jueves, 22 de enero de 2015

Plaza Montserrat

Por Adrian Bollici
Releyendo una Memoria y Balance del año 1940, siendo ésta una Memoria especial por cumplirse el 30 aniversario de la fundación de nuestro club, encontramos un párrafo que dice “...volvamos hacia 1910, veremos a un núcleo de jóvenes sin más capital que sus 20 años llenos de ilusiones y un sinfin de proyectos a los cuales con el optimismo digno de la edad; a todo se le encuentra solución. Estos visionarios del deporte se reunían diariamente en la Plaza Montserrat y sentados en un banco, trazaban proyectos de fiestas, pic-nic, carreras, excursiones y otras manifestaciones deportivas...”.
El Mercado de las Carretas de C. Morel
Al leer “Plaza Montserrat” inmediatamente intentamos imaginar esa plaza, ¿cómo sería el escenario donde esos pibes pergeñaron el boceto de lo que luego se convertiría en nuestra pasión?.
Iniciamos la búsqueda de información sobre el lugar, encontramos que ese solar nació como “Mercado de Carretas” y fue un terreno donado por los vecinos allá por el año 1780 que tenían la necesidad de conseguir alimentos y deseaban un mercado. 
 El espacio quedó delimitado por las calles Belgrano, Lima, Moreno y Bernardo de Irigoyen. Sobre el lado oeste una calleja la unía con la calle Lima.
La Plaza, con sus carretas, animales, mercado, olores y boliches era una vecindad poco recomendable. Todo este conglomerado hizo arrepentirse a los vecinos de la solicitud de crear un Mercado, fue así que en 1790 se sustituyó el Mercado de Frutos por una Plaza de Toros.
Media cuadra del callejón que la unía con Lima, estaba ocupada por una casa de dos plantas, recova y balconada en la planta alta perteneciente a la familia Azcuénaga, era conocida como La Balconada de Montserrat.
La Balconada de Leonie Matthis.
Esta balconada se aprovechó para palcos y el resto de la Plaza se levantó en madera, y la planta baja sirvió de toril para encerrar a los toros, por lo que pasó a conocerse como la Calle del Toril.
La Plaza de Toros con una capacidad para 2000 personas comenzó a funcionar en 1791, pero pronto se vio que era peor el remedio que la enfermedad. Los animales daban malos olores, hacían ruidos molestos, las aglomeraciones de público alteraban la paz del barrio, y finalmente llegaba gran cantidad de gente aventurera e indeseable que se volcaba a otros vicios, y dejó de funcionar hacia 1799. La vieja Calle del Toril se llenó de pulperías y casas de mala fama por lo que fue rebautizada con el nombre de Calle del Pecado.
Ya libre de los toros hacia 1806 juraron en la plaza parte de los miembros de los Regimientos de Pardos y Morenos durante el período de las invasiones inglesas. Por eso fue rebautizada como “Plaza de la Fidelidad”.
Entre 1830 y 1852 su reputación empeoró, para esa altura las riñas de gallos, los rufianes y elementos de mal vivir que pululaban en las pulperías y burdeles, eligieron la zona como escenario de peleas y hechos de sangre.
Los vecinos se fueron alejando del barrio, y el espacio comenzó a ser ocupado por inmigrantes negros, mulatos e indios quienes fueron conquistados por la Virgen Nta. Señora de Montserrat apodada cariñosamente “La Morenita” debido a su color.
La población negra creció en gran número, se agrupaban en naciones, estaban los Camundá, Congos, Guineas y varias más. Los negros organizaban procesiones y desfilaban al ritmo del candombe, de allí que la zona fuera conocida como Barrio del Tambor, o Barrio del Mondongo nombre que provino del pueblo africano Mondongo (Bantú), cuyos miembros se acercaban al Matadero Central del Sur a pedir los restos de las faenas y entre los cortes de su preferencia estaba la panza o estómago vacuno. De ahí que genéricamente le quedó el nombre mondongo a esa parte de la vaca y por extensión y vulgarismo también al barrio.
Pasaje Aroma 1890
La Calle del Pecado fue también asiento de saladeros, de barracas de cueros y de frutos y hortalizas, las que se descomponían y daban un hedor insoportable. Si a ello sumamos los desperdicios que allí se arrojaban y los animales muertos, no deja de ser una ironía el nombre que se le impuso el 27 de noviembre de 1893, de “Pasaje Aroma” pero no hacía referencia a su perfume sinó que evocaba la heroica batalla librada en la pampa de Aruhuma (conocida popularmente como Aroma) el 15 de noviembre de 1810 .
Plaza Montserrat con el monumento a Vieytes.
La Plaza según la época tuvo diferentes nombres: nació como Mercado de Frutos de Montserrat o Plaza de Montserrat; en 1791 pasó a ser Plaza de Toros de Montserrat; en 1800 vuelve a ser Plaza de Montserrat, pasando en 1806 a ser conocida como Plaza o Hueco de la Fidelidad por su cercanía con el cuartel del Regimiento de Pardos y Morenos formado por negros, que habían peleado fielmente contra los invasores ingleses; en 1822 recibe, de la calle aledaña el nombre de Plaza del Buen Orden; en 1826 Plaza del Restaurador, nombre que por orden del propio Juan Manuel de Rosas es cambiado en 1838 volviendo a ser del Buen Orden; en 1852 pasa a ser Mariano Moreno; en 1856 San Martín; en 1874 General Manuel Belgrano; en 1905 recupera el nombre de Mariano Moreno, finalmente en 1910 recibió su primitivo nombre de Plaza Montserrat.
Ministerio de Salud
Monumento a Vieytes actual
Justamente ese año con motivo del Centenario se erigieron lo monumentos a los integrantes de la Primera Junta, tocándole  en suerte a la Plaza Montserrat cobijar a Hipólito Vieytes obra de José Llaneces.
Su final llegó en 1933 cuando se decidió construir el primer rascacielos financiado por el Estado Nacional, edificio en el que hoy funciona el Ministerio de Salud y desde 2011 lleva la imagen de Evita.
El monumento a Hipólito Vieytes, quien seguramente es el último testigo de las primeras reuniones de aquellos jóvenes excursionistas, fue trasladado a la Plazoleta Vieytes en el barrio porteño de Barracas.


