lunes, 28 de enero de 2013

Mr. James Couling: De Oxford a Pampa y Miñones.


Con la intención de tener una herramienta más que nos ayude a brindar información sobre Excursionistas, decidimos abrir nuestra cuenta de twitter @excursio1910, prontamente  advertimos que la cantidad de seguidores aumentaba día a día. A las pocas semanas unas 200 personas entre hinchas, periodistas y amigos podían leer y compartir sus opiniones y sus visiones particulares, acerca del equipo y del club en esta famosa red social.
Mientras la cantidad de interesados crecía, finalizaba el tortuoso torneo en cancha de San Miguel, para dar lugar al receso de verano. Iniciado el año 2013 se había duplicado la cifra de “twiteros”. Pensamos  que sería bueno darle la bienvenida al seguidor nro. 500. Un domingo por la noche haciendo la última vista de tweets, observamos que el recuadro informaba que 500 personas exactamente seguían nuestra cuenta. Con curiosidad intentamos conocer de quien se trataba, en el monitor apareció el nombre James Couling. Una respuesta extrañísima. De inmediato nos pusimos en contacto con él. Lo primero que nos dijo fue que no hablaba español, por lo que debimos desdoblar los esfuerzos para tratar de saber quien era y como llegó a seguir una cuenta de twitter de Excursionistas.
Entre la información que pudimos recavar es que es de nacionalidad inglesa y que llegó a la Argentina para vacacionar. Pararía unos días en un departamento en el centro mismo de los Monoblocks del Bajo Belgrano.
Con la excusa de compartir una exquisita parrillada, nos reunimos con él y tuvimos la oportunidad de hablar de fútbol.
Nos contó que vive en las afueras de Oxford y a 100 km de Londres. Él y su grupo de amigos son hinchas del Arsenal FC, y que entre ellos cuenta a un tal Simon Gillett quien es jugador del Nottingham Forest. En su distrito hay dos clubes del ascenso el Oxford United y Wycombe Wanderers.
Profundizamos acerca de la problemática general de los clubes sobretodo del ascenso, en temas específicos como la violencia, la policía y la AFA. Debemos aclarar en este punto que contaba con un conocimiento bastante profundo del fútbol argentino. Pero…
¿Qué hizo que se sintiera atraído por el club de nuestros amores?

Nos comentó que comenzó a llamarle la atención los graffitis que observaba por el barrio, los escudos dibujados en las paredes, y las referencias a los 100 años de vida del club. Dice que hizo sus propias averiguaciones con los vecinos y le explicaron que es una forma de marcar el territorio, el territorio del pueblo villero. Un día decidió desandar las escasas calles que los separaban de la cancha. El escenario no podía ser mejor, una cálida brisa de verano le dio la bienvenida, para luego sorprenderse por el coqueto estadio que se escondía entre los grandes edificios del Bajo Belgrano, que crecen a un ritmo desenfrenado. Al traspasar el antiguo portal de La Pampa ya estaba infestado por una rara enfermedad llamada Excursionistas.
Le contamos acerca de nuestra historia, minada de momentos difíciles, pero a la vez del gran sentimiento de coraje, pasión y perseverancia de los hinchas. Nos contó que su ahora encumbrado Arsenal FC también supo ser un club sufrido, que en varias ocasiones le tocó vivir muchos momentos tristes. Durante su estadía escribió una nota para una importante web inglesa llamada inbedwithmaradona.com, definida por los medios como un rincón donde se comentan una variedad excepcional de historias del mundo de todas las épocas, referidas a este increíble deporte como lo el fútbol.
Prometió seguir la campaña del verde por internet desde Oxford, y enviarnos algún recuerdo con la verde y blanca que le obsequiamos desde el Emirates Stadium. Queríamos compartir esta singular historia con los hinchas del verde mientras esperamos ansiosos el comienzo del torneo. Mr James Couling, un inglés suelto en el Bajo Belgrano……

viernes, 25 de enero de 2013

Don Pedro Tilhet y su magia cumplen 115 años.

