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jueves, 3 de enero de 2013

Excursionistas 1 – Dep. Paraguayo 1 (14.12.1993)

Por Adrian Bollici
Una leyenda urbana que circula por la ciudad de La Plata, da cuenta que durante un clásico entre Estudiantes y Gimnasia jugado en el año 1992, en el preciso instante en que el uruguayo José Perdomo clavaba el gol tripero de la victoria, se registraron extrañas vibraciones que, según el Observatorio de la ciudad de las diagonales, habría sido un movimiento telúrico. 
Un año y medio más tarde, el martes 14 de diciembre de 1993 para ser más exactos, Excursio recibía a Dep. Paraguayo en el Bajo Belgrano, por la sexta fecha del Torneo Clausura. El verde contaba entre sus lineas con un equipo más que aceptable, formado por algunos valores de nivel, quienes más tarde serían los héroes del ascenso a la Primera B. En las primeras cinco fechas Excursio había cosechado 3 victorias y 2 empates, entre ellas la inolvidable goleada a Midland por 3-1 (3 goles del increíble “Luisito” Maidana) en el lodazal en que convirtió la lluvia a nuestro campo de juego. Todos los hinchas vivíamos muy excitados esas horas porque el verde era el líder de la tabla de posiciones, seguido de cerca por un pelotón que esperaba su caída.
Aquel martes, día laboral, en la cabeza de todos los villeros solo había una cosa, ganarle a Dep. Paraguayo. Pese a que parecía un trámite sencillo, el año anterior el conjunto guaraní nos había goleado en forma inapelable por 4-0. Un resultado extrañísimo para esas épocas en que la localía pesaba y mucho frente a estos cuadros. Excursio salió a enfrentar a su rival formando con Giménez, un arquero que atajó poco pero que dejó un gran recuerdo, Rodríguez, Dopazo, Gorsd y Lazarte, Leiva, Pérez, Massara y Martín, y arriba Vitale y el “Búfalo” Szeszurak. Iniciado el partido rapidamente observamos que el mismo distaría mucho de ser un sencillo trámite. El verde no lastimaba ni llegaba con claridad. De repente sucedió lo peor…. GOL de Paraguayo, un tal Sergio Luna nos hizo rememorar el desastre del año anterior enfrentando a los guaraníes. Excursionitas siguió sin poder encontrar la forma de dar vuelta la historia, hasta que llegó el pitazo final del primer tiempo y fueron a buscar la solución a esa derrota parcial en el vestuario.
En la segunda mitad Excursio salió a matar o morir. El aliento del público comenzó a meter al rival en su arco, y el verde empezó a jugar en serio. Se sucedían jugadas peligrosas una tras otra, pero la pelota no entraba… Hasta que en forma agónica y en tiempo de descuento, cuando ya casi habíamos asumido lo peor, el “Búfalo” tomó un balón que había quedado picando a media altura dentro del área, y con el empeine lo clavó violentamente en el arco. El empate motivó un grito de gol estremecedor, un bramido único que pocas veces volvimos a escuchar en las tribunas del Fortín de Belgrano. Tal vez la angustia de tantas frustraciones de los últimos años hizo que la gente explotara de tal manera, ante un resultado que no significaba demasiado para las aspiraciones a campeonar. Es que, pese a todo, el verde seguía puntero y era lo único que importaba.
Aunque ningún Departamento de Sismología de la Capital Federal (si es que existe) registró vibración alguna, estamos en condiciones de afirmar que todo el Bajo Belgrano tembló aquella tarde, y que ese fue uno de los goles más gritados en mucho tiempo.
En la segunda parte del torneo, el equipo perdió el rumbo increiblemente, y una serie de derrotas hicieron que casi clasifique al octogonal de casualidad. El resto es historia conocida. El torneo reducido fue jugado con gran personalidad e inteligencia, logrando excelentes resultados contra los cucos como Tristán Suárez y Temperley, y cuando todos menos lo esperábamos, ese plantel consiguió el anhelado y tantas veces postergado ascenso a la Primera División B.

viernes, 30 de marzo de 2012

Atlanta 0 – Excursionistas 1 (30.12.1955)

