viernes, 25 de noviembre de 2011

Excursionistas 1 – Vélez Sarsfield 1 (4.12.1943)


En ésta ocasión nos propusimos recordar a un gran jugador que se desempeñó como centrehalf, la clásica posición de nro. 5 de acuerdo al antiguo sistema táctico de 2-3-5. Este personaje llegó a nuestro club desde la ciudad de San Carlos de Bolívar en 1937 y se calzó la camiseta del verde durante 10 años. Como escenario elegimos el partido con el club del barrio de Liniers jugado en 1943.
Juan Carlos “El Indio” Soler, de él hablamos, nació en Chivilcoy el 28 de abril de 1914. Sus primeros pasos en el fútbol, no obstante, los hizo en Bolivar en los clubes Alem y Comercio de dicha localidad bonaerense. Sin embargo, sus habilidades sobrepasaban claramente el nivel del fútbol regional, por lo que su traslado a Buenos Aires era una cuestión obvia. Para 1935 es incorporado al Club Atlético Talleres de Escalada y dos años más tarde desembarcó en el Bajo Belgrano.
Disputó varios partidos del Torneo Preparación de 1937. Respecto a uno de esos encuentros, encontramos una anécdota que nos describe claramente su personalidad y sus características futbolísticas. Una de ellas era su brutal remate de media distancia. En uno de los recordados desempates contra River Plate en cancha de Chacarita, el match estaba a punto de finalizar y el referee miraba a cada instante el reloj. El score favorecía a River por 4 a 3. Excursionistas había jugado un partidazo, de igual a igual, bajo el comando del aguerrido centre half pero quedaba eliminado. Hirch, el entrenador millonario, reclamaba a viva voz la terminación del partido. Una infracción cometida por un jugador riverplatense cerca del banco de suplentes y a unos cuarenta metros del arco millonario, sería el último trámite para un partido que ya estaba prácticamente liquidado. Soler tomó la pelota y se paró para rematar al arco. Hirch miró con sorna a ese muchachón de veintidós años que colocó la pelota dispuesto a intentar lo imposible. Como el calor arreciaba y estaba tan cerca del banco, Soler se acercó a Hirch y le pidió agua. Hirch le alcanzó una botella y sonrió con benevolencia. El “Indio” agradeció, bebió unos tragos, y devolvió la botella sin dejar en ningún momento de sostenerle la mirada. Nuestro "centrojá" se colocó frente al balón, tomó distancia, corrió hacia la pelota, y le pegó un impresionante zapatazo. El guardameta Sirni nada pudo hacer. ¡Golazo de Excursionistas!. Golazo del indio Soler, quien con toda su inocencia pueblerina fue nuevamente hacia Hirch para pedirle un poco más de agua, pero el DT húngaro ofuscado por el golazo, se la negó groseramente. Al ingresar a las casillas que oficiaban de vestuarios, se acercó a Soler el mítico Bernabé Ferreyra, y le dijo: "¡Qué taponazo que tenés, viejo! ¡Cómo pateás...!"
Para el segundo semestre de 1937 Soler viajó a Tucumán a jugar en el Club All Boys de esa provincia, pero una promesa hecha a Don Antonio Masaciotra hizo que retornara a vestir nuestra camiseta en 1938. Jugó su primer partido oficial el 30 de abril de ese año, enfrentando a Sp. Buenos Aires donde el verde perdió por 2-3. Con el correr de las fechas se ganó la titularidad y al poco tiempo de llegado ya se había ganado un lugar en el corazón de los hinchas. Bautizado como “Indio” o “Upa” disputó en forma brillante los torneos de 1939 a 1943.
El 4 de diciembre de 1943 Excursionistas recibió a Vélez Sarsfield, equipo que ya se había coronado campeón de la Primera B. Ese día el verde formó con: Rebutti, Rossell, Maraviglia, Dotto, Soler, Alvarez, Paolini, Santillán, Díaz, Archero, Roggero. Sobre la media hora de juego, Excursionistas halló el premio merecido a sus esfuerzos, mediante un tiro libre violentísimo ejecutado por Soler, cuya figura agigantada cubría todo el campo de juego. Había logrado vencer nada menos que al portero Miguel Rugilo, el mítico arquero que años más tarde se convertiría en el "León de Wembley". En la segunda etapa el juez otorgó un penal para los visitantes y Rebutti logró desviar el disparo de Heisecke. Sobre el final del partido, en una acción sumamente confusa, Vélez llegó a la igualdad en una jugada en la que el árbitro pitó una falta previamente, deteniendo la jugada. Algo verdaderamente insólito. Tras algunas discusiones se fue expulsado el “Pata” Dotto. El ambiente siguió caldeado y a los pocos minutos otra expulsión, esta vez fue Alvarez por lo que el verde finalizó el encuentro con nueve hombres. El resultado final fue 1-1.
En 1944 el Indio Soler es cedido a préstamo por un año nada menos que al Santos FC de Brasil. Aunque aún faltaban un par de lustros para que dicho club alcanzara su fama mundial, saltar de la segunda división a la primera del fútbol de Brasil era un gran logro en su carrera. Tuvo un más que aceptable desempeño en la liga paulista, a pesar que el Santos no pasó de la mitad de tabla.
