viernes, 16 de marzo de 2012

San Telmo 0 - Excursionistas 1 (18/4/1987)

Por Marcos Damián Tricarico.
Sin dudas era el partido del campeonato; aquí uno de los dos se despedía de la lucha franca por el título, y el que triunfara sabía perfectamente que le jugaría el ascenso directo a la “B” al puntero Laferrere. Mucha gente de Excursionistas llegó hasta a la Isla Maciel para ver este partido incluso en número superior al local, que a manera de recibimiento, nos arrojó durante gran parte del primer tiempo numerosas piedras, dado que la tribuna lateral había sido dividida y en ella se encontraban ubicadas ambas hinchadas, todos unidos en un solo objetivo: el campeonato. Toda la pasión y la fe centrada en lo que pudiera hacer nuestro equipo en la cancha. Y toda la atención puesta tanto en la transmisión radial del partido que el puntero jugaría con Argentino de Quilmes en la barranca quilmeña, como también en los hechos que sucedían en la Plaza de Mayo y en el cuartel de Martelli, con la rebelión de un grupo de facciosos autodenominados “carapintadas”, quienes buscaban poner en jaque la novel democracia que vivía nuestra Argentina. En este contexto, el Verde fue a pelear por su destino; en ningún momento dudó en salir a buscar el partido; lo hizo con inteligencia y prudencia sabiendo que cada pelota y que cada acción, demandaría un esfuerzo supremo por parte de cada uno de los integrantes de este enorme equipo. El equipo seguía siendo el mismo, sin variantes tanto en nombres como en posiciones; sólo restaba saber cómo y cuándo podría establecer una diferencia que, como estaba planteado el encuentro, sería mínima y decisiva. Los primeros 45 minutos fueron de mucha tensión y fricción; San Telmo intentó imponer el juego fuerte como arma de amedrentamiento, aunque de poco le sirvió porque el Verde además de saber jugar sabía también “poner”. Sin mayores variantes salvo un par de centros aislados y algunos tiros de larga distancia, la primera etapa se fue sin modificación alguna. Quedaba el segundo período y aquí sí alguno de los dos debería jugarse por el triunfo ya que un empate los marginaba a ambos; “el que hace el gol gana” y GANÓ EXCURSIONISTAS CARAJO gracias a un jugada que nació del lateral derecho de nuestro ataque, el “Polaco” Caimi recibió un centro a media altura, aguantando la marca de su defensor arqueó su cuerpo, y dio su latigazo seco que rompió el arco defendido por Mena. GOOOOOLLLL y emoción ya que con este resultado y el transitorio empate de Laferrere, el Verde alcanzaba a tan sólo tres fechas del final la punta del campeonato. Había que aguantar y se aguantó; con fútbol y decisión de una defensa impasable, de un medio campo luchador y de un Amulet auxiliador como nunca y como pocos; siempre él se las rebuscaba para recibir libre de marca y llevarse la pelota bien lejos del campo Verde. El final llegó, y con los abrazos y también las lágrimas de un triunfo inolvidable que sólo lo eclipsó el gol del puntero a poco de terminar su partido, pero sirvió para demostrar que en la brava Excursio siempre se agranda.

