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viernes, 1 de septiembre de 2017

Vitale Oscar

Jugó desde el torneo 1992/93 a 1995/96 y el 1998/99.
Su primer partido fue el 4/7/92 contra San Telmo de local, victoria del verde por 2-1 goles de Hernán Fernández y Szeszurak.
En total jugó 142 partidos y marcó 28 goles.

domingo, 22 de enero de 2012

Dock Sud 2 – Excursionistas 1 (16.04.2000)

Uno de los grandes clásicos del ascenso es Excursionistas - Dock Sud, un duelo que si bien carece de una rivalidad barrial, posee todo los demás condimentos necesarios. Ambos clubes cuentan con hinchas fanáticos, solo fervientes seguidores de sus colores y con una extensa historia en el fútbol de ascenso. Además es uno de los partidos con mayor cantidad de ediciones en las categorías menores. El “clásico” lleva registrados 108 enfrentamientos con 38 victorias por bando y 32 empates.
Respecto al historial podemos decir que jugar en la cancha del Docke nunca fue tarea fácil. Por ejemplo en los primeros 20 años de fútbol, el verde pudo rescatar solo cuatro victorias en el sur. Pero esta balanza se equiparó en las dos décadas posteriores, ya que entre 1961 y 1995 el verde solo perdió tres partidos en condición de visitante.
El encuentro disputado en 1995 jugado en Primera B, con el correr del tiempo se iba a constituir en la última victoria del verde hasta la fecha. Fue un 11 de marzo y Excursio formó con Frías, Lúquez, Dopazo, “Ventana” Gorsd, Sosa, Martín, Lemos, “Beto” Horvath, “Pecho” Sáenz, Szeszurak y Vitale. El verde se jugaba una parada bravísima ante la acuciante situación con el descenso. A los 26 minutos del primer tiempo el local abrió el marcador de la mano de Antonetti, cinco minutos más tarde el “Búfalo” Szeszurak debió abandonar el campo de juego por una lesión. Las perspectivas eran las peores pero…. Un ignoto juvenil llamado Jorge Chávez, quien reemplazó al “Búfalo”, estaba dispuesto a reescribir la historia. En el segundo período el cambio dio sus ganancias, cuando el mismo Chávez con gran astucia y habilidad, garabateó dos jugadas calcadas en las que dejó parados a Cuffone y Marascio y definió ante la salida de Sanagua. A los 30 minutos Excursionistas había dado vuelta la historia y ahora se imponía 2-1, un triunfo que le dio un poco de aire en aquel apremiante torneo. Excursio alcanzó una victoria inesperada que le daría esperanzas en su lucha por mantener la categoría, objetivo que, como sabemos, no lograría.
Al cabo de algunos años sin jugarse el clásico, el Docke volvió a descender a Primera C y el derby volvió a reeditarse. Esta vez el escenario era totalmente diferente: Excursio marchaba primero en el torneo seguido muy de cerca por Dep. Merlo y el tercero en discordia era el Docke. El elenco de Rapa parecía perfilarse como candidato a lograr el título. El partido había sido programado por la Policía para el domingo 16 de abril del año 2000 por la mañana. El sábado 15, en la cancha de Baby Fútbol del club, se realizó una gran cena-show donde se festejó el 90 aniversario de la fundación de Excursionistas. Recuerdo que la cena transcurrió dentro de un marco de nerviosismo total. El verde, además de jugar un fútbol de alto vuelo, venía de ganar 10 partidos seguidos, algo inédito en nuestra historia futbolística. Finalizada la fiesta algunos hinchas fueron a recuperar fuerzas a sus casas, pero muchos continuaron con una gira nocturna que, como final, tendría el mismo destino para el inicio del viaje a Avellaneda: La Pampa 1376. A las 10 de la mañana una decena de micros esperaban en la puerta del club, para transportar a los hinchas, que partieron en el horario establecido acompañados de autos y motos adornados con banderas.
Mientras la caravana verde cruzaba el puente del Riachuelo, se observaba la silueta de un hombre que desde la Isla agitaba su mano derecha en el aire. Cualquier inocente habría pensado que un viejo habitante de la mítica Isla Maciel saludaba el paso de la caravana, pero el reflejo del sol matutino hizo brillar algo que el isleño sostenía en su mano. Ya un poco más cerca notamos claramente que no nos saludaba, sino que agitaba su mano en la que empuñaba un revólver amenazante.
Ese día a Excursionistas le salió todo mal adentro de la cancha. De entrada el juez Alejandro Derenvín, que tuvo un arbitraje pésimo, expulsó al angoleño Da Silva. Después Héctor Ravello debió abandonar el campo de juego, luego de recibir un codazo que casi le rompió la nariz. El Docke aprovechó dos distracciones defensivas y se puso 0-2. Más tarde Diego Fuentes marcó el descuento pero no alcanzaría. La aparentemente interminable racha éxitos se quedó allí en el reducto de “los inundados”.
Luego de la victoria de 1995 el verde visitó el “Estadio de los Inmigrantes” diez veces mas sin poder conseguir una victoria, con cuatro empates y seis derrotas. Excursionistas nunca más, desde que el “Petiso” Chávez diera vuelta aquella contienda, pudo retornar al Bajo victorioso.