Hoy 25 de enero de 2013 se cumplen 115 años del nacimiento de Pedro Tilhet, un emblemático personaje que colaboró incansablemente durante casi toda su vida en el engrandecimiento de nuestro club. Figura singular comparable solo con apellidos de la talla de Dotto o Masciotra.
Llegó al club como jugador en 1918, después de disputar 400 partidos defendiendo la camiseta albiverde, se transformó en el DT del primer equipo desde 1937 hasta 1950, estuvo 32 años ligado activamente a la vida futbolística de nuestro club, y quizás haya sido la época de mayor apogeo deportivo de la historia de Excursionistas. Logró el ascenso a Primera en el ´24, jugó en la Selección Argentina en el ´25, y fue el DT del gran equipo de 1942. Le deseamos un Felíz Cumpleaños al Mago de Pampa y Miñones!
En el siguiente link podrá disfurtar de una de las tantas historias de Don Pedro Tilhet, la tarde que fué arquero.

jueves, 3 de enero de 2013

Excursionistas 1 – Dep. Paraguayo 1 (14.12.1993)

Por Adrian Bollici
Una leyenda urbana que circula por la ciudad de La Plata, da cuenta que durante un clásico entre Estudiantes y Gimnasia jugado en el año 1992, en el preciso instante en que el uruguayo José Perdomo clavaba el gol tripero de la victoria, se registraron extrañas vibraciones que, según el Observatorio de la ciudad de las diagonales, habría sido un movimiento telúrico. 
Un año y medio más tarde, el martes 14 de diciembre de 1993 para ser más exactos, Excursio recibía a Dep. Paraguayo en el Bajo Belgrano, por la sexta fecha del Torneo Clausura. El verde contaba entre sus lineas con un equipo más que aceptable, formado por algunos valores de nivel, quienes más tarde serían los héroes del ascenso a la Primera B. En las primeras cinco fechas Excursio había cosechado 3 victorias y 2 empates, entre ellas la inolvidable goleada a Midland por 3-1 (3 goles del increíble “Luisito” Maidana) en el lodazal en que convirtió la lluvia a nuestro campo de juego. Todos los hinchas vivíamos muy excitados esas horas porque el verde era el líder de la tabla de posiciones, seguido de cerca por un pelotón que esperaba su caída.
Aquel martes, día laboral, en la cabeza de todos los villeros solo había una cosa, ganarle a Dep. Paraguayo. Pese a que parecía un trámite sencillo, el año anterior el conjunto guaraní nos había goleado en forma inapelable por 4-0. Un resultado extrañísimo para esas épocas en que la localía pesaba y mucho frente a estos cuadros. Excursio salió a enfrentar a su rival formando con Giménez, un arquero que atajó poco pero que dejó un gran recuerdo, Rodríguez, Dopazo, Gorsd y Lazarte, Leiva, Pérez, Massara y Martín, y arriba Vitale y el “Búfalo” Szeszurak. Iniciado el partido rapidamente observamos que el mismo distaría mucho de ser un sencillo trámite. El verde no lastimaba ni llegaba con claridad. De repente sucedió lo peor…. GOL de Paraguayo, un tal Sergio Luna nos hizo rememorar el desastre del año anterior enfrentando a los guaraníes. Excursionitas siguió sin poder encontrar la forma de dar vuelta la historia, hasta que llegó el pitazo final del primer tiempo y fueron a buscar la solución a esa derrota parcial en el vestuario.
En la segunda mitad Excursio salió a matar o morir. El aliento del público comenzó a meter al rival en su arco, y el verde empezó a jugar en serio. Se sucedían jugadas peligrosas una tras otra, pero la pelota no entraba… Hasta que en forma agónica y en tiempo de descuento, cuando ya casi habíamos asumido lo peor, el “Búfalo” tomó un balón que había quedado picando a media altura dentro del área, y con el empeine lo clavó violentamente en el arco. El empate motivó un grito de gol estremecedor, un bramido único que pocas veces volvimos a escuchar en las tribunas del Fortín de Belgrano. Tal vez la angustia de tantas frustraciones de los últimos años hizo que la gente explotara de tal manera, ante un resultado que no significaba demasiado para las aspiraciones a campeonar. Es que, pese a todo, el verde seguía puntero y era lo único que importaba.
Aunque ningún Departamento de Sismología de la Capital Federal (si es que existe) registró vibración alguna, estamos en condiciones de afirmar que todo el Bajo Belgrano tembló aquella tarde, y que ese fue uno de los goles más gritados en mucho tiempo.
En la segunda parte del torneo, el equipo perdió el rumbo increiblemente, y una serie de derrotas hicieron que casi clasifique al octogonal de casualidad. El resto es historia conocida. El torneo reducido fue jugado con gran personalidad e inteligencia, logrando excelentes resultados contra los cucos como Tristán Suárez y Temperley, y cuando todos menos lo esperábamos, ese plantel consiguió el anhelado y tantas veces postergado ascenso a la Primera División B.