Bibliografía: Memoria y Balance C.A. Excursionistas 1940. 
Diario Clarin: La calle del pecado y los fantasmas de Eduardo Parise.
www.jorgealgorta.blogspot.com.ar “El Barrio del Tambor”
www.historiadigitalarg.blogspot.com.ar
www.curiosamonserrat.com.ar
Wikipedia
www.revisionistas.com.ar

lunes, 28 de enero de 2013

Mr. James Couling: De Oxford a Pampa y Miñones.


Con la intención de tener una herramienta más que nos ayude a brindar información sobre Excursionistas, decidimos abrir nuestra cuenta de twitter @excursio1910, prontamente  advertimos que la cantidad de seguidores aumentaba día a día. A las pocas semanas unas 200 personas entre hinchas, periodistas y amigos podían leer y compartir sus opiniones y sus visiones particulares, acerca del equipo y del club en esta famosa red social.
Mientras la cantidad de interesados crecía, finalizaba el tortuoso torneo en cancha de San Miguel, para dar lugar al receso de verano. Iniciado el año 2013 se había duplicado la cifra de “twiteros”. Pensamos  que sería bueno darle la bienvenida al seguidor nro. 500. Un domingo por la noche haciendo la última vista de tweets, observamos que el recuadro informaba que 500 personas exactamente seguían nuestra cuenta. Con curiosidad intentamos conocer de quien se trataba, en el monitor apareció el nombre James Couling. Una respuesta extrañísima. De inmediato nos pusimos en contacto con él. Lo primero que nos dijo fue que no hablaba español, por lo que debimos desdoblar los esfuerzos para tratar de saber quien era y como llegó a seguir una cuenta de twitter de Excursionistas.
Entre la información que pudimos recavar es que es de nacionalidad inglesa y que llegó a la Argentina para vacacionar. Pararía unos días en un departamento en el centro mismo de los Monoblocks del Bajo Belgrano.
Con la excusa de compartir una exquisita parrillada, nos reunimos con él y tuvimos la oportunidad de hablar de fútbol.
Nos contó que vive en las afueras de Oxford y a 100 km de Londres. Él y su grupo de amigos son hinchas del Arsenal FC, y que entre ellos cuenta a un tal Simon Gillett quien es jugador del Nottingham Forest. En su distrito hay dos clubes del ascenso el Oxford United y Wycombe Wanderers.
Profundizamos acerca de la problemática general de los clubes sobretodo del ascenso, en temas específicos como la violencia, la policía y la AFA. Debemos aclarar en este punto que contaba con un conocimiento bastante profundo del fútbol argentino. Pero…
¿Qué hizo que se sintiera atraído por el club de nuestros amores?