sábado, 10 de marzo de 2012

Excursionistas 1 - Almagro 2 (7.12.1985) Parte 2

Por Marcos Damián Tricarico.
La hora de la verdad llegaba al Bajo Belgrano; más allá del mal tiempo reinante y de las condiciones del campo de juego, todo estaba dado para que Excursionistas pasara los cuartos de final y prosiguiera su camino en búsqueda de su tradicional lugar: la Primera “B”. Mucho público de uno y otro bando, como suele suceder en todo clásico, con gran colorido en las tribunas y mucho fervor en los cánticos de aliento. Los “leales”, sin importar la pobre imagen que había dado el “Verde” en José Ingenieros, llegábamos con confianza e ilusión ya que, aún con el empate, se aseguraba el pasaje a la siguiente ronda. Por lo visto aquella tarde, no siempre tener dos resultados a favor es sinónimo de objetivo cumplido; lo digo ya que en ocasiones nos preguntábamos por qué nos tocaba estar obligados a un solo resultado y el rival a dos; y en otras por qué no teníamos la chance de definir la serie en condición de local. En fin, lo cierto y concreto es que a lo largo del tiempo, nos sucedieron todas las probabilidades de definición, y las mismas se nos escurrieron como agua entre las manos, al igual que en ésta, ya que el agua no faltó a la cita, puesto que la lluvia que cayó sobre gran parte del partido fue muy intensa. Pensábamos que la actitud calculadora que tuvo Excursionistas en el partido de ida, se debía exclusivamente al carácter de jugar de visitante, y que no era un sistema de juego a implementarse en la serie. El “Verde” se equivocó en querer llevar a cabo nuevamente el mismo sistema táctico, dado que permitió dejar venir a un Almagro necesitado y obligado; tanto lo dejó venir que el visitante paulatinamente fue ganando la posesión del terreno y la pelota. Lentamente el trabajo realizado por Mazariche, (¿lo recuerda?) y Ruiz en el mediocampo, más los desplazamientos ofensivos de Horvath (¿le resulta conocido?) y de un ignoto Omar Catalán, que tres años después pasaría a la historia grande del Racing Club, convirtiendo el gol con el que la “Academia” conquistara la Supercopa, fue cimentando el triunfo “tricolor” que lograría con goles de Horvath de penal y de Omar Catalán, éste último luego de un grosero e imperdonable error de Julio Panelo, del quien no se tenía el mejor de los recuerdos tras su actuación dos años antes en la final con Talleres en Escalada. La jugada fatídica se produjo cuando el zaguero intentó jugar para atrás una pelota que tenía muchas probabilidades de quedarse frenada en el barro, como finalmente ocurrió y a la que se le conjugaron la salida tardía del arquero Quiroga y la velocidad del mencionado Catalán. Allí todo acabó, más allá del penal convertido por Saa y del descuento otorgado por el árbitro. La nueva decepción se daba la mano otra vez con una historia repetida; las broncas y los análisis futboleros estuvieron por doquier en el patio del “cabildo,” y se vieron alterados por fuerte reproches efectuados al zaguero Panelo, quien malamente pretendió repeler el mismo aduciendo estar bajo los síntomas de un shock nervioso, que no justifiqué en aquel momento ni aún hoy justifico.