Para 1945 volvió al Bajo Belgrano, formando una gran línea media con Nicanor Kagel y Dotto jugando juntos desde 1945 a 1948. Al cabo de 10 temporadas, el querido “Upa” abandonó el fútbol. Jugó su último partido el 30 de octubre de 1948 enfrentando a All Boys en cancha de Argentinos Jrs., siendo el resultado empate 2 –2. Sobre el final de su carrera tuvo una activa presencia en la defensa de los derechos de los futbolistas. Fue pieza importante en la huelga de jugadores del ´48, para más tarde convertirse en socio fundador de Futbolistas Argentinos Agremiados.
En Excursionistas jugó 283 partidos y convirtió 70 goles, una cifra increíble para su puesto en el campo. Se ubica entre los 4 jugadores que más partidos usó la casaca del verde. Pero mas allá de estos datos estadísticos, su bonanza campechana, su fiero semblante y su categoría de crack lo ubican entre los jugadores mas queridos de toda la historia de la institución.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Excurionistas 5 - Deportivo Morón 5 (22.3.1980)


Por Marcos Damián Tricarico
A finales de la etapa veraniega del año 1980 se vivía en Buenos Aires un hecho inusitado: una intensa ola de calor que azotaba la ciudad. Tan calurosos eran esos días, que habían provocado el dictado de asueto en las escuelas primarias y secundarias sumado al hecho que, como siempre ocurre en Argentina, casi toda la ciudad se había quedado sin suministro de energía eléctrica. Por aquellos días descubrí en parte el valor que tiene un oasis en el desierto. Nada fresco para beber, las estaciones de servicio desabastecidas de las famosas bolsas de hielo “Rolito”, ni siquiera un “palito, bombón helado” para calmar nuestra sed. “La ciudad de las furias” ardía de calor. El mismo calor que sentíamos los hinchas del “Verde” por presenciar el debut en nuestra cancha frente al Deportivo Morón por la tercera fecha del campeonato de la Primera C. ¿Debut en la tercera fecha? Sí, era el debut pero en nuestro estadio, en el “Coliseo”, ya que anteriormente habíamos jugado de local con Barracas en la cancha de Comunicaciones. Al leer esto se preguntará ¿ya desde aquel entonces nos suspendían la cancha? No amigos, la cancha no estaba suspendida, tan sólo se aprestaba a erigirse en la mejor cancha de la divisional, ya que Excursionistas había contratado al canchero “LeloGarcía, el que se había encargado de los campos de juego de los estadios que sirvieron de sede del Mundial ’78. Por aquellos tiempos García era uno de los hombres más reconocidos por su labor y trabajaba en Vélez Sarsfield. Pero además ese día se produjo la inauguración del sector de plateas y la entrega por parte del presidente de aquel entonces, don Carlos Ianowski de una gran bandera a la hinchada. Era una verdadera fiesta a la que sólo le faltaba un triunfo ante el candidato Morón, que a la postre fue quien obtuvo el ascenso. Un Morón que tenía en sus filas a los hermanos Romagnoli (padre y tío del Pipi actual de San Lorenzo); al “Loco” Pinasco (que con los años fuera DT del Verde); al “Tano” Stagliano (actual DT de Laferrere) y otras figuras de aquel entonces. Y Excursio mostraba también las suyas: Jorge Troncoso (experimentado zaguero de los años 70 y que brillara en Vélez); los marcadores de punta Martinuccio y Virgalito; el “VenenoYañez; el “PeladoViola, el gran goleador que contaba la divisional sumados a los “nuestros” Jorge Álvarez y al mejor arquero de la “C” Oscar Suárez (a quien el Toto Lorenzo lo quiso llevar a Boca).
El partido empezó palo a palo; el “Verde” como “viejo taita” lo tomó de las solapas al candidato Morón y empezó ganando el partido. En poco tiempo se lo dieron vuelta pero mientras el “Gallo” festejaba el 2 a 1, de penal Álvarez ponía el 2 a 2. El partido no daba tregua, ver el campo verde como las canchas del mundial sumado a lo vibrante que era el partido nos hacía olvidar el calor y el sol. Sol que de pronto se transformó en viento y lluvia (justo ese día que inaugurábamos el nuevo campo de juego!…) y sí, sino no seríamos Excursionistas no?.
