lunes, 26 de marzo de 2012

Excursionistas 4 - Sarmiento de Junín 1 (17/5/1989)

Por Marcos Damián Tricarico.
Tanto había cambiado la actitud del equipo, que a pesar de la derrota en Junín ante Sarmiento por 3 a 1, en todos los “leales” existía la confianza de dar vuelta el resultado y obtener el pasaje a la final del octogonal. La esperanza estaba, pero a decir verdad, la empresa de remontar dos goles y ante un duro rival como Sarmiento no era fácil. Pese a jugarse en un día laborable, bastante público acompañó al visitante hasta el estadio de All Boys, aunque en comparación con la cantidad de “leales” presentes, tal convocatoria era escasa. El DT Guillermo Tuya debía pensar, en la previa, un sistema que posibilitara a Excursionistas acceder a un gol rápidamente y desde allí empezar a presionar para manejar, si se quiere, psicológicamente el partido. No sé con exactitud si llegó a elaborar tal estratagema pero lo que sí sé con precisión, es que al cabo de los primeros diez minutos de juego, el Verde se había puesto al frente en el marcador por 2 a 0. Los goles de José Luis Eckerdt y de un eficaz Aragón nos ponían de cara a la posibilidad cierta de pasar a la final del torneo. Excursionistas fue una tromba de fútbol y de garra; sorprendió a su rival y no le dejó siquiera posibilidad alguna de trasponer la línea divisoria del campo de juego. Esos minutos fueron a todo vértigo, tanto que hasta el recordado Antonio Gorsd, a grito pelado, pedía tranquilidad a los jugadores. Es que tanto ímpetu debía ser controlado para no sufrir algún contraataque que nos perjudicara luego. El pedido tuvo cierto eco ya que Excursio bajó los decibeles de intensidad, y con inteligencia siguió controlando las acciones del juego. Pero como es costumbre en nuestra sufrida historia, en el último minuto del primer tiempo a través de un tiro libre ejecutado por el zaguero Olavarriaga, Sarmiento consiguió el descuento que le daba el acceso a la final. Otro partido se iniciaba con los 45 minutos finales, ya que el visitante se aferraría a dicho resultado, mientras el Verde debía ir otra vez búsqueda del gol que le diera la posibilidad, al menos de llegar al alargue. Con nervios, ansiedades y angustias, en un contexto en donde las agujas del reloj comenzaban a clavarse en el ánimo, se fue desarrollando este segundo período. Para instancias definitorias como ésta siempre se debe tener, más allá de la actitud y de la voluntad, la presencia de alguien distinto, ya sea por su juego o su condición goleadora, afortunadamente Excursionistas lo tuvo en Claudio Caimi, quien promediando la etapa y a cinco minutos del final establecía el 4 a 1 logrando el pase a la gran final por el ascenso. Locura, alegría, éxtasis, euforia y porque no lágrimas en muchos de los rostros presentes tanto en la platea, como en la popular superior de la tribuna, dieron el marco ideal para abrazarnos otra vez a la ilusión de volver a la “B”. Brazos en alto y un solo grito “CURSIONISTAS, CURSIONISTAS” rompieron en Floresta la tranquilidad de una tarde que difícilmente se pueda olvidar.

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