domingo, 22 de enero de 2012

Dock Sud 2 – Excursionistas 1 (16.04.2000)

Uno de los grandes clásicos del ascenso es Excursionistas - Dock Sud, un duelo que si bien carece de una rivalidad barrial, posee todo los demás condimentos necesarios. Ambos clubes cuentan con hinchas fanáticos, solo fervientes seguidores de sus colores y con una extensa historia en el fútbol de ascenso. Además es uno de los partidos con mayor cantidad de ediciones en las categorías menores. El “clásico” lleva registrados 108 enfrentamientos con 38 victorias por bando y 32 empates.
Respecto al historial podemos decir que jugar en la cancha del Docke nunca fue tarea fácil. Por ejemplo en los primeros 20 años de fútbol, el verde pudo rescatar solo cuatro victorias en el sur. Pero esta balanza se equiparó en las dos décadas posteriores, ya que entre 1961 y 1995 el verde solo perdió tres partidos en condición de visitante.
El encuentro disputado en 1995 jugado en Primera B, con el correr del tiempo se iba a constituir en la última victoria del verde hasta la fecha. Fue un 11 de marzo y Excursio formó con Frías, Lúquez, Dopazo, “Ventana” Gorsd, Sosa, Martín, Lemos, “Beto” Horvath, “Pecho” Sáenz, Szeszurak y Vitale. El verde se jugaba una parada bravísima ante la acuciante situación con el descenso. A los 26 minutos del primer tiempo el local abrió el marcador de la mano de Antonetti, cinco minutos más tarde el “Búfalo” Szeszurak debió abandonar el campo de juego por una lesión. Las perspectivas eran las peores pero…. Un ignoto juvenil llamado Jorge Chávez, quien reemplazó al “Búfalo”, estaba dispuesto a reescribir la historia. En el segundo período el cambio dio sus ganancias, cuando el mismo Chávez con gran astucia y habilidad, garabateó dos jugadas calcadas en las que dejó parados a Cuffone y Marascio y definió ante la salida de Sanagua. A los 30 minutos Excursionistas había dado vuelta la historia y ahora se imponía 2-1, un triunfo que le dio un poco de aire en aquel apremiante torneo. Excursio alcanzó una victoria inesperada que le daría esperanzas en su lucha por mantener la categoría, objetivo que, como sabemos, no lograría.
Al cabo de algunos años sin jugarse el clásico, el Docke volvió a descender a Primera C y el derby volvió a reeditarse. Esta vez el escenario era totalmente diferente: Excursio marchaba primero en el torneo seguido muy de cerca por Dep. Merlo y el tercero en discordia era el Docke. El elenco de Rapa parecía perfilarse como candidato a lograr el título. El partido había sido programado por la Policía para el domingo 16 de abril del año 2000 por la mañana. El sábado 15, en la cancha de Baby Fútbol del club, se realizó una gran cena-show donde se festejó el 90 aniversario de la fundación de Excursionistas. Recuerdo que la cena transcurrió dentro de un marco de nerviosismo total. El verde, además de jugar un fútbol de alto vuelo, venía de ganar 10 partidos seguidos, algo inédito en nuestra historia futbolística. Finalizada la fiesta algunos hinchas fueron a recuperar fuerzas a sus casas, pero muchos continuaron con una gira nocturna que, como final, tendría el mismo destino para el inicio del viaje a Avellaneda: La Pampa 1376. A las 10 de la mañana una decena de micros esperaban en la puerta del club, para transportar a los hinchas, que partieron en el horario establecido acompañados de autos y motos adornados con banderas.
Mientras la caravana verde cruzaba el puente del Riachuelo, se observaba la silueta de un hombre que desde la Isla agitaba su mano derecha en el aire. Cualquier inocente habría pensado que un viejo habitante de la mítica Isla Maciel saludaba el paso de la caravana, pero el reflejo del sol matutino hizo brillar algo que el isleño sostenía en su mano. Ya un poco más cerca notamos claramente que no nos saludaba, sino que agitaba su mano en la que empuñaba un revólver amenazante.