El primer tiempo quedó igualado y nos fuimos al buffet para esperar el segundo capítulo y al mismo tiempo, resguardarnos de la intensa lluvia que caía en el Bajo. La temática del partido no cambió: siguió palo y palo con un Excursio que merecía la ventaja pero… pero… Morón se adelantó en pocos minutos y se puso 4 a 2. Ahí sí empezaron las broncas por la mala fortuna del equipo y por el tiempo; se multiplicaban las maldiciones echadas por cada uno de los “leales” ante tal cuadro. Encima, escuchar las burlas de los hinchas de Morón para con nosotros y para con Troncoso, que no le encontraba la medida a la cancha, y tiraba la pelota siempre afuera e incluso hasta por detrás de la vieja tribuna de madera visitante. Pero Excursio como nosotros se agranda en la bravas y en una ráfaga empató con dos cabezazos del pelado Viola 4 a 4. Había terminado la lluvia y había salido el sol tanto para nosotros como para todo Buenos Aires, porque este partido se jugó con todas las condiciones climáticas, habidas y por haber. A falta de 10 minutos en una jugada afortunada Pinasco pone el 5 a 4 desatando la locura de los muchos visitantes que vinieron al Bajo. Y bue!!!, al menos pelea le dimos; de arriba no se la llevan, decíamos a manera de consuelo. Aunque, como siempre suele pasar en nosotros, empezamos a buscar en algún rincón de nuestro ser un cachito más de esperanza, como ese que busca una moneda cuando lo apostó todo. Y la moneda apareció y a los 44 Virgalito la “embocó”, ya que con la intención de tirar un centro la puso en el segundo palo de Roldán y el 5 a 5 se consumó, como la tarde misma ya que de repente se hizo de noche y la amenaza de lluvia volvía sobre nosotros. Pero que importaba la lluvia, si ya la habíamos vivido con los 5 goles del “Verde” que se había ganado el aplauso de todos y el respeto siempre vigente de muchos. Una tarde que jamás se olvidará, que jamás olvidaré, por las emociones, por los goles, por los tantos abrazos que con el correr de los años se convirtieron en amistades fraternas, por la alegría y la suerte de expresarla en épocas en donde aquello nos estaba vedado.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Ituzaingó 2 - Excursionistas 1 (27.5.89)

Después de desaprovechar infinidad de posibilidades para ascender durante el torneo 87/88, los dirigentes decidieron contratar al DT vedette del momento: el "Mago" Ricardo Della Vecchia. El "gordo" venía de dirigir a L.N. Alem, y de su mano también llegaron los dos marcadores centrales del equipo lechero, José Toledo y el "Misil" Oscar Ojeda. Este último era una bestia gigante, que contaba con las virtudes técnicas que tienen todos los marcadores centrales de la Primera C, pero además era poseedor de un disparo violento y letal, óptimo para ejecutar tiros libres. Años anteriores habíamos sufrido en carne propia la potencia del cañón de su pie derecho.
Iniciado el torneo perdimos las dos primeras fechas, luego vinieron seis victorias al hilo, para dar paso a seis sin ganar. Promediando el torneo la historia ya estaba escrita, un Excursio irregular no le podía escapar a la mitad de la tabla. Recuerdo, sin embargo a Ojeda. Cada vez que el árbitro cobraba un foul cerca del área, todo el público observaba al "Misil", quien iniciaba una veloz corrida hasta el arco contrario. Tomaba la pelota entre sus manos y la acomodaba dulcemente, como si colocara un bebé en la cuna. Inmediatamente después venía la decepción en forma irremediable, al observar que el balón buscaba cualquier destino menos la red. El "Misil" Ojeda sólo convirtió dos goles, uno de penal y el otro sólo Dios sabe como. En toda la segunda rueda no convirtió un solo gol a pesar de sus miles de intentos. Al final apenas el juez cobraba un tiro libre, el público le gritaba ¡¡¡Quedate Misil, no vayas!!!! A lo que el central siempre hacía oídos sordos.
A pesar de la inestabilidad del equipo, el mismo era bastante mas que aceptable. Con el correr de las fechas vagó ente los primeros seis puestos de la tabla y llegada la última fecha le tocó enfrentar al puntero Argentino de Quilmes en la barranca quilmeña. Excursionistas llegó a ese partido ya clasificado al Octogonal por el segundo ascenso, sin otro objetivo que cumplir con el fixture, con la mente ya en el reducido. Por otro lado la situación para los mates era mucho mas trascendente. El equipo del sur compartía la primera posición con Ituzaingó, por lo que estaban obligados a ganar para lograr el ascenso. El estadio de Alsina y Cevallos estaba totalmente repleto de público sureño. Todas las tribunas rebalsaban de hinchas. Entre ellos se podían ver hinchas de Excursionistas camuflados, incluido quien escribe estas líneas.
Muchos afirman que aquella fatídica tarde la actuación del verde fue sospechosa, pero yo les puedo asegurar que la pelota volaba por el aire como poseída y ella sola, se introducía en el arco defendido por nuestro golero Abt. Por otro lado ese equipo mate tenía figuras de la talla de Lapolla, Cecconato, Lahorca, Cuartas y al querido "Loco" Seria en el arco. Se dio una goleada que tuvo ribetes de histórica. Fue un 8-2 que no se ve todos los días. En la memoria colectiva del hincha villero, jamás se pudieron disipar las dudas acerca de esa tarde. Cuentan que el "Mago" Della Vecchia y varios jugadores jamás llegaron a volver en el micro de regreso a Belgrano. La leyenda indica que dejó se ser DT de Excursio aquella misma tarde en las inmediaciones de las Barrancas de Belgrano. El "Misil" y otros siguieron sus pasos.
Para encarar el octogonal se designó como director técnico al recordado Guillermo Tuya. En la primera fase eliminamos a Alem en All Boys ante muy poco público del verde, que luego de la goleada le había quitado la confianza al equipo. En la llave siguiente nos tocó visitar a Sarmiento en Junín donde Excursio perdió 1-3, un resultado que para ese equipo parecía ya imposible de remontar. La vuelta fue en Floresta, donde el verde salió con todo a buscar el partido. Eckerdt y Aragón marcaron dos goles rápidamente, pero sobre el epílogo del primer tiempo Sarmiento descontó, y otra vez las esperanzas se fueron por el piso.