jueves, 9 de agosto de 2012

Arg. Merlo 3 – Excursionistas 4 (3.3.2001)

Aunque para la mayoría de nosotros es historia reciente, muchos de los adolescentes que pueblan hoy nuestras tribunas, no vivieron como se debe el torneo de Primera C 2000/01. Un gran equipo que demostraba una calidad de juego exquisita, dirigido técnicamente por Néstor Rapa, quien logró coronarse campeón del Torneo Clausura 2001. Por esas arbitrariedades históricas que tiene la AFA, un campeonato corto de Primera División significa la gloria, una estrella en el escudo y Copa Libertadores. Pero en el mundo de los mediocres clubes y dirigentes de Primera C, prácticamente no tenía ningún valor. Haber alcanzado aquel titulo solo significó evitar una fase en el torneo octogonal… Increíblemente, ese cuadrazo se quedó afuera en las semifinales del reducido, en dos finales para el infarto con Dep. Laferrere pero esa es otra historia. El partido en cuestión que seguramente quedó en el recuerdo de todos, se llevó a cabo el 3 de marzo con Argentino, en Merlo. Excursio llegaba a disputar la 8va. fecha siendo líder de la tabla de posiciones con 17 unidades, seguido por San Martín de Burzaco con 16. Era una parada difícil, pues el local contaba en sus líneas con elementos experimentados como Pombo, Gallo, Kinaszuk y en la delantera con Adrián Gerry y Caviglia. Muchos hinchas del verde dieron la bienvenida al equipo cuando saltó al campo de juego. Este último se presentaba muy pesado y barroso, por culpa de una lluvia que se había colado para ver el espectáculo pronto a suceder. No acabábamos de ubicarnos cuando Gerry abrió el marcador para los locales a tan solo 6 minutos de iniciado el partido. Sin embargo aun faltaba mucho por jugar. Para sorpresa de todos, el empate no se hizo esperar. Dos minutos después, otro que más tarde vestiría nuestros colores, el arquero Crisitian García le cometió foul penal al “Gordo” Pérez, quien se encargó de marcar la igualdad 1-1. Lentamente el campo de juego comenzó cambiar de color, y el verde césped le cedió lugar al negro barro que comenzó a brotar por las áreas. Los dos equipos se olvidaron de defender y buscaron frenéticamente la victoria. Avellaneda y Cerenza hacían surcos por las bandas, Molini era el abanderado que dibujaba garabatos imposibles, y arriba Pérez y Allende bañados en lodo, eran los encargados de sembrar el terror en el área académica. Pero había alguien más, que con su blonda melena y su casaca número 7 impoluta nos iba a brindar un show difícil de olvidar, era el “E7ERNO” Fabián Della Marchesina. Los 15 minutos de descanso duraron un lustro, en la tribuna los hinchas éramos un manojo de nervios deseando ganar y mantener la punta. Iniciado el segundo tiempo, otra vez Argentino volvió a ponerse en ventaja casi desde los vestuarios con gol de Kinaszuk. Ahí el verde se fue nuevamente a la carga contra viento y marea, y otra vez el “Gordo” Pérez tomó una pelota dentro del área y la mandó a guardar. A los 20 minutos sentenciaba el 2-2. Aún faltaba bastante para el final y, como se presentaba el trámite, podía suceder cualquier cosa. A los 28 minutos se fue expulsado nuestro defensor Juan “el pincha” Risso, y el panorama fue otro, pero esos jinetes vestidos de verde y blanco jamás iban a retroceder. No conocían el significado de “bajar la cortina y aguantar”. Fue así que en la subida número mil de Diego Cerenza, habilitó a Molini quien definió acariciando el balón contra un palo. Un éxtasis total invadió la vieja tribuna visitante de cemento de Merlo Norte. Victoria parcial del verde por 3 a 2 y con un hombre menos, lo que ya era épico pero aun faltaba lo mejor. El desgaste en ambos bandos había sido monstruoso, no solo por la exigencia futbolística sino también por la lluvia que obligaba a un esfuerzo extra. Los de Merlo no estaban dispuestos a conformarse con una derrota digna y continuaban con su asedio incansable. El verde sacudía con algún contraataque. Lamentablemente, a poco del final, luego de una combinación entre Pombo y Gallo, la Academia encontró el empate. Una gran desazón nos invadió a todos pero….. Pese a todo, en la tribuna los hinchas seguíamos alentando, todavía sin entender lo que estaba sucediendo. El premio nos llegó cuando, luego de un corner de Ulises Allende, el mágico “Polaco” Della Marchesina hizo de las suyas y con su melena acomodó la pelota dentro del arco, poniendo números finales a la victoria por 4-3, coronando unos de sus mejores partidos con la casaca albiverde. Los leales que se acercaron al oeste explotaban de alegría. Siendo sinceros, este relato no se acerca ni por asomo a los que fue el trámite real del partido. Un encuentro que lo tuvo todo, emoción, pasión y ficción en los pies del último ídolo del club del Bajo Belgrano. Una de las tantas crónicas se refirió de la siguiente manera acerca de esta obra maestra y a su director Néstor Rapa: “Ahí quedaron flotando las palabras de su técnico, que pregona un fútbol superofensivo y se hicieron carne, en los corazones de diez tipos que lograron hacer dos golazos en inferioridad numérica y remontar el resultado. Y casi emocionó a los más nostálgicos cuando, con el 3-4 en el bolsillo, dejó tres hombres arriba buscando el quinto”. Memorias de una tarde inolvidable para muchos de nosotros, y un homenaje a esos gigantes luchadores que tarde a tarde nos emocionaban a todos.