jueves, 1 de marzo de 2012

Almagro 0 - Excursionistas 0 (4.12.1985) Parte 1

Por Marcos Damián Tricarico.
La etapa regular del campeonato de la Primera “C” había concluído. Defensa y Justicia lograba coronarse campeón, por ende, obtuvo el ascenso a la Primera “B” merecidamente. Se abría paso pues, al tradicional octogonal, que salía en la búsqueda del acompañante del “Halcón de Varela”; ocho equipos comenzaban dicha etapa con la idea de darle forma de ascenso a sus sueños. Como no podía ser de otra manera, dentro de ellos estaba nuestro querido Excursionistas. El equipo de Oscar “Nene” Gómez y Perfecto Rodríguez había terminado el torneo con 51 puntos al igual que Tristán Suárez y Deportivo Armenio. Pero por diferencia de gol quedó ubicado en el tercer puesto de la tabla, un hecho más que saliente ya que para la definición en las respectivas fases de este petit-torneo, a igualdad de puntos y goles correría tal ventaja deportiva. Todo estaba dado como para llegar a una final como la del ’83 con Talleres de Escalada, pero con el deseo que el resultado esta vez fuera muy distinto. Las ubicaciones en la tabla general determinaron que el cruce en cuartos de final sea con ¡Almagro!; sí, justo con el “tricolor” de José Ingenieros al cual siempre nos costaba ganarles. En esta ocasión contábamos con la esperanza de pasarlos, ya que por primera vez les habíamos ganado en el “Bajo” por 1 a 0 con gol del “Tano” José Di Rissio. De todas formas, era un clásico y como tal siempre el resultado está abierto; por ello y con enorme expectativa, los “leales” concurrimos al estadio de Almagro llenando gran parte de la popular visitante, muy a pesar de jugarse en un día de semana. El partido en sí no dio para comentario alguno porque fue aburrido y sin emociones; parecían jugar ambos a “no jugar”, con un local que quería y no podía y un Excursio que podía pero que se conformaba con el empate, sabiendo que la vuelta se jugaría en “Pampa y Miñones” y que corría con la ventaja deportiva. El aliento fue constante, como también los cánticos cruzados con la hinchada local que invitaban a un encuentro en el puente de Víctor Hugo y General Paz, y recordar de ese modo “viejos tiempos”; usted me entiende ¿no?. La manera irónica de jugar del uruguayo Méndez Pereira, el arquero de Almagro, y la pasión que de por sí genera solamente Excursionistas nos mantuvo con energía durante un segundo tiempo malísimo; tan es así que la única situación de gol que se produjo en todo ese período fue un centro que Rubén Saá desperdició estando solo, solito y solo, en medio del área y de cara al arco en el que todos estábamos apostados. Al errarle olímpicamente a la pelota, el inolvidable “Polaco” José Arnaldo Yasbak, “el viejo de Manliba”, vociferó con su timbre de voz particular “¡TIZAAAAAAAAAAAAAAAA!”. Después de dicha jugada, nada más quedó por reflejar; el partido se fue sin siquiera dejar motivo para comentario alguno, salvo el recuerdo de esta singular jugada que, tres días después en la revancha, sería recordada con enorme decepción por ser lo que no fue y por no lograr evitar lo que si fue.

sábado, 25 de febrero de 2012

Def. Cambaceres 1 - Excursionistas 7 (24.9.1983) Parte 2

Por Marcos Damián Tricarico.
“El camino va quedando expedito” fue el título utilizado por nuestra inolvidable revista “Excursio, una voz de Belgrano”, luego del importantísimo empate ante Ituzaingó en calidad de visitante. Y cuanta razón tenía dicho titular, ya que el “verde del oeste” era en ese momento del campeonato, el principal contendiente en la pelea por una plaza en el Octogonal del ‘83. Luego de este valioso resultado, Excursionistas viajaba a Ensenada para enfrentar a un necesitado Cambaceres, que se debatía por permanecer en la categoría. La sangre en el ojo por aquellos dos tiros libres de Osvaldo “Patota” Potente perduraba aún, y con dicha sensación concurrimos a ver este encuentro con ánimo de revancha, esa que solamente otorga el fútbol y no ninguna otra. Mayúscula sorpresa nos llevamos al observar que el local, ya no tenía en su equipo a aquellas veteranas figuras; de todos modos ello de ninguna manera iba en detrimento de aquel deseo de revancha. Viajes largos si los había para llegar a una cancha era éste: primero en el viejo Ferrocarril Roca hasta La Plata para luego, combinar con el colectivo local que compartí con el querido “gordo” Terenzio y su hermano Roberto. Al llegar a la cancha reconocieron a un amigo en común con Guillermo Bustos y logramos ingresar por el portón de atrás sin abonar entrada. La expectativa por la clasificación crecía como el juego de Excursio en el torneo: a pasos agigantados. El equipo definitivamente había encontrado a sus 11 jugadores que se jugarían por el ascenso, y que fecha tras fecha iban demostrándolo, como esa tarde en donde la actuación fue sencillamente sensacional. No tuvo fisuras, fue dominador absoluto, serio y leal ya que en ningún momento “sobró” la situación; jugó con la conciencia de saber que se enfrentaba ante una buena posibilidad de hacer una diferencia en goles, que pudiera servir ante cualquier eventualidad de definición de puestos clasificatorios. Aquella tarde Defensores de Cambaceres, más allá de haber sufrido una goleada histórica por 7 a 1, que de manera alguna condenó su futuro en la divisional, pudo tener el placer de observar y degustar la primera y única vez en la que el “Beto” Horvath, a lo largo de su vasta trayectoria, convirtiera 4 goles en un partido. Los otros dos goles del “Paragua” Martínez Fariña y del puntero Morel, daban cifras finales a un partido que ingresó en la historia de las grandes goleadas del “Verde”. La victoria ante el rojo de Ensenada, le otorgó a Excursionistas los puntos suficientes para estirar la diferencia existente con Ituzaingó, que había perdido en la barranca de Quilmes ante Argentino, y meterse de lleno en un octogonal que en breve lo tendría de principal protagonista. Tarde de sol y de goles; de revancha saciada y de un costoso largo viaje de ida y vuelta en pesos, que se buscó recuperar en la estación Constitución ofreciéndo los boletos al 50% de su valor.