En el entretiempo, caminando por la calle Mercedes, desde una ventana que daba al vestuario visitante pude escuchar una catarata de insultos que descargaba el DT juninense sobre sus dirigidos. Pensé que esa sería una nueva técnica para despertarlos, para que salgan por el túnel a dejar la vida, lo que me causó cierto temor. Pero sucedió todo lo contrario. Excursionistas siguió atacando y Claudio Caimi elevó la diferencia a 3-1. Con este marcador obligábamos a un alargue. Teniendo en cuenta el esfuerzo realizado por los jugadores, y nuestras pocas expectativas, era algo que ya nos conformaba pero… Faltando 5 minutos el interminable Polaco nuevamente, tomó un pase de Aragón y cerró el partido con un 4-1, logrando una victoria heróica. Habíamos dado vuelta una clasificación imposible alcanzando la final del torneo reducido. Ya nadie se acordaba de la nefasta tarde en la Barranca quilmeña.
En la final nos medíamos con Ituzaingó, que venía de perder el partido decisivo con Argentino de Quilmes por el primer ascenso. Apadrinado por el poderoso empresario Carlos Sacaan, contaban con un plantel rutilante. En el partido de ida jugado nuevamente en All Boys, una multitud se trasladó desde el Bajo Belgrano. Fue un magro 0-0. La revancha sería en cancha del Dep. Morón.
Habiendo cosechado un empate, las esperanzas de ganar contra un equipo que casi había salido campeón eran pocas. No obstante los sufridos hinchas villeros acompañaron al equipo dando su incondicional aliento. En la cabecera local se veía un grupo minúsculo de hinchas del león del oeste, cuando de repente por una de las puertas ingresó una bandera larguísima con los colores rojo y blanco. Debajo de ella un grupo importante de hinchas del gallo, se hacían presentes para alentar a sus amigos coterráneos.
Finalmente Ituzaingó ganó 2-1. Era un gran equipo que también contaba con muy buenos jugadores como Franzoni, Pérez, Bustingorria, Elguezábal y el arquero Langone. A la postre, hasta alcanzaría el Nacional B, situación inédita para tan pequeño cuadrito.
Con respecto a nosotros, nuevamente perdimos la posibilidad de ascender. Esa fue, pese a haber ya vivido otras, la primera gran tristeza profunda que me causó Excursionistas. Ese día, no obstante, entendí que la obsesión por Excursio sería algo que no podría abandonar por el resto de mi vida.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Excursio 2 – San Lorenzo 1 (1914)


Por Adrián Bollici
El año 1914 probablemente fue uno de los más tristes para la historia humana. El inicio del primer conflicto bélico a escala mundial, significó el fin de una era y el comienzo de otra signada por terribles contiendas con saldos de millones de muertos.
Mientras en Argentina el fútbol continuaba con su crecimiento, el Club Unión Excursionistas ya era parte del grupo de instituciones que practicaban el nuevo deporte. Para ese año nuestro club llevaba disputados tres torneos oficiales y lentamente comenzaba a darle su impronta a una esquina del Bajo Belgrano.
Para el certamen del año 1914 contaba con un equipo compuesto por jugadores experimentados, en su mayoría hinchas y dirigentes, que estaban decididos a dar batalla en busca del campeonato.
En la primera fecha U. Excursionistas recibió al Club Sportman y se impuso por el marcador de 4-2. El domingo siguiente se midió con una institución que con el correr del siglo iba a ocupar un lugar de privilegio en fútbol argentino. Si bien hacía unos años venía disputando torneos barriales, aún no había jugado en ningún campeonato oficial. Era el Club San Lorenzo de Almagro, aquellos chicos apadrinados por un sacerdote franciscano llamado Lorenzo Mazza, hacían sus primeras armas en un torneo de jerarquía. Esa tarde, el verde formó con Passalacqua, Ghiano, Thomas, Romero, Branda, Merlo, García, Bottino, Hauschildt, Passanetti y Gantes. Excursionistas se impuso por 2-1, y se convirtió en el primer equipo que venció al club azulgrana en el fútbol oficial. A pesar de que San Lorenzo era un flamante debutante, ya contaba con una gran experiencia en el fútbol por haber disputado torneos en otras ligas. En su equipo se enrolaban jugadores de la talla de los hermanos Monti, quienes luego se destacaron en la Primera División y en la Selección Nacional.
Con el correr de las fechas los dirigentes comprendieron que el equipo tenía un gran nivel, pues las abultadas goleadas lo confirmaban: 5-0 a Gimnasia de Devoto, 10-0 a Ciudad de Londres, 5-3 a San Isidro y 15-1 a Sage Rovers.
U. Excursionistas lideró todo el torneo seguido muy de cerca por el club de Boedo. El verde solo registró una derrota que fue justamente en la revancha con el equipo santo. Fue una goleada por 6 a 0 en el estadio del Club Martínez, un campo de juego que no tenía las medidas reglamentarias. Además en algunas memorias se detalla que nuestro jugador Hauschildt no tuvo un buen desempeño porque tenía algún “apego” a las bebidas.
El 19 de agosto, la Gaceta se refiere a nuestra institución diciendo que “este simpático club va con su team de Segunda a la cabeza de Sección. El domingo batió a San Fernando por 2 a 0 tantos señalados por Bottino. El delantero derecho Raúl Gantes se encuentra mal de una pierna y es fácil que opte por descansar un par de domingos”.
Terminado el campeonato el verde era el líder de su Sección un punto arriba del “ciclón” pero habría de darse un hecho extraño que iba a alterar esta brillante campaña.