viernes, 29 de junio de 2012

Banfield 2 – Excursionistas 0 (11.12.1937)

El campeonato de 1937 fue el primer Torneo de Ascenso a Primera División oficial. De ésta forma los dirigentes, que arbitrariamente crearon la liga profesional, encontraron la “solución” a todo ese descalabro generado seis años antes. El campeonato dio inicio recién en el mes de agosto, por lo que se disputó a una sola rueda, donde el campeón ganaría el derecho de ascender a Primera y los últimos tres abandonarían la categoría. Excursionistas había realizado una destacadísima actuación en el Torneo de Preparación de 1937, por lo que los hinchas conocían del poderío del plantel y seguramente iba a ser protagonista. El verde demostró en la cancha lo que se palpitaba en los corazones. Ganó en forma consecutiva los primeros cinco partidos, incluyendo el clásico con Defensores donde se impuso 1-0 con gol de Balparda en un partido muy accidentado, La Prensa comentó que “El arquero Baranzini (Excursionistas), que se aprestaba a detener la pelota fue embestido bruscamente por Galarza, motivando la reacción del guardavalla... Por lo tanto el juez lo expulsó a los 41minutos del primer tiempo. Fue de advertir entonces, la actitud agresiva de algunos parciales de Excursionistas que llegaron a arrojar diversos proyectiles contra el juez... El arco fue cubierto por el jugador De Latantis." Excursionistas era líder del torneo con 10 pts. seguido de cerca por Almagro con 8. Posteriormente, al cabo de algunos resultados adversos, retornó a la senda victoriosa cosechando cinco victorias al hilo nuevamente. Llegando a la 14va. fecha, y con solo tres por disputar, Excursio debía visitar al líder Almagro en el viejo estadio tricolor en Av. Triunvirato 3700, y solo estaban separados por una unidad. Las crónicas dieron cuenta que el encuentro generó una enorme expectativa y que más de 8000 espectadores se dieron cita para ver a los punteros, registrándose la mayor recaudación del campeonato. Mereció ganar Excursionistas ya que no le cobraron un "visible foul penal de Albérico contra Diana, en la primera etapa". Finalmente, la balanza terminó inclinándose en favor del local. Así la parcialidad del Bajo Belgrano veía alejarse la punta del torneo. Pero las esperanzas no estaban perdidas porque el sábado siguiente Almagro quedaba libre y la diferencia de 3 pts. podría reducirse a 1, restando tan solo una jornada. El sábado siguiente el verde goleó a Dock Sud por 4-3 y se puso a tiro de Almagro. Aquí debemos abrir un paréntesis para explicar lo que venía sucediendo en el fondo de la tabla. Sp. Barracas y Sp. Alsina ya estaban descendidos. La otra plaza la estaban peleando entre N. Chicago (13pts) y Banfield (12pts). El club de Mataderos quedaba libre la última fecha, por lo que Banfield estaba obligado a ganar para evitar el descenso. En la última fecha se enfrentarían Banfield – Excursionistas y Dock Sud – Almagro. El tricolor empató con los darseneros 2-2, estirando la diferencia a 2 puntos, lo que obligaba a Excursionistas a obtener un triunfo en el sur para generar un desempate. El verde, dirigido por el eterno Pedro Tilhet, entró a la cancha con: Baranzini, Rodríguez, Navigante, Alvarez, Ruano, Giuliano, Paolini, Balparda, Diana, Ballerio y Ortíz. A pesar de haber salido resuelto a buscar la victoria, Excursio no pudo con los sureños, cayendo por 2-0. Se encontró con un rival que defendió el triunfo con uñas y dientes con el solo objetivo de evitar el descenso, desgracia que finalmente decayó sobre N. Chicago. De esta forma se nos escurrió de las manos una chance histórica. Muchas veces, los destinos y el derrotero de los clubes se definen en estas situaciones impensadas. ¿Que hubiera pasado si el verde subía a Primera en 1937 y lograba mantenerse un par de temporadas en la máxima categoría? Probablemente su historia futura hubiera cambiado… Lamentablemente, Excursionistas (24pts.) finalizó en la segunda posición detrás de Almagro (26pts.) quien se coronó campeón de Segunda División. Pese a no haber logrado el ascenso, en la Memoria y Balance de 1937, se publicó el siguiente extracto: “Creemos que los cálculos más optimistas hechos al comenzar el período, respecto a nuestro desenvolvimiento deportivo, social y económico, se han visto en este lapso cumplidos satisfactoriamente.” Con ese mensaje lacónico del Secretario de Actas del Club, se despedía un año en el que el “verde” pudo haber cambiado su destino…