Ese día a Excursionistas le salió todo mal adentro de la cancha. De entrada el juez Alejandro Derenvín, que tuvo un arbitraje pésimo, expulsó al angoleño Da Silva. Después Héctor Ravello debió abandonar el campo de juego, luego de recibir un codazo que casi le rompió la nariz. El Docke aprovechó dos distracciones defensivas y se puso 0-2. Más tarde Diego Fuentes marcó el descuento pero no alcanzaría. La aparentemente interminable racha éxitos se quedó allí en el reducto de “los inundados”.
Luego de la victoria de 1995 el verde visitó el “Estadio de los Inmigrantes” diez veces mas sin poder conseguir una victoria, con cuatro empates y seis derrotas. Excursionistas nunca más, desde que el “Petiso” Chávez diera vuelta aquella contienda, pudo retornar al Bajo victorioso.

lunes, 16 de enero de 2012

Dep. Español 1 - Excursionistas 2 (5.4.1977)

Por Marcos Damián Tricarico
El barrio de Floresta, más precisamente el antiguo estadio de All Boys, era el lugar de disputa de este encuentro que correspondía a la 5ta. fecha del campeonato de la Primera “C” de 1977. Allí Excursionistas visitaba al Deportivo Español, que en el transcurso de esa temporada haría las veces de local al igual que en el estadio de Atlanta. Ello sucedía puesto que “los gallegos” aún no tenían su estadio “España”, y debían alquilar cada año un escenario distinto. Así sucedió en el ‘75 con la vieja cancha San Lorenzo de Av. La Plata o en el ‘76 con la de Barracas Central. Para mi este partido ya revestía como una especie de clásico, sin saber con precisión el porqué; quizás un poco por el origen itálico de la familia de la cual provengo y otro poco, por cierta “cosa” que me producía el hecho de saber que era uno, por no decir el único club, que por aquellos años tenía la suerte de ser transmitido en todos sus partidos por una radio. La misma emisora que a su vez transmitía los domingos a Vélez Sarsfield, poseyendo ambas transmisiones el mismo slogan que decía “en otra súper de Horacio Irañeta”, quien era el productor de las mismas. El hecho es que, tales circunstancias sumadas al deseo de ir y ver ganar al “Verde”, lograron que junto a un compañero de la primaria, viviera mi primera excursión en calidad de visitante.
A pesar del dolor sufrido por la final perdida en el viejo Gasómetro ante Argentino de Quilmes, y que todavía perduraba, muchos fueron los “leales” que se acercaron y ocuparon gran parte la tribuna lateral de madera de la calle Chivilcoy, la misma que en la actualidad es de cemento y en donde se encuentran los bancos de suplentes y vestuarios. El “Verde”, que aquella tarde jugara con camiseta blanca y que se encontraba dirigido por Juan Madía, que dicho sea de paso fuera por poco tiempo, se mantuvo expectante con saber qué haría el local en el transcurso de los primeros minutos. Un Deportivo Español que tenía entre sus figuras a Hugo Zerr, un volante que durante años jugara y se lo identificara con Nueva Chicago, al goleador Luis Moreno, su figura más emblemática de aquel entonces y a un ex Excursio, Eduardo Menconi. En cierto modo éstos fueron los causantes, al cabo de los primeros 45 minutos, que el “Verde” se vaya al vestuario abajo en el marcador. Pero en el segundo tiempo todo cambió; Excursionistas, gracias al buen juego del “Mingo” Zarza, a la garra del “Gallego” Fernández más la habilidad y la capacidad goleadora de Jorge Villagra, autor de los dos goles, logró en tan sólo 10 minutos dar vuelta el resultado. Esto permitió ganarle una vez más al conjunto españolista y alcanzar así la punta de la tabla de posiciones. Gran alegría en todos los “leales” que una vez más empezábamos a entusiasmarnos con el ascenso y un debut, el mío como visitante, que había logrado tener al igual que mi clásico origen itálico el final soñado.

