro, y por lo tanto deberíamos esperar una “manito” del puntero Dock Sud. La única a favor que teníamos era que a igualdad de puntos con la “Academia del Oeste”, clasificábamos por tener en ese momento mejor diferencia de gol. Nervios, angustias, y temores sumados a la esperanza y la ilusión, eran los sentimientos que predominaban, en el ánimo todos los “leales” presentes aquella mañana dominguera. Recuerdo no haber podido dormir en la noche previa pensando en este partido y en lo que sería no obtener la clasificación; sólo la fe y el optimismo de mi querida “vieja” María, me mantenían en pie logrando que el desayuno no fuera tan angustiante, más allá de su cariño y su: “confiá Marquitos, cuando te llame a la tardecita del trabajo me vas a decir: Mamá tenías razón, Excursionistas clasificó”. Con esas palabras y su dulce beso me fui derechito al “Coliseo de los Sueños” sito en La Pampa 1376, esquinas Miñones y Migueletes en el populoso barrio del Bajo Belgrano; lugar en donde viviría una de las mañanas más felices de nuestras vidas. Presentes todos a la hora del imaginario pase de lista, y con el grito ¡¡VERDE VERDE VERDE; VERDE CORAZÓN; AQUÍ ESTÁ TU HINCHADA QUE TE QUIERE VER CAMPEÓN!! el equipo conducido por Oscar Gómez salió a jugarse su última ficha. Enfrente teníamos a un rival que también estaba en las mismas circunstancias que nosotros, pero con la desventaja de jugarse su suerte en nuestra casa; por eso había que hacer sentir la localía más que nunca, y lo hicimos con fervor, con fe y con nervios también. Por suerte los goles del “Chirola” Amulet y de Schiappacasse llegaron rápido, calmando en parte la ansiedad del equipo y de todos nosotros. Sólo restaba saber cómo le iba a Argentino de Merlo en una época en la que no existían celulares, ni radios partidarias y mucho menos internet. Los minutos del segundo tiempo fueron consumiéndose paulatinamente sin correr riesgo alguno; el “Verde” le había tirado toda su historia y ambición a un Sarmiento que sólo pretendía volver raudamente a su Junín natal. El 2 a 0 final sellaba el triunfo de Excursionistas pero no aún la clasificación, ya que desconocíamos lo que estaba pasando entre Argentino y Dock Sud; todos congregados en el patio esperábamos que desde nuestro Cabildo surgiera la “proclama clasificatoria”. Y la misma llegó cuando a las corridas el recordado Antonio Gorsd, confirmaba el empate y la clasificación de Excursionistas para jugar el mano a mano con Berazategui, e intentar el ascenso a la “B”, aunque en realidad era la permanencia en la tercera categoría de un nuevo fútbol, que le daba paso al Nacional “B”. El abrazo eterno entre todos; el grito contenido por las angustiantes 18 fechas y también algunas lágrimas que, más de uno, dejó soltar de entre sus ojos, eran las fotografías de un domingo felíz, de un domingo que corroboró que mi “viejita” tenía razón.

jueves, 7 de junio de 2012

Excursionistas 2 – C. Córdoba 0 (26.6.1943)