Finalizado el torneo de 1954, Excursionistas había logrado alcanzar los 35 puntos que lo ubicaron en la mitad de la tabla de posiciones. El equipo que se coronó campeón fue Estudiantes de La Plata de gran campaña, seguido muy de cerca por Argentinos Jrs. y Colón. Para 1955 Excursionistas mantuvo prácticamente el mismo equipo. La única incorporación para destacar fue la del arquero Carlos Mario Facciola, proveniente de Argentinos Jrs. y poseedor de una gran contextura física, tal vez un tanto excedida, que le hizo ganar el mote de “la vaca voladora”.
En la primera fecha el verde visitó a All Boys y ganó 2-1 con goles de Nieves y Tulio González. Todo hacía presagiar otro torneo con similares características al anterior, sin grandes brillos ni sobresaltos. La realidad, sin embargo, iba a demostrar que el campeonato sería un drama. El verde recién volvió a conocer la victoria en la séptima fecha en la barranca quilmeña frente a Argentino. Pero lo peor estaba por llegar…. En las siguientes 19 fechas solo consiguió vencer en tres ocasiones: en Escalada a Talleres por 1-0, en Santa Fe a un encumbrado Unión por 2-1 (siendo ésta una de las dos victorias en cancha del tatengue en toda nuestra historia) y a Colón en Belgrano por 3-2. Luego del triunfo frente a los sabaleros, restaban por disputarse cinco fechas y el panorama era peligroso. Los últimos tres puestos de la tabla de posiciones estaban ocupados por All Boys 20 pts., Excursionistas 19 pts. y Defensores 15 pts. Aún había 10 puntos más en juego y el último descendería a Primera C.
En la jornada 30º Excursio rescató un punto en Mataderos con Nueva Chicago, mientras que All Boys y Defe ganaron sus respectivos encuentros. En la fecha 31º llamativamente los tres equipos en cuestión fueron derrotados. El sábado siguiente los albos le ganaron a Almagro y con esa victoria pusieron a salvo su estadía en la categoría. El domingo 23 de diciembre el verde cayó en Banfield por 4 a 1 y Defe por su parte goleó a Temperley por el mismo score. El escenario estaba al rojo vivo: Excursio 20 pts. y Defensores 19 y quedaban todavía por disputarse dos fechas.
Es difícil imaginar hoy en día como habrán pasado la Navidad del ´55 nuestros hinchas, pero seguramente a la hora de los brindis, no sería difícil de adivinar cuál fue el tema predominante. El 27 de diciembre Excursionistas venció a Quilmes por 1-0 en el Bajo Belgrano y Defe 3-2 a Argentino de Quilmes en el sur. Ambos llegaban a la última fecha separados por un punto en un mano a mano dramático. Los rojinegros recibían a Almagro en Núñez, un tricolor que se ubicaba entre los últimos puestos de la tabla. Excursionistas visitaba a Atlanta en cancha de Platense.
La última fecha jugada el 30 de diciembre no se olvidaría jamás. Iniciada la jornada, inmediatamente llegó por radio la información que daba cuenta de un gol rojinegro. Excursio estaba obligado a ganar si quería evitar el descenso, pero no había forma de abrir el marcador. Mientras… la cruel radio volvía a informar que Defe ahora ganaba por 3-0. Sin embargo, algo extraño sucedió aquella tarde en Manuela Pedraza y Crámer…. Cuentan los más antiguos hinchas del verde, que luego de una situación harto confusa dentro del área el juez marcó penal para Excursionistas. Era la oportunidad!!!!! Quedaban escasos minutos para el final. Increíblemente, ningún jugador quería hacerse cargo de semejante responsabilidad y finalmente aquel arquero mencionado Carlos Facciola, abandonando el arco fue en busca del balón. Corajudo y con nervios de acero, luego de acomodarlo, esperó el pitazo del árbitro. Serenamente envió la pelota al fondo del arco, dejando al arquero Angel Rocha sin chances. Poco quedaba ya y los últimos minutos transcurrieron entre muchos nervios y poca novedad hasta el pitazo final. El verde de esta forma esquivó el descenso y los hinchas en forma de agradecimiento, no dejaban de corear desde la tribuna el clásico ¡¡¡FACCIOLA, FACCIOLA, LA VACA VOLADORA!!!.
Carlos Mario Facciola atajó en Excursio durante los torneos de 1955,1956 y 1957, además de ganarse el apodo de “la vaca voladora” por su impresionante contextura física y su habilidad para volar en cada atajada, siempre quedó en el corazón de los hinchas desde aquella tarde. Atajó en 73 partidos (esta entre los 10 que mas lo hicieron en la historia del club) y convirtió un gol en primera. Un gol que sirvió nada menos que para eludir un descenso y mandar a los vecinos de siempre un escalafón abajo en el fútbol argentino.