domingo, 12 de febrero de 2012

Excursionistas 2 - Def. Cambaceres 2 (14.5.1983) Parte 1.

Por Marcos Damián Tricarico
Se daba por hecho que Excursionistas conquistaría aquella tarde los dos puntos que le permitieran seguir peleando el ansiado ascenso a la “B”. Nadie preveía la pérdida de unidad alguna, a excepción de un señor de contextura física no muy delgada, un tanto calvo y que por sus propios medios se había acercado hasta La Pampa 1376. Un tipo común que con un sobretodo y un pequeño bolso, ingresó al vestuario para calzarse la “10” roja de Defensores de Cambaceres, un equipo que permanentemente vivía haciendo equilibrio para no caer en el vacío del descenso. Me refiero a Osvaldo Potente, figura destacadísima en el Boca Juniors de la década de los ’70, quien junto a otro veterano, Alfredo Letanú, goleador de Boca y Estudiantes de La Plata y al rubio Emir Arrambide, símbolo de aquel conjunto de Ensenada, llegaban al “Bajo” con el único objetivo de sumar al menos un punto para engrosar su pobre promedio. ¡Por favor; mirá si nos vamos a preocupar por este partido!, ¡dejáte de embromar, a estos veteranos les pasamos el trapo! fueron algunas de las reflexiones que priori todos supimos esbozar. Y la verdad, como siempre suele suceder, no estuvo en los dichos sino en el verde césped, como bien definió en su momento el inolvidable Ángel Labruna; y justamente allí Excursio no pudo mostrar la superioridad que de por sí reflejaba la tabla de posiciones. Más allá de haber sido dominador del encuentro, careció de justeza para definir en el área de un rival, que sólo atinaba a defenderse y muy de vez en cuando llegar hasta el arco de Peralta Luna. En uno de los esporádicos avances del visitante se produjo un tiro libre; el calvo hombre del bolso tomó la pelota, era la segunda o tercera que había tocado en el transcurso del partido, y convirtió el gol que abría el marcador del encuentro. De no creer, no había razón alguna que mínimamente explicara lo que hasta allí era inexplicable. Costó y mucho remontar el resultado porque al shock que generó el gol, se le sumó la ansiedad y la exigencia de todos los “leales” presentes en el “coliseo”. El resultado se pudo revertir gracias a los goles del zurdo Leguizamón y de Heinrich, hasta que promediando los 30 minutos y cuando todos creíamos que el partido estaba definido, otra vez un tiro libre en el arco de La Pampa y otro vez el hombre del bolsito colocaba, con un disparo fuerte y bajo pegadito al palo derecho de Peralta Luna, el 2 a 2 final con el que terminó el partido. Recuerdo un vano intento de Mazariche de hacerle creer al árbitro que la pelota había entrado por el costado del arco. La sorpresa vivida aquél día junto a “Calú” Mosquera fue tan grande, que quizás se constituyó en el preanuncio de otra que estaría por llegar, y no por nuevo tiro libre de Potente, sino por la sorpresiva partida de nuestro entrenador, Edgardo Marchetti.

domingo, 22 de enero de 2012

Dock Sud 2 – Excursionistas 1 (16.04.2000)

