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lunes, 14 de agosto de 2017

Rebutti Juan

Inició su extenso recorrido arribando desde All Boys en 1939 y defendió el arco de Excursio durante casi una década hasta el tortuoso torneo de 1948. Fue partícipe en la gran campaña del subcampeonato de 1942.
Debutó el 10/6/39 contra Estudiantes de Bs. As. de visitante ganando por 2-1 con goles de Ortíz y Lamas.
En total atajó en 318 partidos.

jueves, 7 de junio de 2012

Excursionistas 2 – C. Córdoba 0 (26.6.1943)

Por Marcos Damián Tricarico.
Quienes años de rica experiencia llevan sobre sus espaldas, lo recordarán por su estilo de juego y fundamentalmente, por su valor y entrega en la defensa de la camiseta albiverde. Otros que inician el camino de transición para llegar a tal preciada cualidad, como quien suscribe, lo recuerdan por su vestimenta deportiva, y su ubicación permanente junto a los técnicos y jugadores sentados en el banco de suplentes. Su figura, alta y delgada, no pasaba desapercibida a mis jóvenes ojos como al de otros muchos; él era quien corría inmediatamente con su bidón de agua para asistir a un jugador lesionado; él fue quien sólo jugó para un club y dedicó su vida al mismo; me estoy refiriendo a Eduardo “Pata” Dotto, el símbolo de Excursionistas. Y decidimos titular esta memoria con el partido que marcó su debut, el 26 de junio 1943 enfrentando a Central Córdoba donde el verde formó con Rebutti, Rossell, Maraviglia, Roncoroni, Dotto, Alvarez, Díaz, Archero, Soler, Ballerio, Roggero y se impuso por 2-0 siendo él autor de uno de los tantos. En cierta ocasión consultado por su debut dijo: “La diosa Fortuna me regaló el recuerdo más grato de mi vida de jugador, marqué un gol desde 35 metros, no lo podía creer, estuve dos minutos mirando para el lado de las tribunas, sentado en el suelo. Lo dejé chiquito al terror de los arqueros (en referencia a su amigo Carlos Soler)”. A partir de ese día defendió la casaca de Excursio en 389 partidos, jugando 16 temporadas consecutivas, hasta el 29 de noviembre de 1958 cuando disputó su último partido enfrentando a Talleres de Escalada. La revista “El Gráfico” supo dedicarle una nota a modo de despedida donde lo calificó como un “ejemplo de fidelidad, perseverancia, humildad, respeto y conducta”. Los más entrados en años lo definen como un jugador noble, valiente, dúctil, de enorme entrega y gran capacidad de juego; sus gotas de sudor en cada partido regaron el suelo fértil de nuestro entrañable coliseo. Los otros que, como yo, lograron verlo en su faceta de masajista, utilero y auxiliar, lo recordamos por su raudas corridas en el afán de auxiliar a nuestros jugadores, o bien en alcanzar las pelotas que quedaban por los costados de la cancha. Su equipo de gimnasia formaba parte de su figura física, y raro me resultaba verlo con indumentaria de vestir. Alentó, luchó y colaboró hasta el último día de su vida por su querido Excursionistas, el club que amó hasta su adiós físico y al cual aún ama desde su lugar celestial. El 10 de octubre de 1981 y tras la victoria por 2 a 1 en el Bajo Belgrano ante Chacarita Juniors, tal vez haya sido la última gran alegría vivida por el inolvidable Eduardo, ya que a la salida del vestuario y en su larga caminata por el viejo patio, hoy nuestro gimnasio techado, se lo vio llorar con profunda emoción. Recuerdo que mi tío José Yazbak supo decirme con justa razón: “Nadie más que él tiene bien merecida esta alegría”. Y vaya que la tenía porque a pesar de llevar sobre sí una cruel enfermedad por años, el Pata siguió estando y viviendo por los jugadores, por “sus muchachos” como bien solía definirlos y fundamentalmente por su Excursionistas. Su labor prosiguió un tiempo más hasta que el 26 de mayo de 1982, se despidió para siempre de todos nosotros y “con él se va un pedazo grande de nuestro querido club” como bien definió la revista en aquel momento “Excursio, una voz de Belgrano”. El hombre de una sola camiseta; el hombre de una vida dedicada íntegramente a los colores verdes y blancos, quien estará presente en el recuerdo de todos los leales que hoy, no sólo lo recuerdan por su nombre en el sector de las plateas, sino también por aquellas lágrimas llenas de alegría, por aquellas “lágrimas felices del hombre de una sola camiseta”.

lunes, 24 de octubre de 2011

Rosario Central 0 – Excursio 0 (22.08.42)