Nos comentó que comenzó a llamarle la atención los graffitis que observaba por el barrio, los escudos dibujados en las paredes, y las referencias a los 100 años de vida del club. Dice que hizo sus propias averiguaciones con los vecinos y le explicaron que es una forma de marcar el territorio, el territorio del pueblo villero. Un día decidió desandar las escasas calles que los separaban de la cancha. El escenario no podía ser mejor, una cálida brisa de verano le dio la bienvenida, para luego sorprenderse por el coqueto estadio que se escondía entre los grandes edificios del Bajo Belgrano, que crecen a un ritmo desenfrenado. Al traspasar el antiguo portal de La Pampa ya estaba infestado por una rara enfermedad llamada Excursionistas.
Le contamos acerca de nuestra historia, minada de momentos difíciles, pero a la vez del gran sentimiento de coraje, pasión y perseverancia de los hinchas. Nos contó que su ahora encumbrado Arsenal FC también supo ser un club sufrido, que en varias ocasiones le tocó vivir muchos momentos tristes. Durante su estadía escribió una nota para una importante web inglesa llamada inbedwithmaradona.com, definida por los medios como un rincón donde se comentan una variedad excepcional de historias del mundo de todas las épocas, referidas a este increíble deporte como lo el fútbol.
Prometió seguir la campaña del verde por internet desde Oxford, y enviarnos algún recuerdo con la verde y blanca que le obsequiamos desde el Emirates Stadium. Queríamos compartir esta singular historia con los hinchas del verde mientras esperamos ansiosos el comienzo del torneo. Mr James Couling, un inglés suelto en el Bajo Belgrano……

viernes, 25 de enero de 2013

Don Pedro Tilhet y su magia cumplen 115 años.

Hoy 25 de enero de 2013 se cumplen 115 años del nacimiento de Pedro Tilhet, un emblemático personaje que colaboró incansablemente durante casi toda su vida en el engrandecimiento de nuestro club. Figura singular comparable solo con apellidos de la talla de Dotto o Masciotra.
Llegó al club como jugador en 1918, después de disputar 400 partidos defendiendo la camiseta albiverde, se transformó en el DT del primer equipo desde 1937 hasta 1950, estuvo 32 años ligado activamente a la vida futbolística de nuestro club, y quizás haya sido la época de mayor apogeo deportivo de la historia de Excursionistas. Logró el ascenso a Primera en el ´24, jugó en la Selección Argentina en el ´25, y fue el DT del gran equipo de 1942. Le deseamos un Felíz Cumpleaños al Mago de Pampa y Miñones!
En el siguiente link podrá disfurtar de una de las tantas historias de Don Pedro Tilhet, la tarde que fué arquero.

jueves, 3 de enero de 2013

Excursionistas 1 – Dep. Paraguayo 1 (14.12.1993)