El Club Sportman resolvió desafiliarse durante la realización del torneo. Según los estatutos de la Asociación Argentina de Football, se establecía que todos los puntos ganados por ese club quedaran sin efecto y se le otorgaran a sus rivales. En este caso San Lorenzo había empatado su partido con Sportman, esto le permitía recuperar el punto perdido y alcanzar en el primer puesto al club Unión Excursionistas.
El jugador Mariano Perazzo del club de Boedo recordó esto a sus compañeros y por su cuenta se dirigió a la Liga donde presentó una nota para ser considerada la cuestión. Tratado el asunto en el consejo de la Asociación, tuvo resolución favorable dicho reclamo y de esta manera, San Lorenzo empató la sección con U. Excursionistas, obligándolo a jugar un desempate.
El 21 de noviembre la Gaceta publica: “U. Excursionistas se entrena para disputarle el 29 de noviembre a San Lorenzo el desempate de la sección. Para mañana ha concretado con tal motivo, un match amistoso con Floresta I en su field de Pampa y Miñones”. En este encuentro Excursionistas se impone por 4 a 0.
El primer desempate se juega en el estadio de Olimpia y el resultado es empate 1 a 1. Las crónicas cuentan que nuestro jugador Irigoyen es lesionado en la ingle quedando impedido de actuar por el resto del partido. Esto se dio a los 2 minutos de juego, por lo que Excursio jugó con 10 hombres casi todo el partido. El gol de San Lorenzo es logrado mediante un penal ejecutado por Perazzo, luego que la pelota diera un mal pique y le pegara en la mano a Seoane. El empate llegó luego de una gran corrida de Gantes que finalizó con un centro, y Bottino marcó el gol del empate por medio de un tiro que anuló por completo al arquero Coll. Había que recurrir a un nuevo match.
El segundo desempate se llevó a cabo el 6 de diciembre en cancha de Banfield. Lo mismo que en el encuentro anterior, a los 25 minutos de juego el centreforward de Excursionistas es lastimado y debe abandonar el campo de juego. Hasta ese momento el score marcaba un gol solamente a favor de San Lorenzo y Excursionistas perdió muchas oportunidades de empatar. El verde continuó con 10 hombres a la carga, con la inclemencia de un tiempo lluvioso. Sin embargo, se dio un nuevo gol marcado por San Lorenzo en una desafortunada situación. Gradilone halfback de Excursionistas, tomó mal la pelota en un centro y él mismo la anidó en la red. San Lorenzo, finalmente pudo liquidar el pleito y se impuso por 5-0.
Días después, en el periódico La Gaceta hubo un intercambio epistolar de alta tensión entre Santos Cameán quien se desempeñaba como secretario del U. Excursionistas y Filippo Weiss quien era delegado de San Lorenzo. Todo Excursionistas se quejaba del increíble fallo de la Asociación, referido al caso “Sportman”.
Al margen de la infinidad de provocaciones y falsas adulaciones rescatamos algunos datos del entredicho dirigencial que pintan un poco la situación. Por un lado Excursionistas deja expresado en su nota que la decisión tomada es un poco sospechosa posando una sombra de dudas sobre la actuación del dirigente de la Asoc. Argentina Mr. Williams. A lo que el Sr. Filippo Weiss responde que Mr. Williams merece toda su confianza y que no se puede ensuciar de esta forma a un dirigente de su magnitud. Además detalla toda la campaña realizada por San Lorenzo aclarando que es un digno ganador de sección. Nada se sabía de Mr. Williams quien no quiso expresarse acerca del polémico fallo. Pero había una razón para ello….
Increíblemente la Gaceta del 14 de diciembre informó que: “en el día de ayer fueron inhumados los restos de Mr. Williams en el cementerio de los disidentes en Quilmes y que en la ceremonia se puso de manifiesto el hondo pesar provocado por la inesperada desaparición ya que Mr. Williams ha sido el "alma mater" del desarrollo del football y su progreso actual”.
Con éste hecho consumado, nunca mas se comentó el tema y se terminó la disputa entre los clubes. Williams jamas habló y se llevó su secreto al más allá…. San Lorenzo accedió a los playoffs por el ascenso y venciendo a Honor y Patria en cancha de Ferro, arribó por primera vez a la máxima división del fútbol vernáculo.

lunes, 24 de octubre de 2011

Rosario Central 0 – Excursio 0 (22.08.42)

Finalizado el torneo de 1941, Excursionistas se ubicó en la mitad de la tabla. Ese equipo estaba formado por grandes jugadores como Alfredo Alvarez, Luis Maraviglia, Juan Rebutti, el “Indio” Juan Soler (luego vendido al Santos de Brasil) y Luis Paolini. El campeón fue Chacarita Jrs. que realizó una campaña exitosa logrando una diferencia de 13 puntos sobre su perseguidor Colegiales.
Ese mismo año en Primera División, se descubrió un intento de soborno y el Club Banfield fue castigado con una dura quita de puntos que lo dejó al borde del descenso. En la última fecha, en una final para no bajar, Banfield le ganó a Rosario Central y condenó a los “canallas” a disputar el torneo de Primera B del año siguiente.
Para el campeonato de 1942, Excursio decidió mantener la base del año anterior e incorporó jugadores para consolidar el equipo. Estas incorporaciones dieron un gran resultado: Víctor Rossell reforzó la defensa, Miguel Luques y Julio Pereyra el mediocampo, y para la línea delantera, llegaron César Roggero y Andrés Archero. Entre estos dos últimos convirtieron nada menos que 27 goles.