Por Marcos Damián Tricarico.
Quienes años de rica experiencia llevan sobre sus espaldas, lo recordarán por su estilo de juego y fundamentalmente, por su valor y entrega en la defensa de la camiseta albiverde. Otros que inician el camino de transición para llegar a tal preciada cualidad, como quien suscribe, lo recuerdan por su vestimenta deportiva, y su ubicación permanente junto a los técnicos y jugadores sentados en el banco de suplentes. Su figura, alta y delgada, no pasaba desapercibida a mis jóvenes ojos como al de otros muchos; él era quien corría inmediatamente con su bidón de agua para asistir a un jugador lesionado; él fue quien sólo jugó para un club y dedicó su vida al mismo; me estoy refiriendo a Eduardo “Pata” Dotto, el símbolo de Excursionistas. Y decidimos titular esta memoria con el partido que marcó su debut, el 26 de junio 1943 enfrentando a Central Córdoba donde el verde formó con Rebutti, Rossell, Maraviglia, Roncoroni, Dotto, Alvarez, Díaz, Archero, Soler, Ballerio, Roggero y se impuso por 2-0 siendo él autor de uno de los tantos. En cierta ocasión consultado por su debut dijo: “La diosa Fortuna me regaló el recuerdo más grato de mi vida de jugador, marqué un gol desde 35 metros, no lo podía creer, estuve dos minutos mirando para el lado de las tribunas, sentado en el suelo. Lo dejé chiquito al terror de los arqueros (en referencia a su amigo Carlos Soler)”. A partir de ese día defendió la casaca de Excursio en 389 partidos, jugando 16 temporadas consecutivas, hasta el 29 de noviembre de 1958 cuando disputó su último partido enfrentando a Talleres de Escalada. La revista “El Gráfico” supo dedicarle una nota a modo de despedida donde lo calificó como un “ejemplo de fidelidad, perseverancia, humildad, respeto y conducta”. Los más entrados en años lo definen como un jugador noble, valiente, dúctil, de enorme entrega y gran capacidad de juego; sus gotas de sudor en cada partido regaron el suelo fértil de nuestro entrañable coliseo. Los otros que, como yo, lograron verlo en su faceta de masajista, utilero y auxiliar, lo recordamos por su raudas corridas en el afán de auxiliar a nuestros jugadores, o bien en alcanzar las pelotas que quedaban por los costados de la cancha. Su equipo de gimnasia formaba parte de su figura física, y raro me resultaba verlo con indumentaria de vestir. Alentó, luchó y colaboró hasta el último día de su vida por su querido Excursionistas, el club que amó hasta su adiós físico y al cual aún ama desde su lugar celestial. El 10 de octubre de 1981 y tras la victoria por 2 a 1 en el Bajo Belgrano ante Chacarita Juniors, tal vez haya sido la última gran alegría vivida por el inolvidable Eduardo, ya que a la salida del vestuario y en su larga caminata por el viejo patio, hoy nuestro gimnasio techado, se lo vio llorar con profunda emoción. Recuerdo que mi tío José Yazbak supo decirme con justa razón: “Nadie más que él tiene bien merecida esta alegría”. Y vaya que la tenía porque a pesar de llevar sobre sí una cruel enfermedad por años, el Pata siguió estando y viviendo por los jugadores, por “sus muchachos” como bien solía definirlos y fundamentalmente por su Excursionistas. Su labor prosiguió un tiempo más hasta que el 26 de mayo de 1982, se despidió para siempre de todos nosotros y “con él se va un pedazo grande de nuestro querido club” como bien definió la revista en aquel momento “Excursio, una voz de Belgrano”. El hombre de una sola camiseta; el hombre de una vida dedicada íntegramente a los colores verdes y blancos, quien estará presente en el recuerdo de todos los leales que hoy, no sólo lo recuerdan por su nombre en el sector de las plateas, sino también por aquellas lágrimas llenas de alegría, por aquellas “lágrimas felices del hombre de una sola camiseta”.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Excursionistas y la Selección Argentina Nro. 01