martes, 3 de enero de 2012

Excursionistas 2 - Victoriano Arenas 1 (11.9.1976)

Por Marcos Damián Tricarico
Un formato nuevo de torneo vivía la Primera C; una manera distinta se había implementado a la hora de jugar un campeonato, como también en la forma de vivir de todos los argentinos. La Primera C del año 1976 era el banco de pruebas de una modalidad que para esos años no tuvo auge. Dos zonas de 10 equipos a partidos de ida y vuelta se disputaban inicialmente. Luego los 5 primeros equipos de cada grupo disputarían la zona Campeonato que otorgaría los dos ascensos a la B, que en definitiva obtuvieron el Deportivo Armenio y Argentino de Quilmes, quien nos venciera en el desempate en el viejo Gasómetro de Avenida La Plata, pero bueno esa es otra historia que desarrollaremos en otro momento. El que buscamos reflejar ahora y al cual invito a recordar es el partido que el Verde jugó con, el otrora benjamín de la categoría, Victoriano Arenas. Mucha gente había en el coliseo, incluso en la nueva tribuna en la que hoy está emplazada la platea (recuerdo que esa tribuna se inauguró para este campeonato, y tardó casi dos años en hacerse, ya que se había desmantelado a mediados del ’74). Tanta gente había que muchos ocuparon la visitante de madera. Excursio junto con Armenio eran los candidatos de fierro y lo demostraban fecha a fecha. Recuerdo que el Verde en la primera etapa del torneo, terminó primero en su grupo con holgada ventaja por sobre el resto. Ya en la segunda ronda que también era de ida y vuelta, tanto Armenio como el Verde marcaban los tiempos. Ese sábado nos convocamos para ir al Bajo, y ver lo que a priori entendíamos un triunfo cómodo por sobre Arenas. El triunfo llegó pero de cómodo no tuvo nada, pero nada de nada, ya en el primer tiempo quedaba bien marcado lo sufrido que iba a ser el partido. Excursio abrió la cuenta con un penal del zaguero (tucumano o santiagueño no recuerdo bien) Luna que jugó durante años en el Verde; al poco tiempo Arenas empató y el primer período terminó igualado 1-1. Ya a esa altura era un poco raro, dado que Arenas venía sufriendo de 3 y 4 goles por partido, pero… partidos son partidos no?. En el segundo tiempo Excursio lo atacó en forma permanente, todos sus delanteros (Alifracco, Conde, “el pipa” Jiménez) más los defensores (Sarpi, Luna, Tarchini) todos estaban en campo y área de Arenas. Sólo Deleva que era nuestro arco no atacaba. El gol se hacía rogar hasta que en una jugada por la derecha de nuestro ataque, frente a lo que hoy es la Tribuna Centenario, un defensor de Arenas enganchó a Alifracco, si mal no recuerdo, y el árbitro marcó PENAL!! Por fín era hora. Sí era hora, la hora de terminar justo a los 45’ y otra vez el morocho Luna le rompió el arco de La Pampa al arquero de Arenas y puso el definitivo 2 a 1 que nos permitía seguir prendidos en la tabla y seguir soñando con un ascenso que el destino, poco tiempo después, nos negó. Gritos de gol por todos lados, gritos de alegría y de esperanza en tiempos de profundos silencios.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Arg. Quilmes 1 – Excursionistas 6 (14.12.1957)

En el torneo de Primera División B de 1956 Excursionistas se ubicó en la mitad de tabla. Fue una campaña mediocre donde nunca pudo encontrar la regularidad, alternando derrotas y victorias en forma constante. El final del certamen también marcó el fin del ciclo del eterno Pedro Tilhet como DT del verde, quien se desempeñaba en el cargo nada menos que desde 1937.