Por Adrian Bollici
Una leyenda urbana que circula por la ciudad de La Plata, da cuenta que durante un clásico entre Estudiantes y Gimnasia jugado en el año 1992, en el preciso instante en que el uruguayo José Perdomo clavaba el gol tripero de la victoria, se registraron extrañas vibraciones que, según el Observatorio de la ciudad de las diagonales, habría sido un movimiento telúrico. 
Un año y medio más tarde, el martes 14 de diciembre de 1993 para ser más exactos, Excursio recibía a Dep. Paraguayo en el Bajo Belgrano, por la sexta fecha del Torneo Clausura. El verde contaba entre sus lineas con un equipo más que aceptable, formado por algunos valores de nivel, quienes más tarde serían los héroes del ascenso a la Primera B. En las primeras cinco fechas Excursio había cosechado 3 victorias y 2 empates, entre ellas la inolvidable goleada a Midland por 3-1 (3 goles del increíble “Luisito” Maidana) en el lodazal en que convirtió la lluvia a nuestro campo de juego. Todos los hinchas vivíamos muy excitados esas horas porque el verde era el líder de la tabla de posiciones, seguido de cerca por un pelotón que esperaba su caída.
Aquel martes, día laboral, en la cabeza de todos los villeros solo había una cosa, ganarle a Dep. Paraguayo. Pese a que parecía un trámite sencillo, el año anterior el conjunto guaraní nos había goleado en forma inapelable por 4-0. Un resultado extrañísimo para esas épocas en que la localía pesaba y mucho frente a estos cuadros. Excursio salió a enfrentar a su rival formando con Giménez, un arquero que atajó poco pero que dejó un gran recuerdo, Rodríguez, Dopazo, Gorsd y Lazarte, Leiva, Pérez, Massara y Martín, y arriba Vitale y el “Búfalo” Szeszurak. Iniciado el partido rapidamente observamos que el mismo distaría mucho de ser un sencillo trámite. El verde no lastimaba ni llegaba con claridad. De repente sucedió lo peor…. GOL de Paraguayo, un tal Sergio Luna nos hizo rememorar el desastre del año anterior enfrentando a los guaraníes. Excursionitas siguió sin poder encontrar la forma de dar vuelta la historia, hasta que llegó el pitazo final del primer tiempo y fueron a buscar la solución a esa derrota parcial en el vestuario.
En la segunda mitad Excursio salió a matar o morir. El aliento del público comenzó a meter al rival en su arco, y el verde empezó a jugar en serio. Se sucedían jugadas peligrosas una tras otra, pero la pelota no entraba… Hasta que en forma agónica y en tiempo de descuento, cuando ya casi habíamos asumido lo peor, el “Búfalo” tomó un balón que había quedado picando a media altura dentro del área, y con el empeine lo clavó violentamente en el arco. El empate motivó un grito de gol estremecedor, un bramido único que pocas veces volvimos a escuchar en las tribunas del Fortín de Belgrano. Tal vez la angustia de tantas frustraciones de los últimos años hizo que la gente explotara de tal manera, ante un resultado que no significaba demasiado para las aspiraciones a campeonar. Es que, pese a todo, el verde seguía puntero y era lo único que importaba.
Aunque ningún Departamento de Sismología de la Capital Federal (si es que existe) registró vibración alguna, estamos en condiciones de afirmar que todo el Bajo Belgrano tembló aquella tarde, y que ese fue uno de los goles más gritados en mucho tiempo.
En la segunda parte del torneo, el equipo perdió el rumbo increiblemente, y una serie de derrotas hicieron que casi clasifique al octogonal de casualidad. El resto es historia conocida. El torneo reducido fue jugado con gran personalidad e inteligencia, logrando excelentes resultados contra los cucos como Tristán Suárez y Temperley, y cuando todos menos lo esperábamos, ese plantel consiguió el anhelado y tantas veces postergado ascenso a la Primera División B.

jueves, 9 de agosto de 2012

Arg. Merlo 3 – Excursionistas 4 (3.3.2001)