Tilhet Pedro
Por Adrian Bollici
La Selección Nacional de fútbol de la Argentina nació allá lejos por el año 1901 con la necesidad de trasladar aquel novísimo deporte de origen británico fuera de nuestras fronteras. A partir de allí comenzó un largo derrotero que incluyó primero encuentros amistosos, luego torneos sudamericanos, para llegar en la década del `20 a los Juegos Olímpicos y en el año 1930 al primer mundial de la historia disputado en Uruguay.
En esta ocasión rompemos el molde de este blog y no vamos a recordar ningún partido del verde.
Esta vez nos permitimos la libertad de rescatar del olvido aquellos apellidos que jerarquizaron, tanto la camiseta albiverde como la celeste y blanca. ¿Ud piensa que no los hubo? Pues, se equivoca.
Realmente es una tarea muy difícil la de recopilar todos los jugadores que, a lo largo de su trayectoria, se calzaron la camiseta de Excursionistas y de la Selección Argentina o viceversa. Es por ello que esperamos recibir la colaboración de los lectores. Pedro Tilhet. La gira incluyó enfrentamientos con Asoc. Santiago, Liga de Valparaíso, Combinado Santiago – Valparaíso, Club de Deportes Everton y Liga de Los Andes. El eterno Tilhet disputó todos los encuentros y el resultado de la gira fue un verdadero éxito.
Grimoldi F.
Para 1931 nuestro arquero Fortunato Grimoldi (alguna vez tapa de la Revista El Gráfico) fue requerido para disputar unos encuentros amistosos en Paraguay. Se desempeñó como portero en dos partidos, uno contra la Selección de Paraguay y otro contra una representación de la Liga local, donde la Selección Argentina obtuvo sendas victorias.
Volante Carlos
También en 1931 un jugador que no tuvo gran renombre, pero si una destacada carrera futbolística, vistió la camiseta de Excursionistas: Carlos Martín Volante. En 1929 formó parte del combinado argentino que enfrentó al Club América FC de Río de Janeiro y en 1930 fue inscripto para enfrentar a la Federación Yugoslava de Fútbol en cancha de River Plate. En ambos casos el equipo local resultó victorioso. Para 1932 abandonó la Argentina y desembarcó en el fútbol italiano representando a equipos como Napoli, Livorno y Torino. Más tarde continuó su carrera en Francia y Brasil.
En el año 1925 la Asociación Amateur Argentina organizó una serie de partidos amistosos por la vecina República de Chile. En vista a la conformación del combinado nacional, y a pesar de haber nacido en Uruguay, es convocado nuestro jugador.
En 1933 nuevamente se solicitan los servicios de Fortunato Grimoldi para proteger el arco de un selectivo nacional. El mismo realizó un viaje por Chile enfrentando a Colo-Colo, Soc. Sp. Italiana, Unión Española, y al Club Magallanes. En total disputó siete encuentros ganando todos. La excursión fue un éxito ya que ningún equipo argentino ni extranjero había salido invicto del suelo trasandino.
Ese mismo año Adolfo Zumelzú también se probó la albiverde. Zumelzú fue un futbolista argentino
Zumelzu Adolfo
que participó de los Sudamericanos de 1927 y 1929, del Campeonato Mundial de 1930 y de los Juegos Olimpicos de Amsterdam de 1928. Vale la pena recordar que en estos dos últimos torneos mencionados, Argentina alcanzó la final, perdiendo ambas contra el representativo de Uruguay.
Belis Antonio
Para el Campeonato Mundial de Italia de 1934 fue citado Ernesto Belis, jugador iniciado futbolísticamente en nuestro club, donde jugó desde 1927 hasta 1930. Luego retornó para los campeonatos de 1939 y 1940.
Aún quedan en el tintero muchos apellidos que surgen facilmente como Houseman o Higinio García, pero también hay muchos más que esperan ser rescatados del olvido y el anonimato.
En próximas entregas continuaremos recordando a quienes hicieron grande a la casaca de Excursionistas, representando a nuestro país.
Excursionistas y la Selección Argentina Nro. 2

jueves, 24 de mayo de 2012

Excursionistas 2 – Midland 0 (16.09.1989)

El Club Ferrocarril Midland descendió a la Primera “D” en el año 1976 y debió esperar hasta el año 1989 para volver a la Primera “C”. Cuando retornó no fue otro humilde campeón de la quinta categoría del fútbol argentino, sino que desembarcó con el prestigio de haberse coronado campeón invicto, sin conocer la derrota durante las 38 fechas del torneo. Ya en la Primera “C” el equipo del oeste ostentaba el gran invicto de 40 partidos (2 partidos más del torneo de Primera “D” 87/88), y estaba decidido a continuar con su racha victoriosa durante el campeonato 89/90 que se avecinaba. Excursionistas arrancaba el certamen con todo el peso de haber perdido la final del octogonal a manos de Ituzaingó, y los hinchas no esperaban otra cosa que ser protagonistas. Entre las altas y bajas destacables podemos mencionar al arquero Abt, la “Chancha” Aragón quienes se alejaron, y sus puestos fueron cubiertos por el “Loco” Seria y el habilidoso “Sapo” Cuartas, mientras que la dirección técnica estaría a cargo de Guillermo Tuya. El inicio no fue el esperado, en las primeras once fechas Excursio consiguió solo dos victorias contra Sarmiento y Comunicaciones. Por otro lado Midland continuó extendiendo su gran marcha durante diez presentaciones más logrando un récord imbatible de 50 partidos. En la fecha 11ra. enfrentó a Sarmiento de Junín en Libertad y ahí se cortó su racha triunfal donde fue derrotado por 1-0. La fecha siguiente el fixture envió a los funebreros de visita al Bajo Belgrano. A pesar de haber perdido su invicto aún se mantenían invulnerables en condición de visitantes. Recuerdo la gran expectativa que generó este partido, y la considerable cantidad de público de Excursionistas y de Midland que se dieron cita aquella tarde en Pampa y Miñones. El verde formó con Seria, González, Ronci, Machín, Corrales Velloso, Bolado, Marechal, Pereira, El Alí, Sotelo y Sáenz. Promediando el primer tiempo arribó la parcialidad visitante casi colmando la tribuna de la calle La Pampa, con gran cantidad de estandartes y una amplia bandera con una calavera dibujada en el centro. El verde hizo un gran esfuerzo por superar a su rival, a la vez que los funebreros se aferraban a defender lo último que les quedaba de su título de. Finalmente el local se impuso por 2-0 con goles de Pereira y Sotelo. Esta era la génesis de una paternidad que con el tiempo sería cada vez más amplia. En la revancha disputada en Libertad, el verde volvió a imponerse esta vez por 4-0 con dos goles de Caimi, Cuartas y Machín. Ese día los adictos locales abandonaron el estadio y fueron en busca de los hinchas de Excursionistas. Al año siguiente por la fecha 15ta. del torneo 90/91, volvieron a verse la cara villeros y funebreros, y otra vez volvió a imponerse Excursionistas por 2-0 con goles de Alderete y Fonseca Gómes y nuevamente hubo escaramuzas entre ambas hinchadas. Los funebreros abandonaron la tribuna dejando colgada la vieja bandera de la calavera. Una dato curioso es que en el equipo visitante aquella tarde jugó Sergio Rondina, quien dos décadas más tarde se desempeñaría como DT de nuestro club. El historial lo encuentra a Excursionistas 18 partidos arriba de Midland sobre 36 jugados hasta la fecha, lo que demuestra que la paternidad nacida en el año 1973, con el correr los años, se agiganta cada vez más.