Para el campeonato de 1957 la Asociación de Fútbol decidió cambiar la forma de definir los descensos. La novedosa idea era la inclusión de los promedios, por lo tanto la escuadra que tuviera el menor promedio de puntos sobre partidos jugados, sumando las campañas de 1956 y 1957 perdería la categoría.
Excursio no tenía razones para preocuparse por ese tema, pues la referida campaña de mitad de tabla hacía que, repitiendo una performance similar, el riesgo de bajar fuera cuasi nulo.
En vistas a conformar el nuevo plantel para el ciclo venidero, se logró mantener la base del equipo anterior con Facciola y Stortini en el arco, Nieves, Vignao, Repetto, Venialgo y el genial Omar Higinio García. En la delantera había que suplantar a Domingo Lavalle (a préstamo en Chacarita) y a Noguera que se habían alejado, por lo que se incorporaron a Osvaldo Vega y Alberto Mirenda, quienes en cierta medida cubrieron los goles de los jugadores que habían dejado el club. La dirección técnica del equipo fue confiada a Nicolás Palma. Parecía estar todo en su lugar pero esto es, fue y será Excursionistas y las sorpresas estaban por llegar…
En la primera jornada el verde logra un empate 2 a 2 en Junín, mientras que en la segunda fecha vence a Dock Sud por 5 a 1 en el Bajo Belgrano. Sin embargo, se dio un hecho que iba a complicar el andar del equipo. Omar Higinio García finalmente es cedido a Tigre. Recordemos que a los dos años, este monstruo llegaría a ser campeón de Primera División con San Lorenzo y vestiría la celeste y blanca en el Sudamericano del 59. Excursionistas sintió mucho su ausencia. Tengamos en cuenta que el año anterior él había ocupado un lugar de jerarquía en el equipo, logrando jugar 32 partidos convirtiendo 11 goles.
Es así que la fecha 13 encuentra a Excursio en los últimos puestos habiendo cosechado 2 victorias, 1 empate y 10 derrotas. El promedio del descenso comenzaba increíblemente a ser una preocupación. Fecha tras fecha era una lucha a muerte para ver quien sería el club relegado a la C. Los equipos más comprometidos eran Quilmes, El Porvenir, Excursionistas y Arg. Quilmes.
Los partidos pasaban y ninguno lograba sacar diferencias, pero sobre el final del torneo Quilmes y El Porvenir se despegaron del fondo, dejando que la “salvezza” se defina en un mano a mano entre mates y los del Bajo Belgrano.
Faltando dos fechas Arg. Quilmes acumulaba 55 puntos y Excursio 52. La anteúltima fecha el verde se jugó la vida en la Barranca Quilmeña. En un duelo a matar o morir donde perder o empatar significaba el descenso, el verde logró salir victorioso por 3-1. Una alegría mayúscula pero la realidad marcaba que todavía se estaba un punto abajo. En la última jornada Arg. Quilmes fue vapuleado 6-1 en Junín por Sarmiento. Excursio tuvo su chance de haber ganado pero empató con Platense 2 a 2 en Pampa y Miñones. Con éstos resultados quedaron igualados en los promedios. A pesar de esto, Excursio había logrado el milagro de ir a una final, algo inimaginable tres fechas antes.
Ahora se debían jugar dos partidos de desempate en cancha neutral. En vista a estos dos partidos finales, se ofreció la dirección técnica a Francisco Fandiño, quien en 1955 había logrado el ascenso con Argentinos Jrs. El primer partido se disputó en Ferrocarril Oeste y el resultado fue 2 a 2 con goles de Acosta y Vega.