martes, 30 de agosto de 2011

Atlanta 3 – Excursio 1 (25.02.1995)

Si existe un club sufrido en el fútbol argentino ese es el Club A. Excursionistas. Pero remarco que no está en el pelotón de vanguardia. Es el más sufrido lejos, por varios cuerpos de ventaja sobre Racing, Gimnasia, Huracán, Muñiz, Puerto Nuevo o Fénix.
Luego del descenso de 1972 a Primera C, parecía que en cuestión de tiempo retornaría a la Primera B, lugar que lo había tenido como animador desde la instauración del profesionalismo en la década del 30. Llamativamente los años pasaban, y siempre sucedía algo extraño que hacía perder la chance del ascenso: finales perdidas en los últimos minutos, arbitrajes bochornosos y cambios reglamentarios que nunca nos favorecían. Esto último en referencia a que cuando eran promovidos a la categoría superior los primeros dos equipos de la tabla de posiciones, Excursio se ubicaba tercero invariablemente. Luego se implementó el octogonal y en el primer reducido quedamos eliminados por penales con Alem, ante una multitud en cancha de Platense. Al año siguiente se impuso la ventaja deportiva y se quitaron los penales.
Algunos creen en la teoría conspirativa del monstruo que nos pisa la cabeza llamado Grondona o Deluca, otros en la mala suerte y los mas místicos que Dios se ensañó con nosotros.
Pero hubo un día, no digo un día, hubo unos minutos en los que creí que todo cambiaba. Que las cosas buenas nos sucederían a nosotros, que alguien nos había puesto en la lista de los exitosos con Armenio, Defensa, Lanús, Español, San Miguel o Laferrere. Imaginaba que podíamos hacer una campaña heróica ganando un octogonal y ascender, jugar en la Primera B y salir campeones invictos desfilando en todas la canchas y jugar el Nacional, con el sueño intacto de algún día tocar la Primera División.
Sentí que ese día nos tocaba a nosotros, que se rompían las reglas, que no era necesario tener un equipo de estrellas rutilantes que juegue un fútbol de alto vuelo. Sencillamente habíamos salido sorteados, y los árbitros dudaban a favor nuestro y no en contra, los linesman cometían errores a favor y no en contra, y la redonda buscaba la red en cada disparo.
¿Porqué no podía ser real? ¿cuántos delanteros vimos en nuestras vidas que tuvieron un éxito fugaz y luego volvieron al anonimato?
Los minutos a los que me refiero corresponden al día 25 de febrero de 1995. Ese día enfrentábamos a Atlanta en Villa Crespo por el torneo clausura de Primera B, al que habíamos accedido a mediados del año anterior tras ganar un Octogonal increíble. Pero esa es otra historia que merecerá ser contada en otra ocasión.
Sobre el final del primer tiempo siendo las 17:40 horas Oscar Vitale abría el marcador en Corrientes y Humboldt, desatando la locura en la cabecera visitante: Atlanta 0 – Excursio 1. Una catarata de recuerdos se me vino encima, el sol de frente en la tribuna visitante era abrasador. Sentado en un tablón buscando aire luego del grito desenfrenado de gol, varios flashes acudían a mi mente: el mencionado ascenso a la B ganando el octogonal y el convencimiento de que algo estaba por cambiar en nuestra triste historia. Pero también surcó mi memoria el historial con los bohemios ampliamente desfavorable, y otro flash me traslada a la goleada de Atlanta por 0-6 propinada en Floresta en la primera rueda. Pero he aquí la parte más consistente de mi ilusión, Excursionistas había empatado las dos primeras fechas de aquel Clausura, y luego le había ganado a Colegiales y Tigre. Con ese gol de Vitale alcanzábamos la cima de la tabla en el torneo de la Primera B.
Desde el año 1972 era el punto más alto al que Excursionistas había podido llegar en el fútbol. Fueron minutos increíbles e interminables.
Pero nada de mi ilusión fue real. Nadie nos había anotado en la lista de los exitosos, el historial se nos vino encima y Atlanta se impuso 1-3, el verde descendió por un punto. Para colmo de males, los costos y la mala administración de ese año en la categoría superior casi nos llevan a la quiebra en 1998.
En los años siguientes cayeron sobre nosotros miles de frustraciones colaborando en gran forma con la teoría conspirativa.
Por eso cuando hablan de sufridos, los más sufridos somos nosotros, los obsesionados hinchas de Excursionistas que seguimos manteniendo la esperanza que algún día alguien nos anotará en la otra lista, en la lista de los exitosos.