lunes, 14 de mayo de 2012

Excursionistas 0 - Deportivo Español 0 (7.10.1978)

Por Marcos Damián Tricarico.
Por aquellos días perduraban aún los ecos de la final del Campeonato Mundial de 1978 ganada por Argentina ante Holanda por 3 a 1; ficticia alegría en tiempos de profundo dolor y horror. El campeonato de la Primera C albergó a uno de los equipos que por eficacia, cantidad de puntos y goles (118) quedó como uno de los récords del fútbol argentino: Talleres de Remedios de Escalada. El equipo del sur fue un digno campeón de punta a punta, muy a pesar del esfuerzo de Dep. Morón y Dep. Español por alcanzarlo. Excursio dio batalla hasta donde pudo e incluso fue uno de los pocos que, en el Bajo Belgrano, venció al equipo tallarín por 3 a 2. El Verde no desentonó en ese torneo aunque no le alcanzó para luchar por el título. Encaramado siempre entre los seis primeros, pero lejos de la pelea grande, recibía en Pampa y Miñones al “Dipurtivu”, un equipo que llegaba necesitado de los dos puntos, para seguir soñando con un ascenso que se le venía negando. Era una tarde nublada, gris, en un país carente de sol. Español contaba con figuras de la talla de Pedro Catalano, que con el tiempo llegaría a convertirse en el legendario arquero que también jugó en Primera División para los gallegos, con los defensas Fleitas, Leandro y José Luis Pérez, que en 1981 jugó para el verde, y en el ataque un morocho nro. 9 de apellido Moreno y un tal Garrafa, que también vistió nuestra camiseta en 1982, y que además fuera suplente en el ’75 en el equipo de San Telmo que ascendió a primera. Recuerdo que como siempre no eran muchos los hinchas de Español, aunque venían entusiasmados tanto por la posibilidad del ascenso, como por haber escriturado el predio del Bajo Flores, tal como lo anunciaba el vendedor del diario “El Faro de España” en la mismísima puerta de entrada del club. Esto marca a las claras la cordialidad nunca reconocida de nuestro club. El partido lo transmitió la vieja LS 6 Radio del Pueblo, con los relatos de Ricardo Aldao dado que el legendario don José Félix del Alcazar, el que después de cada gol decía “casacas rojas españolistas” había fallecido poco tiempo atrás. Excursio, duro, difícil y bravo de local buscaba arruinarle al visitante el sueño de campeón. Y así fue, Excursio siempre tuvo la iniciativa, fue férreo en la defensa con un Suárez inexpugnable, con un Luna impasable, con Javier Gador como 9 pero que extrañaba las gambetas de Jorge Villagra “Villagrita”, que semanas antes había sido comprado por Atlanta para jugar en la A. Así y todo el Verde siempre fue a buscar el partido, demostrando el porque de su bravura a la hora de jugar como local. El trámite del partido fue de pierna fuerte; cada pelota se jugaba como si fuera la última, aunque siempre con la sensación de que Excursio era un poco mejor, pero no lo suficiente como para inclinar la balanza a su favor. El 0 a 0 no se movió y el final sólo consiguió quitarle brillo a un partido intenso, en donde Español perdió toda chance de campeonar, y Excursio la posibilidad de acercarse a un cuarto puesto que finalmente conseguiría al culminar el torneo.