El match final se realizó el 14 de diciembre en el estadio de Racing Club. Esa tarde el verde formó con: Stortini, Dotto, Repetto, Begorre, Gauthier, Venialgo, Cuchero, Calistro, Mirenda, Vega, Alonso. Fue un encuentro que tuvo todos los condimentos. Casi iniciado el partido los mates erraron un penal donde el arquero Stortini se había adelantado dos metros. Más tarde en un choque el jugador Soaparotella del club del sur quedó tendido con conmoción cerebral y fue retirado del campo de juego. Sin embargo, pese a ser una final jugada a mil pulsaciones, con el correr de los minutos Excursionistas comenzó a imponer su juego. En una gran tarea colectiva, el verde despedazó al mate, lo goleó por 6 a 1 y lo mando a la C. Los goles fueron marcados por Calistro, Vega, Mirenda (3) y Alonso. Para el anecdotario, quedan estas singulares sensaciones que reflejó un diario de la época: “Excursionistas cuenta con una barra bullanguera y seguidora que gritó con renovados bríos alentando al equipo, se le unieron millares de hinchas de San Telmo, mientras que adictos a Quilmes y Juventud de Bernal le pusieron el hombro a Arg. de Quilmes que pese a ello patinó fiero.” También agregó que “Antes de iniciarse el cotejo un adicto del club Excursionistas recorrió de rodillas el trayecto que une la boletería del Racing Club con los vestuarios y una vez llegado a los mismos, colocó en el cuello de Carlos Repetto, capitán de Excursionistas, una medalla traída hace un año por su madre desde España”. Mas allá de estas llamativas curiosidades, Excursio habia escapado al desastre milagrosamente y la fiesta se desató en el Bajo Belgrano, donde se viviría una Navidad y un fin de año tranquilos, en paz y en Primera B.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Excursionistas 3 - Deportivo Riestra 1 (26.9.1981)

Por Marcos Damián Tricarico
Comenzaban a transcurrir los primeros días de la primavera; días que dejaban atrás un invierno crudo y cruel, al igual que los años de aquél entonces. Un invierno que nos hacía sentir por primera vez el “frío” de un posible descenso a la “D”. Impensado para un grande de la divisional como Excursionistas. Largas fechas sin triunfos y un fondo de la tabla que empezaba a desplegar sus tentáculos en pos de atraparnos. Sólo 3 puntos nos distanciaban de quien estaba en zona de descenso: Deportivo Riestra. No había promedios, ya que de haber existido el “Verde” no hubiese “parido” tal sufrimiento. Un sábado pleno de sol nos invitaba y nos convocaba al partido, “el partido” que definiría gran parte de nuestra suerte futura. Un equipo que había sufrido la idas de muchas figuras (Gador, Merlo, el flaco Pintos, Lavorato, Filardi e incluso del D.T. José Perico Pérez) y que con los pibes de la cantera (la foca Carrasco, el pito Robino) sumados al inolvidable Beto Horvath, kempo Mazariche, el “paragua” Martínez Fariña, Panelo, Suárez, Troncoso y el negro Ledesma salieron a poner el pecho a la parada más brava de esos años. El 0 a 0 del primer tiempo reflejaba el temor de ambos por perder, aunque para Riestra era mejor resultado que para nosotros. Y mejor aún cuando a los 10’ del segundo tiempo el coreano Pah Van Thu, el “11” del equipo del bajo Flores ponía el 1 a 0. Nunca jamás se sintió tanto frío en un día de 28º grados al sol. Heladas, tiesas, inmóviles habían quedado nuestras almas, nuestras esperanzas. Lágrimas viejas y curtidas en rostros que demarcaban el paso del tiempo, como también nuevas en las caras jóvenes de los “adolescentes leales” que no comprendían lo que estaba sucediendo. Pero a los 2’ de aquél gol y en el viejo arco de José Hernández, el Verde recordó sus tiempos de grandeza, sacó toda su historia ya que era lo único que le quedaba y empató con un cabezazo de Panelo. A partir de allí el rumbo del partido y de nuestro Excursio en el resto del torneo cambió definitivamente. Se lo llevó por delante a Riestra, lo metió contra su arco, y tanto fue el cántaro a la fuente que los goles llegaron. Mazariche puso el 2 a 1 y sobre el final en una corrida espectacular el pibe Carrasco ponía el 3 a 1 y la alegría de saber que nos quedábamos en la “C”. Éxtasis, llantos, algarabía, abrazos por doquier, como aquél que estreché por primera con el “panzi” Sayegh, en una tarde de primavera que irreversiblemente dejaba atrás la sensación fría de un posible descenso.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Excursionistas 1 – Vélez Sarsfield 1 (4.12.1943)


En ésta ocasión nos propusimos recordar a un gran jugador que se desempeñó como centrehalf, la clásica posición de nro. 5 de acuerdo al antiguo sistema táctico de 2-3-5. Este personaje llegó a nuestro club desde la ciudad de San Carlos de Bolívar en 1937 y se calzó la camiseta del verde durante 10 años. Como escenario elegimos el partido con el club del barrio de Liniers jugado en 1943.