Uno de los grandes clásicos del ascenso es Excursionistas - Dock Sud, un duelo que si bien carece de una rivalidad barrial, posee todo los demás condimentos necesarios. Ambos clubes cuentan con hinchas fanáticos, solo fervientes seguidores de sus colores y con una extensa historia en el fútbol de ascenso. Además es uno de los partidos con mayor cantidad de ediciones en las categorías menores. El “clásico” lleva registrados 108 enfrentamientos con 38 victorias por bando y 32 empates.
Respecto al historial podemos decir que jugar en la cancha del Docke nunca fue tarea fácil. Por ejemplo en los primeros 20 años de fútbol, el verde pudo rescatar solo cuatro victorias en el sur. Pero esta balanza se equiparó en las dos décadas posteriores, ya que entre 1961 y 1995 el verde solo perdió tres partidos en condición de visitante.
El encuentro disputado en 1995 jugado en Primera B, con el correr del tiempo se iba a constituir en la última victoria del verde hasta la fecha. Fue un 11 de marzo y Excursio formó con Frías, Lúquez, Dopazo, “Ventana” Gorsd, Sosa, Martín, Lemos, “Beto” Horvath, “Pecho” Sáenz, Szeszurak y Vitale. El verde se jugaba una parada bravísima ante la acuciante situación con el descenso. A los 26 minutos del primer tiempo el local abrió el marcador de la mano de Antonetti, cinco minutos más tarde el “Búfalo” Szeszurak debió abandonar el campo de juego por una lesión. Las perspectivas eran las peores pero…. Un ignoto juvenil llamado Jorge Chávez, quien reemplazó al “Búfalo”, estaba dispuesto a reescribir la historia. En el segundo período el cambio dio sus ganancias, cuando el mismo Chávez con gran astucia y habilidad, garabateó dos jugadas calcadas en las que dejó parados a Cuffone y Marascio y definió ante la salida de Sanagua. A los 30 minutos Excursionistas había dado vuelta la historia y ahora se imponía 2-1, un triunfo que le dio un poco de aire en aquel apremiante torneo. Excursio alcanzó una victoria inesperada que le daría esperanzas en su lucha por mantener la categoría, objetivo que, como sabemos, no lograría.
Al cabo de algunos años sin jugarse el clásico, el Docke volvió a descender a Primera C y el derby volvió a reeditarse. Esta vez el escenario era totalmente diferente: Excursio marchaba primero en el torneo seguido muy de cerca por Dep. Merlo y el tercero en discordia era el Docke. El elenco de Rapa parecía perfilarse como candidato a lograr el título. El partido había sido programado por la Policía para el domingo 16 de abril del año 2000 por la mañana. El sábado 15, en la cancha de Baby Fútbol del club, se realizó una gran cena-show donde se festejó el 90 aniversario de la fundación de Excursionistas. Recuerdo que la cena transcurrió dentro de un marco de nerviosismo total. El verde, además de jugar un fútbol de alto vuelo, venía de ganar 10 partidos seguidos, algo inédito en nuestra historia futbolística. Finalizada la fiesta algunos hinchas fueron a recuperar fuerzas a sus casas, pero muchos continuaron con una gira nocturna que, como final, tendría el mismo destino para el inicio del viaje a Avellaneda: La Pampa 1376. A las 10 de la mañana una decena de micros esperaban en la puerta del club, para transportar a los hinchas, que partieron en el horario establecido acompañados de autos y motos adornados con banderas.
Mientras la caravana verde cruzaba el puente del Riachuelo, se observaba la silueta de un hombre que desde la Isla agitaba su mano derecha en el aire. Cualquier inocente habría pensado que un viejo habitante de la mítica Isla Maciel saludaba el paso de la caravana, pero el reflejo del sol matutino hizo brillar algo que el isleño sostenía en su mano. Ya un poco más cerca notamos claramente que no nos saludaba, sino que agitaba su mano en la que empuñaba un revólver amenazante.
Ese día a Excursionistas le salió todo mal adentro de la cancha. De entrada el juez Alejandro Derenvín, que tuvo un arbitraje pésimo, expulsó al angoleño Da Silva. Después Héctor Ravello debió abandonar el campo de juego, luego de recibir un codazo que casi le rompió la nariz. El Docke aprovechó dos distracciones defensivas y se puso 0-2. Más tarde Diego Fuentes marcó el descuento pero no alcanzaría. La aparentemente interminable racha éxitos se quedó allí en el reducto de “los inundados”.
Luego de la victoria de 1995 el verde visitó el “Estadio de los Inmigrantes” diez veces mas sin poder conseguir una victoria, con cuatro empates y seis derrotas. Excursionistas nunca más, desde que el “Petiso” Chávez diera vuelta aquella contienda, pudo retornar al Bajo victorioso.