Aunque para la mayoría de nosotros es historia reciente, muchos de los adolescentes que pueblan hoy nuestras tribunas, no vivieron como se debe el torneo de Primera C 2000/01. Un gran equipo que demostraba una calidad de juego exquisita, dirigido técnicamente por Néstor Rapa, quien logró coronarse campeón del Torneo Clausura 2001. Por esas arbitrariedades históricas que tiene la AFA, un campeonato corto de Primera División significa la gloria, una estrella en el escudo y Copa Libertadores. Pero en el mundo de los mediocres clubes y dirigentes de Primera C, prácticamente no tenía ningún valor. Haber alcanzado aquel titulo solo significó evitar una fase en el torneo octogonal… Increíblemente, ese cuadrazo se quedó afuera en las semifinales del reducido, en dos finales para el infarto con Dep. Laferrere pero esa es otra historia. El partido en cuestión que seguramente quedó en el recuerdo de todos, se llevó a cabo el 3 de marzo con Argentino, en Merlo. Excursio llegaba a disputar la 8va. fecha siendo líder de la tabla de posiciones con 17 unidades, seguido por San Martín de Burzaco con 16. Era una parada difícil, pues el local contaba en sus líneas con elementos experimentados como Pombo, Gallo, Kinaszuk y en la delantera con Adrián Gerry y Caviglia. Muchos hinchas del verde dieron la bienvenida al equipo cuando saltó al campo de juego. Este último se presentaba muy pesado y barroso, por culpa de una lluvia que se había colado para ver el espectáculo pronto a suceder. No acabábamos de ubicarnos cuando Gerry abrió el marcador para los locales a tan solo 6 minutos de iniciado el partido. Sin embargo aun faltaba mucho por jugar. Para sorpresa de todos, el empate no se hizo esperar. Dos minutos después, otro que más tarde vestiría nuestros colores, el arquero Crisitian García le cometió foul penal al “Gordo” Pérez, quien se encargó de marcar la igualdad 1-1. Lentamente el campo de juego comenzó cambiar de color, y el verde césped le cedió lugar al negro barro que comenzó a brotar por las áreas. Los dos equipos se olvidaron de defender y buscaron frenéticamente la victoria. Avellaneda y Cerenza hacían surcos por las bandas, Molini era el abanderado que dibujaba garabatos imposibles, y arriba Pérez y Allende bañados en lodo, eran los encargados de sembrar el terror en el área académica. Pero había alguien más, que con su blonda melena y su casaca número 7 impoluta nos iba a brindar un show difícil de olvidar, era el “E7ERNO” Fabián Della Marchesina. Los 15 minutos de descanso duraron un lustro, en la tribuna los hinchas éramos un manojo de nervios deseando ganar y mantener la punta. Iniciado el segundo tiempo, otra vez Argentino volvió a ponerse en ventaja casi desde los vestuarios con gol de Kinaszuk. Ahí el verde se fue nuevamente a la carga contra viento y marea, y otra vez el “Gordo” Pérez tomó una pelota dentro del área y la mandó a guardar. A los 20 minutos sentenciaba el 2-2. Aún faltaba bastante para el final y, como se presentaba el trámite, podía suceder cualquier cosa. A los 28 minutos se fue expulsado nuestro defensor Juan “el pincha” Risso, y el panorama fue otro, pero esos jinetes vestidos de verde y blanco jamás iban a retroceder. No conocían el significado de “bajar la cortina y aguantar”. Fue así que en la subida número mil de Diego Cerenza, habilitó a Molini quien definió acariciando el balón contra un palo. Un éxtasis total invadió la vieja tribuna visitante de cemento de Merlo Norte. Victoria parcial del verde por 3 a 2 y con un hombre menos, lo que ya era épico pero aun faltaba lo mejor. El desgaste en ambos bandos había sido monstruoso, no solo por la exigencia futbolística sino también por la lluvia que obligaba a un esfuerzo extra. Los de Merlo no estaban dispuestos a conformarse con una derrota digna y continuaban con su asedio incansable. El verde sacudía con algún contraataque. Lamentablemente, a poco del final, luego de una combinación entre Pombo y Gallo, la Academia encontró el empate. Una gran desazón nos invadió a todos pero….. Pese a todo, en la tribuna los hinchas seguíamos alentando, todavía sin entender lo que estaba sucediendo. El premio nos llegó cuando, luego de un corner de Ulises Allende, el mágico “Polaco” Della Marchesina hizo de las suyas y con su melena acomodó la pelota dentro del arco, poniendo números finales a la victoria por 4-3, coronando unos de sus mejores partidos con la casaca albiverde. Los leales que se acercaron al oeste explotaban de alegría. Siendo sinceros, este relato no se acerca ni por asomo a los que fue el trámite real del partido. Un encuentro que lo tuvo todo, emoción, pasión y ficción en los pies del último ídolo del club del Bajo Belgrano. Una de las tantas crónicas se refirió de la siguiente manera acerca de esta obra maestra y a su director Néstor Rapa: “Ahí quedaron flotando las palabras de su técnico, que pregona un fútbol superofensivo y se hicieron carne, en los corazones de diez tipos que lograron hacer dos golazos en inferioridad numérica y remontar el resultado. Y casi emocionó a los más nostálgicos cuando, con el 3-4 en el bolsillo, dejó tres hombres arriba buscando el quinto”. Memorias de una tarde inolvidable para muchos de nosotros, y un homenaje a esos gigantes luchadores que tarde a tarde nos emocionaban a todos.