Juan Carlos “El Indio” Soler, de él hablamos, nació en Chivilcoy el 28 de abril de 1914. Sus primeros pasos en el fútbol, no obstante, los hizo en Bolivar en los clubes Alem y Comercio de dicha localidad bonaerense. Sin embargo, sus habilidades sobrepasaban claramente el nivel del fútbol regional, por lo que su traslado a Buenos Aires era una cuestión obvia. Para 1935 es incorporado al Club Atlético Talleres de Escalada y dos años más tarde desembarcó en el Bajo Belgrano.
Disputó varios partidos del Torneo Preparación de 1937. Respecto a uno de esos encuentros, encontramos una anécdota que nos describe claramente su personalidad y sus características futbolísticas. Una de ellas era su brutal remate de media distancia. En uno de los recordados desempates contra River Plate en cancha de Chacarita, el match estaba a punto de finalizar y el referee miraba a cada instante el reloj. El score favorecía a River por 4 a 3. Excursionistas había jugado un partidazo, de igual a igual, bajo el comando del aguerrido centre half pero quedaba eliminado. Hirch, el entrenador millonario, reclamaba a viva voz la terminación del partido. Una infracción cometida por un jugador riverplatense cerca del banco de suplentes y a unos cuarenta metros del arco millonario, sería el último trámite para un partido que ya estaba prácticamente liquidado. Soler tomó la pelota y se paró para rematar al arco. Hirch miró con sorna a ese muchachón de veintidós años que colocó la pelota dispuesto a intentar lo imposible. Como el calor arreciaba y estaba tan cerca del banco, Soler se acercó a Hirch y le pidió agua. Hirch le alcanzó una botella y sonrió con benevolencia. El “Indio” agradeció, bebió unos tragos, y devolvió la botella sin dejar en ningún momento de sostenerle la mirada. Nuestro "centrojá" se colocó frente al balón, tomó distancia, corrió hacia la pelota, y le pegó un impresionante zapatazo. El guardameta Sirni nada pudo hacer. ¡Golazo de Excursionistas!. Golazo del indio Soler, quien con toda su inocencia pueblerina fue nuevamente hacia Hirch para pedirle un poco más de agua, pero el DT húngaro ofuscado por el golazo, se la negó groseramente. Al ingresar a las casillas que oficiaban de vestuarios, se acercó a Soler el mítico Bernabé Ferreyra, y le dijo: "¡Qué taponazo que tenés, viejo! ¡Cómo pateás...!"
Para el segundo semestre de 1937 Soler viajó a Tucumán a jugar en el Club All Boys de esa provincia, pero una promesa hecha a Don Antonio Masaciotra hizo que retornara a vestir nuestra camiseta en 1938. Jugó su primer partido oficial el 30 de abril de ese año, enfrentando a Sp. Buenos Aires donde el verde perdió por 2-3. Con el correr de las fechas se ganó la titularidad y al poco tiempo de llegado ya se había ganado un lugar en el corazón de los hinchas. Bautizado como “Indio” o “Upa” disputó en forma brillante los torneos de 1939 a 1943.