Iniciado el torneo, el equipo necesitó 5 fechas para lograr armar una base sólida. Durante esos primeros partidos dejó puntos en el camino que al final serían decisivos y se lamentarían sobremanera.
Por su parte Rosario Central comenzó a desandar el camino de vuelta a la Primera División. Arrancó curiosamente con un empate sobre la hora en el Bajo Belgrano por 1-1. Los rosarinos solo perdieron 4 partidos a lo largo del torneo y todos fueron en condición de visitante. En Rosario el equipo tenía un andar demoledor, destruyendo las redes contrarias de la mano del “Torito” Aguirre. Así registraron grandes goleadas como un 8-2 a Acassuso, 12-1 a Chicago, 6-3 a Temperley, 6-1 a Argentinos Jrs. y 9-0 a Dock Sud.
El 23 de agosto de 1942 Excursionistas, de gran torneo, viajó a Rosario para enfrentar al equipo “canalla”. En la tabla de posiciones solo los separaban 3 puntos. Central tenía 25 y el verde 22 unidades. Nótese, que a pesar de la descomunal campaña del equipo centralista, la performance de la escuadra albiverde no se quedaba atrás. Los dirigidos por Pedro Tilhet, no lograban triunfos con goleadas escandalosas, pero si victorias resonantes, a saber con Quilmes 3-1, Defensores 5-1, Argentinos Jrs. 1-0 y Dock Sud 4-0, todos en condición de visitante.
Aquella tarde Excursionistas formó con Rebutti, Rossell, Maraviglia, Pereyra, Soler, Alvarez, Paolini, Luques, Archero, Ballerio y Roggero. Las crónicas cuentan que el estadio presentaba una numerosa concurrencia. El equipo de Belgrano jugó un gran partido. Promediando el segundo tiempo, aun con el marcador en cero, el jugador local Aguirre ejecutó un violento disparo, la pelota dio la impresión de introducirse en el arco, pero salió fuera del campo rozando apenas uno de los postes. En ese momento del partido, se detiene el juego por un minuto, en homenaje a la memoria de un ex dirigente rosarino. A los 32 minutos Archero es lesionado por Perucca y debe dejar la cancha, debiendo Excursionistas afrontar los minutos que restaban con 10 hombres. Aprovechando la ventaja numérica los auriazules se lanzaron a la carga pero la figura de Rebutti se agigantó. El resultado final fue 0-0. Los verdes retornaron a Belgrano con un resultado impensado, increíble y con visos de hazaña para ese Central arrollador en la Chicago argentina.
El diario La Capital de Rosario dijo “Excursionistas se mostró como un cuadro homogéneo, con algunos buenos valores, como el zaguero derecho Maraviglia, su eje medio Soler, poseedor de un remate poco común, y un insider izquierdo como Ballerio”. El diario Crítica comentó “Por primera vez de lo que va el torneo de ascenso, el conjunto de Rosario Central actuando en su cancha, no ha logrado superar a su oponente, ya que tuvo que dividir honores sin abrir el score…” y finalmente El Mundo opinó “Excursionistas le jugó de igual a Rosario Central, y si hubiese resultado ganador no hubiera sido injusto”.
Según los adictos del Bajo que presenciaron el encuentro, el mejor jugador fue Alfredo Alvarez. Hasta las tribunas rosarinas aplaudieron al diminuto half. Cuando el equipo llegó a Retiro, la hinchada se dio cita para aplaudir a nuestros jugadores. Cuando descendieron del tren, el “Indio” Soler, Rebutti y Tilhet fueron llevados en andas por los salones de la vieja Estación.
En las 15 fechas restantes Rosario siguió con su andar arrollador y obtuvo 13 victorias, pero el verde no se quedó atrás con 10.
A pesar de la gran campaña realizada por el campeón, éstos debieron esperar hasta la anteúltima fecha para coronarse ganadores del torneo, con la increíble cifra de 118 goles a favor.
En aquella anteúltima fecha, Excursio derroto a All Boys en el Bajo Belgrano por 4-1. Esa tarde, al finalizar el partido, los hinchas saltaron a la cancha y dieron la vuelta olímpica luciendo una gran bandera. En esos tiempos aún se le daba valor a un sub-campeonato. Los exitistas aun no habían inventado la frase de que el segundo es el primer fracasado.
Con el correr de los años, el título rosarino se manchó con sospechas de soborno, algunas de las cuales fueron confirmadas. Varios de los insólitos resultados conseguidos en Rosario no habían sido del todo lícitos. El presupuesto de fútbol, según los libros contables, fue más alto que el de la famosa “Máquina” del River Plate campeón en Primera División con Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Loustau.
Todo esto colaboró para que la campaña del verde se recuerde como aún más épica. Probablemente haya sido la temporada mas genial del cuadro del Bajo Belgrano en el Profesionalismo, y para muchos, el mejor plantel de toda su historia.

lunes, 17 de octubre de 2011

Excursionistas 1 - Midland 2 (20.09.1997)

Todos asociamos el nombre de Patton con George, aquel brillante estratega militar norteamericano, absolutamente decisivo en la victoria aliada contra los alemanes en la Segunda Guerra Mundial. Dice la leyenda que fue, sin lugar a dudas, el general mas temido por los nazis. Sin embargo aquí, en el Bajo Belgrano, su apellido es asociado a recuerdos no tan agradables.