Finalizado el torneo de 1941, Excursionistas se ubicó en la mitad de la tabla. Ese equipo estaba formado por grandes jugadores como Alfredo Alvarez, Luis Maraviglia, Juan Rebutti, el “Indio” Juan Soler (luego vendido al Santos de Brasil) y Luis Paolini. El campeón fue Chacarita Jrs. que realizó una campaña exitosa logrando una diferencia de 13 puntos sobre su perseguidor Colegiales.
Ese mismo año en Primera División, se descubrió un intento de soborno y el Club Banfield fue castigado con una dura quita de puntos que lo dejó al borde del descenso. En la última fecha, en una final para no bajar, Banfield le ganó a Rosario Central y condenó a los “canallas” a disputar el torneo de Primera B del año siguiente.
Para el campeonato de 1942, Excursio decidió mantener la base del año anterior e incorporó jugadores para consolidar el equipo. Estas incorporaciones dieron un gran resultado: Víctor Rossell reforzó la defensa, Miguel Luques y Julio Pereyra el mediocampo, y para la línea delantera, llegaron César Roggero y Andrés Archero. Entre estos dos últimos convirtieron nada menos que 27 goles.
Iniciado el torneo, el equipo necesitó 5 fechas para lograr armar una base sólida. Durante esos primeros partidos dejó puntos en el camino que al final serían decisivos y se lamentarían sobremanera.
Por su parte Rosario Central comenzó a desandar el camino de vuelta a la Primera División. Arrancó curiosamente con un empate sobre la hora en el Bajo Belgrano por 1-1. Los rosarinos solo perdieron 4 partidos a lo largo del torneo y todos fueron en condición de visitante. En Rosario el equipo tenía un andar demoledor, destruyendo las redes contrarias de la mano del “Torito” Aguirre. Así registraron grandes goleadas como un 8-2 a Acassuso, 12-1 a Chicago, 6-3 a Temperley, 6-1 a Argentinos Jrs. y 9-0 a Dock Sud.
El 23 de agosto de 1942 Excursionistas, de gran torneo, viajó a Rosario para enfrentar al equipo “canalla”. En la tabla de posiciones solo los separaban 3 puntos. Central tenía 25 y el verde 22 unidades. Nótese, que a pesar de la descomunal campaña del equipo centralista, la performance de la escuadra albiverde no se quedaba atrás. Los dirigidos por Pedro Tilhet, no lograban triunfos con goleadas escandalosas, pero si victorias resonantes, a saber con Quilmes 3-1, Defensores 5-1, Argentinos Jrs. 1-0 y Dock Sud 4-0, todos en condición de visitante.
Aquella tarde Excursionistas formó con Rebutti, Rossell, Maraviglia, Pereyra, Soler, Alvarez, Paolini, Luques, Archero, Ballerio y Roggero. Las crónicas cuentan que el estadio presentaba una numerosa concurrencia. El equipo de Belgrano jugó un gran partido. Promediando el segundo tiempo, aun con el marcador en cero, el jugador local Aguirre ejecutó un violento disparo, la pelota dio la impresión de introducirse en el arco, pero salió fuera del campo rozando apenas uno de los postes. En ese momento del partido, se detiene el juego por un minuto, en homenaje a la memoria de un ex dirigente rosarino. A los 32 minutos Archero es lesionado por Perucca y debe dejar la cancha, debiendo Excursionistas afrontar los minutos que restaban con 10 hombres. Aprovechando la ventaja numérica los auriazules se lanzaron a la carga pero la figura de Rebutti se agigantó. El resultado final fue 0-0. Los verdes retornaron a Belgrano con un resultado impensado, increíble y con visos de hazaña para ese Central arrollador en la Chicago argentina.
El diario La Capital de Rosario dijo “Excursionistas se mostró como un cuadro homogéneo, con algunos buenos valores, como el zaguero derecho Maraviglia, su eje medio Soler, poseedor de un remate poco común, y un insider izquierdo como Ballerio”. El diario Crítica comentó “Por primera vez de lo que va el torneo de ascenso, el conjunto de Rosario Central actuando en su cancha, no ha logrado superar a su oponente, ya que tuvo que dividir honores sin abrir el score…” y finalmente El Mundo opinó “Excursionistas le jugó de igual a Rosario Central, y si hubiese resultado ganador no hubiera sido injusto”.
Según los adictos del Bajo que presenciaron el encuentro, el mejor jugador fue Alfredo Alvarez. Hasta las tribunas rosarinas aplaudieron al diminuto half. Cuando el equipo llegó a Retiro, la hinchada se dio cita para aplaudir a nuestros jugadores. Cuando descendieron del tren, el “Indio” Soler, Rebutti y Tilhet fueron llevados en andas por los salones de la vieja Estación.
En las 15 fechas restantes Rosario siguió con su andar arrollador y obtuvo 13 victorias, pero el verde no se quedó atrás con 10.
A pesar de la gran campaña realizada por el campeón, éstos debieron esperar hasta la anteúltima fecha para coronarse ganadores del torneo, con la increíble cifra de 118 goles a favor.
En aquella anteúltima fecha, Excursio derroto a All Boys en el Bajo Belgrano por 4-1. Esa tarde, al finalizar el partido, los hinchas saltaron a la cancha y dieron la vuelta olímpica luciendo una gran bandera. En esos tiempos aún se le daba valor a un sub-campeonato. Los exitistas aun no habían inventado la frase de que el segundo es el primer fracasado.
Con el correr de los años, el título rosarino se manchó con sospechas de soborno, algunas de las cuales fueron confirmadas. Varios de los insólitos resultados conseguidos en Rosario no habían sido del todo lícitos. El presupuesto de fútbol, según los libros contables, fue más alto que el de la famosa “Máquina” del River Plate campeón en Primera División con Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Loustau.
Todo esto colaboró para que la campaña del verde se recuerde como aún más épica. Probablemente haya sido la temporada mas genial del cuadro del Bajo Belgrano en el Profesionalismo, y para muchos, el mejor plantel de toda su historia.