El 4 de diciembre de 1943 Excursionistas recibió a Vélez Sarsfield, equipo que ya se había coronado campeón de la Primera B. Ese día el verde formó con: Rebutti, Rossell, Maraviglia, Dotto, Soler, Alvarez, Paolini, Santillán, Díaz, Archero, Roggero. Sobre la media hora de juego, Excursionistas halló el premio merecido a sus esfuerzos, mediante un tiro libre violentísimo ejecutado por Soler, cuya figura agigantada cubría todo el campo de juego. Había logrado vencer nada menos que al portero Miguel Rugilo, el mítico arquero que años más tarde se convertiría en el "León de Wembley". En la segunda etapa el juez otorgó un penal para los visitantes y Rebutti logró desviar el disparo de Heisecke. Sobre el final del partido, en una acción sumamente confusa, Vélez llegó a la igualdad en una jugada en la que el árbitro pitó una falta previamente, deteniendo la jugada. Algo verdaderamente insólito. Tras algunas discusiones se fue expulsado el “Pata” Dotto. El ambiente siguió caldeado y a los pocos minutos otra expulsión, esta vez fue Alvarez por lo que el verde finalizó el encuentro con nueve hombres. El resultado final fue 1-1.
En 1944 el Indio Soler es cedido a préstamo por un año nada menos que al Santos FC de Brasil. Aunque aún faltaban un par de lustros para que dicho club alcanzara su fama mundial, saltar de la segunda división a la primera del fútbol de Brasil era un gran logro en su carrera. Tuvo un más que aceptable desempeño en la liga paulista, a pesar que el Santos no pasó de la mitad de tabla.
Para 1945 volvió al Bajo Belgrano, formando una gran línea media con Nicanor Kagel y Dotto jugando juntos desde 1945 a 1948. Al cabo de 10 temporadas, el querido “Upa” abandonó el fútbol. Jugó su último partido el 30 de octubre de 1948 enfrentando a All Boys en cancha de Argentinos Jrs., siendo el resultado empate 2 –2. Sobre el final de su carrera tuvo una activa presencia en la defensa de los derechos de los futbolistas. Fue pieza importante en la huelga de jugadores del ´48, para más tarde convertirse en socio fundador de Futbolistas Argentinos Agremiados.
En Excursionistas jugó 283 partidos y convirtió 70 goles, una cifra increíble para su puesto en el campo. Se ubica entre los 4 jugadores que más partidos usó la casaca del verde. Pero mas allá de estos datos estadísticos, su bonanza campechana, su fiero semblante y su categoría de crack lo ubican entre los jugadores mas queridos de toda la historia de la institución.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Excurionistas 5 - Deportivo Morón 5 (22.3.1980)


Por Marcos Damián Tricarico
A finales de la etapa veraniega del año 1980 se vivía en Buenos Aires un hecho inusitado: una intensa ola de calor que azotaba la ciudad. Tan calurosos eran esos días, que habían provocado el dictado de asueto en las escuelas primarias y secundarias sumado al hecho que, como siempre ocurre en Argentina, casi toda la ciudad se había quedado sin suministro de energía eléctrica. Por aquellos días descubrí en parte el valor que tiene un oasis en el desierto. Nada fresco para beber, las estaciones de servicio desabastecidas de las famosas bolsas de hielo “Rolito”, ni siquiera un “palito, bombón helado” para calmar nuestra sed. “La ciudad de las furias” ardía de calor. El mismo calor que sentíamos los hinchas del “Verde” por presenciar el debut en nuestra cancha frente al Deportivo Morón por la tercera fecha del campeonato de la Primera C. ¿Debut en la tercera fecha? Sí, era el debut pero en nuestro estadio, en el “Coliseo”, ya que anteriormente habíamos jugado de local con Barracas en la cancha de Comunicaciones. Al leer esto se preguntará ¿ya desde aquel entonces nos suspendían la cancha? No amigos, la cancha no estaba suspendida, tan sólo se aprestaba a erigirse en la mejor cancha de la divisional, ya que Excursionistas había contratado al canchero “LeloGarcía, el que se había encargado de los campos de juego de los estadios que sirvieron de sede del Mundial ’78. Por aquellos tiempos García era uno de los hombres más reconocidos por su labor y trabajaba en Vélez Sarsfield. Pero además ese día se produjo la inauguración del sector de plateas y la entrega por parte del presidente de aquel entonces, don Carlos Ianowski de una gran bandera a la hinchada. Era una verdadera fiesta a la que sólo le faltaba un triunfo ante el candidato Morón, que a la postre fue quien obtuvo el ascenso. Un Morón que tenía en sus filas a los hermanos Romagnoli (padre y tío del Pipi actual de San Lorenzo); al “Loco” Pinasco (que con los años fuera DT del Verde); al “Tano” Stagliano (actual DT de Laferrere) y otras figuras de aquel entonces. Y Excursio mostraba también las suyas: Jorge Troncoso (experimentado zaguero de los años 70 y que brillara en Vélez); los marcadores de punta Martinuccio y Virgalito; el “VenenoYañez; el “PeladoViola, el gran goleador que contaba la divisional sumados a los “nuestros” Jorge Álvarez y al mejor arquero de la “C” Oscar Suárez (a quien el Toto Lorenzo lo quiso llevar a Boca).
