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martes, 19 de junio de 2012

Excursionistas 2 - Sarmiento de Junín 0 (1.6.1986)

Por Marcos Damián Tricarico.
A todo o nada; el tiempo de los cálculos y las especulaciones llegaba a su fin. El margen para el traspié era nulo sabiendo incluso que, un triunfo en la fría mañana del domingo 1º de junio de 1986 ante Sarmiento de Junín, no bastaría para llegar al mano a mano por el ascenso. Argentino de Merlo estaba un punto por encima nuestro, y por lo tanto deberíamos esperar una “manito” del puntero Dock Sud. La única a favor que teníamos era que a igualdad de puntos con la “Academia del Oeste”, clasificábamos por tener en ese momento mejor diferencia de gol. Nervios, angustias, y temores sumados a la esperanza y la ilusión, eran los sentimientos que predominaban, en el ánimo todos los “leales” presentes aquella mañana dominguera. Recuerdo no haber podido dormir en la noche previa pensando en este partido y en lo que sería no obtener la clasificación; sólo la fe y el optimismo de mi querida “vieja” María, me mantenían en pie logrando que el desayuno no fuera tan angustiante, más allá de su cariño y su: “confiá Marquitos, cuando te llame a la tardecita del trabajo me vas a decir: Mamá tenías razón, Excursionistas clasificó”. Con esas palabras y su dulce beso me fui derechito al “Coliseo de los Sueños” sito en La Pampa 1376, esquinas Miñones y Migueletes en el populoso barrio del Bajo Belgrano; lugar en donde viviría una de las mañanas más felices de nuestras vidas. Presentes todos a la hora del imaginario pase de lista, y con el grito ¡¡VERDE VERDE VERDE; VERDE CORAZÓN; AQUÍ ESTÁ TU HINCHADA QUE TE QUIERE VER CAMPEÓN!! el equipo conducido por Oscar Gómez salió a jugarse su última ficha. Enfrente teníamos a un rival que también estaba en las mismas circunstancias que nosotros, pero con la desventaja de jugarse su suerte en nuestra casa; por eso había que hacer sentir la localía más que nunca, y lo hicimos con fervor, con fe y con nervios también. Por suerte los goles del “Chirola” Amulet y de Schiappacasse llegaron rápido, calmando en parte la ansiedad del equipo y de todos nosotros. Sólo restaba saber cómo le iba a Argentino de Merlo en una época en la que no existían celulares, ni radios partidarias y mucho menos internet. Los minutos del segundo tiempo fueron consumiéndose paulatinamente sin correr riesgo alguno; el “Verde” le había tirado toda su historia y ambición a un Sarmiento que sólo pretendía volver raudamente a su Junín natal. El 2 a 0 final sellaba el triunfo de Excursionistas pero no aún la clasificación, ya que desconocíamos lo que estaba pasando entre Argentino y Dock Sud; todos congregados en el patio esperábamos que desde nuestro Cabildo surgiera la “proclama clasificatoria”. Y la misma llegó cuando a las corridas el recordado Antonio Gorsd, confirmaba el empate y la clasificación de Excursionistas para jugar el mano a mano con Berazategui, e intentar el ascenso a la “B”, aunque en realidad era la permanencia en la tercera categoría de un nuevo fútbol, que le daba paso al Nacional “B”. El abrazo eterno entre todos; el grito contenido por las angustiantes 18 fechas y también algunas lágrimas que, más de uno, dejó soltar de entre sus ojos, eran las fotografías de un domingo felíz, de un domingo que corroboró que mi “viejita” tenía razón.

viernes, 16 de marzo de 2012

San Telmo 0 - Excursionistas 1 (18/4/1987)

Por Marcos Damián Tricarico.
Sin dudas era el partido del campeonato; aquí uno de los dos se despedía de la lucha franca por el título, y el que triunfara sabía perfectamente que le jugaría el ascenso directo a la “B” al puntero Laferrere. Mucha gente de Excursionistas llegó hasta a la Isla Maciel para ver este partido incluso en número superior al local, que a manera de recibimiento, nos arrojó durante gran parte del primer tiempo numerosas piedras, dado que la tribuna lateral había sido dividida y en ella se encontraban ubicadas ambas hinchadas, todos unidos en un solo objetivo: el campeonato. Toda la pasión y la fe centrada en lo que pudiera hacer nuestro equipo en la cancha. Y toda la atención puesta tanto en la transmisión radial del partido que el puntero jugaría con Argentino de Quilmes en la barranca quilmeña, como también en los hechos que sucedían en la Plaza de Mayo y en el cuartel de Martelli, con la rebelión de un grupo de facciosos autodenominados “carapintadas”, quienes buscaban poner en jaque la novel democracia que vivía nuestra Argentina. En este contexto, el Verde fue a pelear por su destino; en ningún momento dudó en salir a buscar el partido; lo hizo con inteligencia y prudencia sabiendo que cada pelota y que cada acción, demandaría un esfuerzo supremo por parte de cada uno de los integrantes de este enorme equipo. El equipo seguía siendo el mismo, sin variantes tanto en nombres como en posiciones; sólo restaba saber cómo y cuándo podría establecer una diferencia que, como estaba planteado el encuentro, sería mínima y decisiva. Los primeros 45 minutos fueron de mucha tensión y fricción; San Telmo intentó imponer el juego fuerte como arma de amedrentamiento, aunque de poco le sirvió porque el Verde además de saber jugar sabía también “poner”. Sin mayores variantes salvo un par de centros aislados y algunos tiros de larga distancia, la primera etapa se fue sin modificación alguna. Quedaba el segundo período y aquí sí alguno de los dos debería jugarse por el triunfo ya que un empate los marginaba a ambos; “el que hace el gol gana” y GANÓ EXCURSIONISTAS CARAJO gracias a un jugada que nació del lateral derecho de nuestro ataque, el “Polaco” Caimi recibió un centro a media altura, aguantando la marca de su defensor arqueó su cuerpo, y dio su latigazo seco que rompió el arco defendido por Mena. GOOOOOLLLL y emoción ya que con este resultado y el transitorio empate de Laferrere, el Verde alcanzaba a tan sólo tres fechas del final la punta del campeonato. Había que aguantar y se aguantó; con fútbol y decisión de una defensa impasable, de un medio campo luchador y de un Amulet auxiliador como nunca y como pocos; siempre él se las rebuscaba para recibir libre de marca y llevarse la pelota bien lejos del campo Verde. El final llegó, y con los abrazos y también las lágrimas de un triunfo inolvidable que sólo lo eclipsó el gol del puntero a poco de terminar su partido, pero sirvió para demostrar que en la brava Excursio siempre se agranda.