Andrés Patton Urich, a quien nos referiremos, nació en la localidad de Vicente López a inicios de la década del 70. Patton se desempeñaba como arquero, su cuna fue el Club Colegiales por donde tuvo un irregular paso, y más tarde recaló en Argentino de Merlo. A inicios de la temporada 97/98 hizo su desembarco en el club de Pampa y Miñones.
Vale aclarar que en 1997 el club se encontraba sumido en una profunda crisis económica, que en Marzo de 1998 iba a desembocar en la quiebra. Seguramente éstas razones de índole financiera, hicieron que los dirigentes confiaran en él para contratarlo como arquero de la Primera División. Algunos recordarán ese plantel como probablemente uno de los más flojos de la historia del club.
Pero volviendo a Patton, el recordado técnico del club Daniel Messina, notó al instante sus precarias condiciones y lo relegó al banco de suplentes, dándole el puesto a Deleva. Sin embargo, ya en la primera rueda, se lo pudo ver en algunos partidos. Sus largos pantalones negros, su escasa estatura y sus increíbles dudas frente a cada pelota cruzada, hacían temblar a los seguidores del club de Belgrano.
De todas formas, como decíamos, este era un plantel muy corto y excesivamente limitado. A la postre, Excursio finalizó ese apertura en la 15º posición, con solo 15 puntos cosechados y tres equipos por debajo.
De esos pocos partidos que Andrés jugó en la primera rueda, en todos se notaron sus deficiencias, como en el empate 2-2 de local con Claypole, un pésimo equipo que descendió holgadamente o en los 4 goles que Lamadrid nos propinó en Devoto.
Sin embargo, el partido que nos aboca hoy es un Excursio-Midland en Belgrano. La paternidad del verde sobre el conjunto de Libertad es algo escandaloso que se ha mantenido a través de los años, incluso hasta el día de hoy. Excursio llegó a esa 9na fecha sin haber ganado partido alguno y ocupando los últimos puestos de la tabla. Pero nuestras esperanzas se dirigían al rival: Era Midland!!!!!! Era el momento ideal para sumar el primer éxito del año. Sin embargo, gran parte de nuestras expectativas se derrumbaron al ver ingresar al field al equipo albiverde formando así Pattón Urich, Riganti, Calabrese, Abbona, Lorenzo, Lemos, Brotto, P. Fernández, Márquez, Olivetto, Colantone. Con su descolorido buzo y sus eternos pantalones largos, Patton se dirigía hacia el arco de Pampa. Algo le había pasado a Deleva. Maldecimos por lo bajo, y nos dispusimos a soportar otra tarde de terror.
Era un partido chato y olvidable, pero promediando el primer tiempo Olivetto escapó por derecha y remató cruzado ante la salida del arquero. Estábamos ganando, la racha se cortaba. Finalizado el primer tiempo, todos nos mirábamos y reíamos. Si no nos ganan esta vez con Patton en el arco, jamás en toda su historia lo conseguirían pero…..
Un flaco desgarbado delantero del club de Libertad, que un par de años mas adelante entraría en una historia negra de Excursionistas, nos tenía deparada una sorpresa. Midland presionó a ese débil equipo en el segundo tiempo sin cesar. Y lo que tenía que pasar pasó. Un borbollón en el área, después de que nuestro uno tuviera la pelota a disposición para tomarla no menos de cinco veces, quedó boyando y este flaquito con la once de Midland la empujó. Minutos después un centro cruzado a media altura, imposible de no cortar para un arquero de categorías infantiles fue demasiado para el golero. Acompañó con la vista ese centro como si fuera un pecado mortal tomar la pelota con las manos. El mismo atacante de Libertad, ni lerdo ni perezoso, la empujó a la red. Todo había terminado. Patton lo había hecho de nuevo. Midland se fue de Belgrano con la primer victoria de toda su existencia, y nunca jamás volvería a ganar en Pampa y Miñones en los 15 años siguientes. Aquel enjuto delantero se llamaba Adrián Barrionuevo, quien años más tarde, accionaría legalmente contra Excursionistas tras aquel desastre con Comunicaciones en la invasión de la cancha.
Para colmo de males, increíblemente en el Torneo Clausura, nuestro cancerbero estrella atajaría casi todos los partidos de titular. De más esta decir, que dicho certamen fue un suplicio. Excursio finalizó último!!!!!!! Solo acumuló 6 puntos con 14 derrotas en 17 partidos. Cada sábado la exhibición del guardametas era dantesca. A pesar de todo, como no hay mal que por bien no venga, aquella desastrosa campaña tuvo como corolario la renuncia de la Comisión Directiva.
Andrés Patton Urich abandonó el fútbol tras ese año, una muy acertada decisión. Dicen que estudió Derecho y se recibió de abogado. Al recordarlo, imagino que si ejerce su profesión como atajaba, jamás le confiaría mi defensa ante un tribunal.

viernes, 7 de octubre de 2011

Claypole 1 – Excursionistas 0 (20.12.97)

El Club Atlético Claypole es un humilde club de fútbol, ubicado en la localidad del mismo nombre en el partido de Alte. Brown. Su pequeño estadio, el Rodolfo Capocassa está situado en el Barrio de Don Orione, que toma su nombre del Cottolengo franciscano allí ubicado. Pese a nunca haberse destacado sobremanera en el fútbol afista (se afilió recién en 1978), tiene una relativamente importante raigambre popular en la zona.