martes, 19 de junio de 2012

Excursionistas 2 - Sarmiento de Junín 0 (1.6.1986)

Por Marcos Damián Tricarico.
A todo o nada; el tiempo de los cálculos y las especulaciones llegaba a su fin. El margen para el traspié era nulo sabiendo incluso que, un triunfo en la fría mañana del domingo 1º de junio de 1986 ante Sarmiento de Junín, no bastaría para llegar al mano a mano por el ascenso. Argentino de Merlo estaba un punto por encima nuestro, y por lo tanto deberíamos esperar una “manito” del puntero Dock Sud. La única a favor que teníamos era que a igualdad de puntos con la “Academia del Oeste”, clasificábamos por tener en ese momento mejor diferencia de gol. Nervios, angustias, y temores sumados a la esperanza y la ilusión, eran los sentimientos que predominaban, en el ánimo todos los “leales” presentes aquella mañana dominguera. Recuerdo no haber podido dormir en la noche previa pensando en este partido y en lo que sería no obtener la clasificación; sólo la fe y el optimismo de mi querida “vieja” María, me mantenían en pie logrando que el desayuno no fuera tan angustiante, más allá de su cariño y su: “confiá Marquitos, cuando te llame a la tardecita del trabajo me vas a decir: Mamá tenías razón, Excursionistas clasificó”. Con esas palabras y su dulce beso me fui derechito al “Coliseo de los Sueños” sito en La Pampa 1376, esquinas Miñones y Migueletes en el populoso barrio del Bajo Belgrano; lugar en donde viviría una de las mañanas más felices de nuestras vidas. Presentes todos a la hora del imaginario pase de lista, y con el grito ¡¡VERDE VERDE VERDE; VERDE CORAZÓN; AQUÍ ESTÁ TU HINCHADA QUE TE QUIERE VER CAMPEÓN!! el equipo conducido por Oscar Gómez salió a jugarse su última ficha. Enfrente teníamos a un rival que también estaba en las mismas circunstancias que nosotros, pero con la desventaja de jugarse su suerte en nuestra casa; por eso había que hacer sentir la localía más que nunca, y lo hicimos con fervor, con fe y con nervios también. Por suerte los goles del “Chirola” Amulet y de Schiappacasse llegaron rápido, calmando en parte la ansiedad del equipo y de todos nosotros. Sólo restaba saber cómo le iba a Argentino de Merlo en una época en la que no existían celulares, ni radios partidarias y mucho menos internet. Los minutos del segundo tiempo fueron consumiéndose paulatinamente sin correr riesgo alguno; el “Verde” le había tirado toda su historia y ambición a un Sarmiento que sólo pretendía volver raudamente a su Junín natal. El 2 a 0 final sellaba el triunfo de Excursionistas pero no aún la clasificación, ya que desconocíamos lo que estaba pasando entre Argentino y Dock Sud; todos congregados en el patio esperábamos que desde nuestro Cabildo surgiera la “proclama clasificatoria”. Y la misma llegó cuando a las corridas el recordado Antonio Gorsd, confirmaba el empate y la clasificación de Excursionistas para jugar el mano a mano con Berazategui, e intentar el ascenso a la “B”, aunque en realidad era la permanencia en la tercera categoría de un nuevo fútbol, que le daba paso al Nacional “B”. El abrazo eterno entre todos; el grito contenido por las angustiantes 18 fechas y también algunas lágrimas que, más de uno, dejó soltar de entre sus ojos, eran las fotografías de un domingo felíz, de un domingo que corroboró que mi “viejita” tenía razón.