El partido empezó palo a palo; el “Verde” como “viejo taita” lo tomó de las solapas al candidato Morón y empezó ganando el partido. En poco tiempo se lo dieron vuelta pero mientras el “Gallo” festejaba el 2 a 1, de penal Álvarez ponía el 2 a 2. El partido no daba tregua, ver el campo verde como las canchas del mundial sumado a lo vibrante que era el partido nos hacía olvidar el calor y el sol. Sol que de pronto se transformó en viento y lluvia (justo ese día que inaugurábamos el nuevo campo de juego!…) y sí, sino no seríamos Excursionistas no?.
El primer tiempo quedó igualado y nos fuimos al buffet para esperar el segundo capítulo y al mismo tiempo, resguardarnos de la intensa lluvia que caía en el Bajo. La temática del partido no cambió: siguió palo y palo con un Excursio que merecía la ventaja pero… pero… Morón se adelantó en pocos minutos y se puso 4 a 2. Ahí sí empezaron las broncas por la mala fortuna del equipo y por el tiempo; se multiplicaban las maldiciones echadas por cada uno de los “leales” ante tal cuadro. Encima, escuchar las burlas de los hinchas de Morón para con nosotros y para con Troncoso, que no le encontraba la medida a la cancha, y tiraba la pelota siempre afuera e incluso hasta por detrás de la vieja tribuna de madera visitante. Pero Excursio como nosotros se agranda en la bravas y en una ráfaga empató con dos cabezazos del pelado Viola 4 a 4. Había terminado la lluvia y había salido el sol tanto para nosotros como para todo Buenos Aires, porque este partido se jugó con todas las condiciones climáticas, habidas y por haber. A falta de 10 minutos en una jugada afortunada Pinasco pone el 5 a 4 desatando la locura de los muchos visitantes que vinieron al Bajo. Y bue!!!, al menos pelea le dimos; de arriba no se la llevan, decíamos a manera de consuelo. Aunque, como siempre suele pasar en nosotros, empezamos a buscar en algún rincón de nuestro ser un cachito más de esperanza, como ese que busca una moneda cuando lo apostó todo. Y la moneda apareció y a los 44 Virgalito la “embocó”, ya que con la intención de tirar un centro la puso en el segundo palo de Roldán y el 5 a 5 se consumó, como la tarde misma ya que de repente se hizo de noche y la amenaza de lluvia volvía sobre nosotros. Pero que importaba la lluvia, si ya la habíamos vivido con los 5 goles del “Verde” que se había ganado el aplauso de todos y el respeto siempre vigente de muchos. Una tarde que jamás se olvidará, que jamás olvidaré, por las emociones, por los goles, por los tantos abrazos que con el correr de los años se convirtieron en amistades fraternas, por la alegría y la suerte de expresarla en épocas en donde aquello nos estaba vedado.