lunes, 16 de enero de 2012

Dep. Español 1 - Excursionistas 2 (5.4.1977)

Por Marcos Damián Tricarico
El barrio de Floresta, más precisamente el antiguo estadio de All Boys, era el lugar de disputa de este encuentro que correspondía a la 5ta. fecha del campeonato de la Primera “C” de 1977. Allí Excursionistas visitaba al Deportivo Español, que en el transcurso de esa temporada haría las veces de local al igual que en el estadio de Atlanta. Ello sucedía puesto que “los gallegos” aún no tenían su estadio “España”, y debían alquilar cada año un escenario distinto. Así sucedió en el ‘75 con la vieja cancha San Lorenzo de Av. La Plata o en el ‘76 con la de Barracas Central. Para mi este partido ya revestía como una especie de clásico, sin saber con precisión el porqué; quizás un poco por el origen itálico de la familia de la cual provengo y otro poco, por cierta “cosa” que me producía el hecho de saber que era uno, por no decir el único club, que por aquellos años tenía la suerte de ser transmitido en todos sus partidos por una radio. La misma emisora que a su vez transmitía los domingos a Vélez Sarsfield, poseyendo ambas transmisiones el mismo slogan que decía “en otra súper de Horacio Irañeta”, quien era el productor de las mismas. El hecho es que, tales circunstancias sumadas al deseo de ir y ver ganar al “Verde”, lograron que junto a un compañero de la primaria, viviera mi primera excursión en calidad de visitante.
A pesar del dolor sufrido por la final perdida en el viejo Gasómetro ante Argentino de Quilmes, y que todavía perduraba, muchos fueron los “leales” que se acercaron y ocuparon gran parte la tribuna lateral de madera de la calle Chivilcoy, la misma que en la actualidad es de cemento y en donde se encuentran los bancos de suplentes y vestuarios. El “Verde”, que aquella tarde jugara con camiseta blanca y que se encontraba dirigido por Juan Madía, que dicho sea de paso fuera por poco tiempo, se mantuvo expectante con saber qué haría el local en el transcurso de los primeros minutos. Un Deportivo Español que tenía entre sus figuras a Hugo Zerr, un volante que durante años jugara y se lo identificara con Nueva Chicago, al goleador Luis Moreno, su figura más emblemática de aquel entonces y a un ex Excursio, Eduardo Menconi. En cierto modo éstos fueron los causantes, al cabo de los primeros 45 minutos, que el “Verde” se vaya al vestuario abajo en el marcador. Pero en el segundo tiempo todo cambió; Excursionistas, gracias al buen juego del “Mingo” Zarza, a la garra del “Gallego” Fernández más la habilidad y la capacidad goleadora de Jorge Villagra, autor de los dos goles, logró en tan sólo 10 minutos dar vuelta el resultado. Esto permitió ganarle una vez más al conjunto españolista y alcanzar así la punta de la tabla de posiciones. Gran alegría en todos los “leales” que una vez más empezábamos a entusiasmarnos con el ascenso y un debut, el mío como visitante, que había logrado tener al igual que mi clásico origen itálico el final soñado.