jueves, 7 de junio de 2012

Excursionistas 2 – C. Córdoba 0 (26.6.1943)

Por Marcos Damián Tricarico.
Quienes años de rica experiencia llevan sobre sus espaldas, lo recordarán por su estilo de juego y fundamentalmente, por su valor y entrega en la defensa de la camiseta albiverde. Otros que inician el camino de transición para llegar a tal preciada cualidad, como quien suscribe, lo recuerdan por su vestimenta deportiva, y su ubicación permanente junto a los técnicos y jugadores sentados en el banco de suplentes. Su figura, alta y delgada, no pasaba desapercibida a mis jóvenes ojos como al de otros muchos; él era quien corría inmediatamente con su bidón de agua para asistir a un jugador lesionado; él fue quien sólo jugó para un club y dedicó su vida al mismo; me estoy refiriendo a Eduardo “Pata” Dotto, el símbolo de Excursionistas. Y decidimos titular esta memoria con el partido que marcó su debut, el 26 de junio 1943 enfrentando a Central Córdoba donde el verde formó con Rebutti, Rossell, Maraviglia, Roncoroni, Dotto, Alvarez, Díaz, Archero, Soler, Ballerio, Roggero y se impuso por 2-0 siendo él autor de uno de los tantos. En cierta ocasión consultado por su debut dijo: “La diosa Fortuna me regaló el recuerdo más grato de mi vida de jugador, marqué un gol desde 35 metros, no lo podía creer, estuve dos minutos mirando para el lado de las tribunas, sentado en el suelo. Lo dejé chiquito al terror de los arqueros (en referencia a su amigo Carlos Soler)”. A partir de ese día defendió la casaca de Excursio en 389 partidos, jugando 16 temporadas consecutivas, hasta el 29 de noviembre de 1958 cuando disputó su último partido enfrentando a Talleres de Escalada. La revista “El Gráfico” supo dedicarle una nota a modo de despedida donde lo calificó como un “ejemplo de fidelidad, perseverancia, humildad, respeto y conducta”. Los más entrados en años lo definen como un jugador noble, valiente, dúctil, de enorme entrega y gran capacidad de juego; sus gotas de sudor en cada partido regaron el suelo fértil de nuestro entrañable coliseo. Los otros que, como yo, lograron verlo en su faceta de masajista, utilero y auxiliar, lo recordamos por su raudas corridas en el afán de auxiliar a nuestros jugadores, o bien en alcanzar las pelotas que quedaban por los costados de la cancha. Su equipo de gimnasia formaba parte de su figura física, y raro me resultaba verlo con indumentaria de vestir. Alentó, luchó y colaboró hasta el último día de su vida por su querido Excursionistas, el club que amó hasta su adiós físico y al cual aún ama desde su lugar celestial. El 10 de octubre de 1981 y tras la victoria por 2 a 1 en el Bajo Belgrano ante Chacarita Juniors, tal vez haya sido la última gran alegría vivida por el inolvidable Eduardo, ya que a la salida del vestuario y en su larga caminata por el viejo patio, hoy nuestro gimnasio techado, se lo vio llorar con profunda emoción. Recuerdo que mi tío José Yazbak supo decirme con justa razón: “Nadie más que él tiene bien merecida esta alegría”. Y vaya que la tenía porque a pesar de llevar sobre sí una cruel enfermedad por años, el Pata siguió estando y viviendo por los jugadores, por “sus muchachos” como bien solía definirlos y fundamentalmente por su Excursionistas. Su labor prosiguió un tiempo más hasta que el 26 de mayo de 1982, se despidió para siempre de todos nosotros y “con él se va un pedazo grande de nuestro querido club” como bien definió la revista en aquel momento “Excursio, una voz de Belgrano”. El hombre de una sola camiseta; el hombre de una vida dedicada íntegramente a los colores verdes y blancos, quien estará presente en el recuerdo de todos los leales que hoy, no sólo lo recuerdan por su nombre en el sector de las plateas, sino también por aquellas lágrimas llenas de alegría, por aquellas “lágrimas felices del hombre de una sola camiseta”.