La última vez que habíamos enfrentado a Claypole había sido en noviembre de 1993. Recordaba muy bien aquella tarde. Durante esa semana averiguamos y nos asesoramos bien sobre como llegar a la cancha. El colectivo 160 nos dejaba “perfecto” tales las palabras exactas que utilizó un vecino del lugar al que consultamos. Según nuestros datos nos acercaba a tres o cuatro cuadras. Aunque, en realidad, todos sabemos que esa distancia en el tema fútbol de ascenso puede ser pequeña y sencilla o un recorrido maratónico sumamente dificultoso.
Luego que el colectivo realizara un breve citytour por adentro del Barrio Don Orione, una zona que resultó bastante densa donde subieron varios hinchas del tambero, descendimos muy cerca del viejo Cottolengo. Dejamos que los hinchas locales se alejaran un poco hasta que quedamos solos. La vieja bandera del verde descansaba debajo de mi remera y por el momento todo estaba tranquilo. Cruzamos un paso a nivel del Ferrocarril Roca, pasamos por debajo de un puente en construcción, y casi sin darnos cuenta nos vimos rodeados por un grupo de jóvenes. Si bien no se dirigían hacia nosotros, acompañaban nuestro andar. Su cercanía era sospechosa. Dos en bicicleta y otros tres caminando se empujaban y gritaban. Cada vez se acercaban más. Ellos no sabían si íbamos a la cancha (aunque casi descuento que eso pensaban), pero la situación se estaba poniendo tirante. Habíamos divisado el estadio y emprendimos una caminata paralela al paredón. Desde lejos se veía el final del extenso muro, y luego un gran descampado donde un caballo pastaba tranquilamente, totalmente ajeno a lo que estaba por suceder. Cuando esperábamos lo peor, justo en el momento que íbamos a ser presa de ese grupo selecto de bandidos, apareció un micro con la hinchada de Excursionistas!!. En la misma esquina descendieron alentando por el verde y disparando cohetes al aire. Semejante intrusión provocó que nuestros amigos se alejaran velozmente. Al mismo tiempo las detonaciones hicieron que el equino se pare en dos patas, y entre relinchos quejosos emprenda una cabalgata por la campiña claypolense.
Nos sumamos al grupo de hinchas recientemente llegados e ingresamos al humilde estadio Rodolfo Vicente Capocassa, para colgar las banderas y ver como el verde empataba 1-1 con gol de Dopazo.
Cuatro años más tarde el fixture nuevamente nos hacía viajar hacia el mismo destino. Claypole había logrado retornar a la divisional tras otro dificultoso paso por la Primera D, esa dimensión desconocida que ocupa el último peldaño del fútbol argentino. Un dato no menor y que es importante destacar era que la cancha había sido clausurada durante muchos meses, y luego de la intensa labor de los vecinos y socios había sido nuevamente habilitada. Este hecho había sido tomado como una verdadera conquista del pueblo tambero.
Llegamos, esta vez en auto, a la esquina del Cottolengo Don Orione y tomamos hacia el puente que ya había sido habilitado. Desde lo más alto se ofrecía ante nuestros ojos una vista aterradora. Ya nada era igual que hace cuatro años atrás en esa vieja canchita de campo, ahora todo había cambiado, pero todo para peor.
El Capocasa lucía una imagen espectacular, con todos sus sectores colmados de público. Las columnas de hinchas se acercaban desde todos los puntos cardinales. Parecía una fortaleza medieval inexpugnable. A los pocos segundos que comenzó nuestro ascenso por el puente, los hinchas apostados sobre el paredón perimetral, notaron inmediatamente que éramos hinchas de Excursionistas. Agitaron sus brazos en el aire, en una señal inequívoca de que si pretendíamos acercarnos la pasaríamos mal. Ya era imposible entrar.... En ese instante recordamos lo que un caracterizado y ultra fiel seguidor de Excursio nos había advertido: "No vayan... no van a poder entrar...", consejo que desde luego desoímos desde nuestra prepotente juventud.
Mientras intentábamos sintonizar la radio, íbamos y veníamos por el puente buscando un agujero por el cual escabullirnos, pero no había un espacio que no estuviese custodiado por un tambero.
Durante el primer tiempo observamos otros autos con hinchas de Excursio que tampoco conseguían una forma de entrar. Un Ford Falcon negro con más de una década encima y casi destruido, completo de hinchas locales también se paseaba por el puente como marcando territorio y a la caza de algún desprevenido.
Promediando el segundo tiempo arribó el micro con las huestes del Bajo Belgrano y pensamos lo peor. Ellos si intentaron atravesar el territorio y llegar a la tribuna visitante. Se produjo un violento intercambio de piedras, palos y proyectiles de todo tipo. Tras un lapso importante apareció en el lugar la infantería bonaerense para separar. Arrió a los hinchas visitantes y los echo del barrio en su viejo micro destartalado de regreso a Belgrano.
Ya casi terminaba el partido y decidimos que era hora de volver. Aunque no pudimos entrar, sentimos que nuestra misión de acompañar al verde había sido cumplida.
Para la estadística el verde saltó al campo de juego con: Pattón Urich, Calabrese, Weimbinder, Abbona, Lorenzo, Brotto, Míguez (Fort), Leguizamón, Chávez (Folino), Olivetto (Colabufa), Gigante y el resultado fue una derrota por 0-1. Al final del torneo Claypole descendió nuevamente a Primera D y nunca más volvimos al Capocassa.